GANAR O PERDER


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Una tarde estaba yo jugando backgamón en Internet, es decir, juego con otra persona, no sé quién es, no sé en dónde vive y no se puede platicar, sólo hay unas frases establecidas que no se pueden modificar, por ejemplo: hola, buena suerte, buen partido, gracias, entre otras, también dice si es experto, intermedio o principiante y la nacionalidad. Observé como juegan estas personas, lo que resultó muy interesante porque el comportamiento de todos es muy predecible.
Cuando el jugador siente que ya perdió el juego lo abandona, cuando me salía un doble con los dados y al contrario no le gustaba también abandonaba el partido. También existe la parte opuesta, cuando el contrario estaba seguro de ganar el juego apostaba el doble de puntos y si yo no lo aceptaba perdía el juego. Me pregunto que es lo que está apostando, de todas formas no va a ganar nada pues está jugando por medio de la computadora y ésta no le va a dar ningún premio, pero lo que ellos quieren es presumir su éxito.
Lo triste de todo esto es que esas personas también se comportan así en la vida real, si las cosas no salen como ellos quieren se enojan, abandonan lo que están haciendo y se van a hacer otra cosa, por ejemplo, si un joven le pide a una muchacha que sea su novia y ella no acepta, éste se enoja y muchas veces se va a emborrachar, sin darse cuenta de que él mismo se está haciendo daño.
Es muy importante saber ganar pero también saber perder, esto no quiere decir que nos derrotemos antes de empezar a hacer cualquier cosa, debemos luchar por lo que queremos pero hay que tener claro que el que no conoce el fracaso no conoce el éxito.
Las cosas no siempre salen como uno quiere pero hay que ser perseverante para conseguir lo que buscamos, si perdí un partido de backgamón y me voy no logré nada con mi actitud negativa, pero si me quedo y trato de ganar el que sigue es probable que lo consiga.
Cuando Nadia Comanecci comenzó a competir en gimnasia perdía la mayoría de las competencias. Pero se concentró en lo que estaba haciendo, luchó por lo que buscaba, se convirtió en campeona olímpica y se volvió famosa, si se hubiera retirado después de perder la primera competencia quién sabe qué sería de su vida ahora.


Por: Elizabeth Ostrosky
Eorlof@aol.com