La vida es un rompecabezas pues esta dividida en muchas piezas y cuando éstas se van juntando se va formando la personalidad que puede ser positiva o negativa.
La vida tiene muchas divisiones: la fisiológica, la social, afectiva, familiar, espiritual, laboral, personal y desde que nacemos vamos creando nuestras propias piezas para ir armando el rompecabezas.
Cuando somos bebés sólo conocemos la parte fisiológica y la del amor, no sabemos que existen otras cosas, pues mientras nos den comida y amor estamos tranquilos y no necesitamos nada más. Lo único malo es que a muchos bebés sólo les dan comida y no les dan amor y así sin amor se va empezando a formar su personalidad.
Cuando empezamos a crecer y entramos a la escuela vamos aumentando más piezas a nuestro rompecabezas pues comenzamos con la responsabilidad de compartir y de esperar turnos para hablar, para jugar o incluso para comer.
En la primaria empieza nuestra primera obligación que es estudiar aunque muchas veces un adulto nos ayuda a estudiar, conforme vamos creciendo tenemos más obligaciones y más responsabilidades.
Después nos casamos y tenemos hijos y así se va creando nuestro compromiso familiar, laboral, afectivo, social entre otros.
Pero que pasa si una de las piezas esta rota o se “pierde”, no tenemos completo el rompecabezas y no tenemos equilibrio en la vida, por eso hay que tratar que todas las piezas estén completas y sanas para estar felices en todas las áreas de la vida.

 



Por: Elizabeth Ostrosky
Eorlof@aol.com