HAMBRE
ESPIRITUAL
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Cuando hablamos de hambre la mayoría de la gente
se imagina que se trata de personas con hambre física,
creen que tienen el estómago vacío y que no
tienen dinero para comer, entonces hacen colectas para mandarles
alimentos, pero el hambre no es solamente física,
hay otros tipos de hambre quizá igual de importante
que el hambre física pero muy poca gente les presta
atención, hay quienes piensan que si los hombres
tienen cubiertas sus necesidades fisiológicas y no
tienen hambre están en equilibrio y no les hace falta
nada pero la realidad no es así, hay mucha gente
que tiene hambre espiritual, es decir, les faltan los valores
más importantes de la vida como el amor, el respeto,
la bondad, la comprensión, entre otros, y la calidad
del tiempo.
Muchos creen que porque tienen satisfecha su hambre física
y un poco de dinero no les hace falta nada más. Cuántos
padres que no tienen tiempo para atender a sus hijos les
dan muchas cosas de valor económico como juguetes,
ropa, coches, viajes, dinero, etc. y creen que con eso cubren
todas sus necesidades, pero se olvidan de darles lo más
importante, amor.
Cuántos padres se preguntan: ¿Porqué
es mi hijo drogadicto o alcohólico si en su infancia
nunca le faltó nada, pues siempre le di todo lo que
“necesitaba”? Pero en ningún momento se ponen a pensar
que lo que los hijos quieren es amor, cariño, atención
y respeto. Esos hijos tienen hambre espiritual pues poca
gente le da importancia al espíritu, piensan que
con las necesidades fisiológicas cubiertas no necesitan
otra cosa.
Porque en este mundo en que vivimos hemos sido conducidos
a creer que el dinero es la panacea mágica, el fin
último por el cual luchar, así que los hombres
cuya vida está vacía y no son capaces de transmitir
sabiduría o relacionarse con sensibilidad tratan
de compensar el vacío de sus vidas con posesiones
materiales y dinero.
Por todo lo anterior debemos hacer un cambio en nuestra
vida y prestarle atención al hambre espiritual para
saciarla y ser más felices.
Hay muchos hombres de negocios que tienen buena posición
social, casas, coches, dinero y toda la parte material está
bien pero si les preguntamos si sus hijos son felices porque
ellos les dedican algo de su tiempo ¿qué nos
van a contestar?
Por:
Elizabeth Ostrosky
Eorlof@aol.com
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