DECALOGO DE VIDA PARA EL MEDICO

  • HONESTIDAD
  • TRABAJAR CON PASION
  • ESFUERZOS SIN LIMITES
  • NO APARTARSE NUNCA DE LA ETICA
  • LIDERAR CON HUMILDAD
  • TRABAJAR EN EQUIPO
  • SACRIFICARSE SIEMPRE POR LA VERDAD
  • NO TENER PRINCIPIOS DEMAGOGICOS
  • PRIVILEGIAR SOLO EL PAIS
  • EN LOS SILENCIOS, QUE EL UNICO PLACER SEA EL DEBER CUMPLIDO

Dr. René Favaloro

 

SALUD, según define la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un estado de bienestar perfecto, Físico, Psíquico y Social y no solamente ausencia de enfermedad.-

Enfermedad a su vez, resulta de una alteración del buen funcionamiento físico, psíquico y a la luz de lo que está ocurriendo en nuestra sociedad, debemos sin duda, incluir lo social, porque el desequilibrio o pérdida de la relación entre los seres humanos, ya sea cultural, afectivo, económico o espiritual, desencadena una verdadera enfermedad .¿No asistimos , por ejemplo, con mucho dolor a la pérdida, por un lado de autoridad, presencia y responsabilidad y por el otro, cariño y respeto de padres e hijos, docentes y alumnos, religiosos y feligreses, gobernantes y ciudadanos y en el caso que nos ocupa, entre médicos y pacientes?

Sin duda esta relación se halla mas deteriorada, en las grandes ciudades donde la actitud deshumanizada del médico y del sistema de salud, conlleva a un padecimiento adicional al enfermo, como es el trato indiferente ante el dolor, miedo a la muerte y la sensación de impotencia del enfermo y su familia. Lo terrible es que esta situación ya esta instalándose en nuestra comunidad y aún en pequeñas colectividades.

El Medico de Familia esta en vías de extinción y esto precipita el riesgo de transformarse en la prin cipal causa de enfermedad.-

Si algo ayuda a un replanteo de todo lo expuesto, recurramos al texto bíblico que se ocupa del Enfermo, el Medico y Dios:

EL ENFERMO EL MEDICO Y DIOS

Hijo, en tu enfermedad no seas negligente
sino ruega al Señor y El te curará.
Apártate de toda falta y todo pecado,
y de las cosas malas aleja tu corazón,
y de corazón rézale a Dios.
Recurre luego al médico,
pues también a él lo ha creado Dios.
Que no se aparte de tu lado
pues hay momentos que en sus manos
está tu curación.
Y por eso el también debe rogar
a fin que Dios le guíe
para aliviar tu sufrimiento
y aún salvar tu vida.
Porque es de Dios de donde viene
todo alivio y toda curación.- (Eclesiástico 38)

 

Dr. Roger A. Ghigi Sager
rogerghigi@hotmail.com