ADOLESCENCIA Y DROGA. ALGUNAS REFLEXIONES CON VISTAS A ORIENTAR A LOS PADRES EN LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS ADICTIVAS

 

 

Autoras: Lic. Caridad Valladares Oliva

MsC Psiquiatría Social

Profesora Asistente

Dra. Adela Calles Calviño. Especialista primer Grado MGI. Profesora Asistente

Lic. Mercedes Inteman Llanes. J´ Dpto. Cuadro. Prof. Asistente

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Fecha de publicación 11/04/08

 

 

 

Resumen

 

El presente trabajo tiene por objetivo invitar a reflexionar a los padres acerca de características de esta etapa que son importantes para evitar conductas adictivas. También hacemos énfasis en factores protectores tales como información de los padres sobre el tema; elementos que se deben evitar, lo que deben procurar los padres, así como lo que se debe enseñar y fomentar en sus hijos.

 

Palabras clave: Factores Protectores. Evitar, enseñar, fomentar.

 

 

Introducción

 

Como es conocido en los momentos actuales nuestro país no escapa del fenómeno de la drogadicción.

 

Últimamente el uso indebido de drogas muestra índices crecientes, aunque muy discretos en comparación con otros países.

 

En más de una ocasión ha quedado muy bien definida la posición de la Revolución al respecto, así como la voluntad política, del estado de evitar a toda costa que este flagelo atente contra los valores construidos durante todos estos años.

 

Como todos sabemos la drogadicción es un fenómeno multifactorial; pero queremos hacer énfasis en que esta batalla se comienza en el seno de nuestra propia familia, luchando en primer lugar de eliminar actitudes y costumbres toxicómanas (alcohol, tabaco, medicamentos) fomentando en nosotros mismos como padres y luego en nuestros hijos una vida sana.

 

 

Desarrollo

 

Ante todo pensamos que es importante recordar algunos elementos que tienen que ver con las características de la adolescencia que los hace, de no manejarse bien por los padres un grupo vulnerable a incidir en el consumo de drogas.

Recordemos que en esta etapa:

·        Existe un aumento de la curiosidad ante todo lo nuevo por él.

·        El deseo de integrarse a un grupo le lleva a veces a aceptar cualquier condición que se le imponga.

·        El afán de disfrutar de su propio cuerpo.

·        El sentimiento de rebeldía ante los adultos.

·        La búsqueda de su propia identidad y camino en la vida.

·        Estilos de vida en que el presente es todo, las sensaciones fuertes e inmediatas son preponderantes.

·        Existe un consumismo sexual y transgresor.

·        En ocasiones el consumo de alguna sustancia se convierte en una situación muy seductora para él.

·        En esta etapa existen problemas personales que él evalúa de fuertes que  no sabe como solucionarlo.

·        Cuando los cambios físicos, psicológicos y sociales no se dan de una manera armónica y equilibrada aumentan las dificultades consigo mismo y con el entorno volviéndose retraídos, introvertidos y desconfiados.

 

Por todo lo antes expuesto se considera un grupo vulnerable.

 

Otro aspecto importante es que existen algunos comportamientos en los adolescentes que pueden convertirse en factores de riesgo o señales a los que se debe prestar especial atención:

 

·        Cambios bruscos de actitud y humor en el adolescente.

·        Inasistencia a clases, rechazo escolar, disminución del rendimiento escolar.

·        Empeoramiento de la relación con la familia o amigos habituales.

·        Resistencia repentina a cumplir con las normas.

·        Incumplir con el horario de llegada a la casa.

·        Brotes de mal humor repentino o inusuales.

·        Pedir más dinero de lo habitual a los padres o amigos.

·        Pérdida de objetos de valor en la casa.

·        Un grupo nuevo de amigos.

 

Teniendo en cuenta los elementos antes expuestos los padres deben evitar:

 

·        Hablar a su hijo como si Ud. lo supiera todo, sin escuchar sus opiniones ni darle tiempo a explicar a su modo las vivencias que le bullen dentro.

·        Ignorar los problemas escolares y personales de sus hijos porque considera que son cosas de niño.

·        Adoptar medidas de coacción y mano dura sin explicación.

·        No tener tiempo para ellos.

·        Ocultarles a sus hijos por timidez, información y su propia experiencia en aquellos temas que pudieran afectar a sus hijos ahora o en un futuro.

·        Que dependa de Ud. excesivamente y sin necesidad.

·        Que exista contradicción en lo que Ud. le exige a su hijo y lo que Ud. hace al respecto.

·        Que exista falta de unidad en los padres en cuanto a la educación de su hijo.

 

Es importante que procure como padre:

 

·        Sentirse a gusto con ellos, participar y disfrutar del ambiente familiar.

·        Escucharles, razonar con ellos y respetarlos cuando no esté de acuerdo con sus opiniones.

·        Interesarse por la evolución y rendimiento escolar.

·        Ayudarles a comunicar a los demás sus sentimientos y pensamientos.

·        Hablar a sus hijos sobre el tema de la droga con veracidad, credibilidad, dosificándoles la información según la edad e inquietudes del adolescente.

·        Dar información correcta y darla con seguridad, creyendo lo que se dice y admitiendo lo que no sabe.

·        Formarse para poder informar y formar recuperando su papel de educador.

·        Recordar que la información objetiva, sincera y realista es mucho más preventiva que la información exagerada, sensacionalista.

·        La información es útil cuando se necesita, los padres deben estar disponibles para darla en el momento oportuno, sobre todo, cuando los hijos preguntan.

·        Reducir el consumo habitual de alcohol y tabaco, no olvide que los adultos somos un modelo a imitar por los adolescentes.

·        Sugerir actividades de tiempo libre, deportivas, culturales, fomentándolas desde la familia.

 

Enseñar a nuestros hijos fomentando:

 

1.      Autocontrolarse.

Esto es la capacidad de dirigir adecuadamente sus emociones (pena, ansiedad, rabia, frustración, etc).

Esto se logra a través de nuestro propio ejemplo mostrando serenidad ante situaciones problemáticas. Establecer límites y normas que indican a los hijos lo que puede o no hacer, cómo comportarse, hasta dónde puede llegar. Los límites les ayuda a tener las cosas más claras, a establecer prioridades, saben lo que es bueno o malo, lo que se le permite o no.

Tanto la cabeza como el corazón necesitan puntos de referencia para saber a que atenerse y para tener seguridad en lo que se hace.

Cada familia tiene sus propias normas que establece el funcionamiento familiar, las ambigüedades son muy nocivas.

Las normas y límites deben ser claras, así como las consecuencias de no cumplirlas y que ambos padres no se contradigan.

2.      La seguridad en sí mismo.

Esta se desarrolla a lo largo de la vida, la logramos cuando somos valorados positivamente por otras personas, cuando somos capaces de controlar nuestra propia vida y cuando tenemos modelos de referencia que oriente como ser.

La persona segura actúa de un modo independiente, asume sus responsabilidades, es capaz de afrontar situaciones nuevas, es capaz de demostrar sus sentimientos y emociones y de manejar adecuadamente sus frustraciones.

3.      Aceptarlos como son.

Esto no significa dejarle hacer todo lo que quieran, significa reconocer sus características particulares que son propias de él y valorarlas adecuadamente.

4.      Valorar sus avances y logros.

Es importante fijarse en lo que hacen bien y reconocérselo, esto no implica darle un premio material. El mayor regalo es un elogio, el reconocimiento a su esfuerzo.

5.      Manifestarle verbalmente nuestra aceptación y cariño.

Es importante sentirse amado y es necesario para el desarrollo de la personalidad que nuestro hijo sepa y oiga que es querido y esto aumentará su seguridad.

6.      Crear expectativas ajustadas a sus capacidades.

No debemos esperar de nuestros hijos más de lo que puedan dar, pero tampoco menos.

Si sus expectativas son muy altas y su hijo no pueda satisfacerla se sentirá frustrado e incapaz.

Si se espera menos de lo que tu hijo es capaz se le estará subvalorando y le faltarán motivaciones para emprender nuevas actividades.

7.      Ayudarlos a madurar.

Es fomentar el sentido de la responsabilidad lo que aumentara su seguridad.

Darle oportunidad de tomar decisiones propias de su edad.

Programarle tareas.

No hacer cosas que no estén acorde a ellos.

Darle cierta autonomía de acuerdo a su edad.

 

El profesor Ricardo González hace énfasis especial en el desarrollo de la espiritualidad como un medio efectivo para prevenir las adicciones, teniendo en cuenta que este es uno de los primeros componentes de la personalidad que sufre los embates de la drogadicción y que recuperar valores que se reflejan en los criterios de bien y mal, de justo e injusto, correcto e incorrecto, honesto o deshonesto, lo digno y lo indigno, que se expresan mediante la espiritualidad se forman en el seno de la familia y tienen un papel decisivo en la integridad del ser humano.

 

Sin espiritualidad no puede haber humanismo y es precisamente en la familia donde se forjan estos valores,

 

“Un mundo mejor es posible, porque un hombre mejor es posible”

 

 

consideraciones finales

 

Con estas reflexiones nos acercamos a comprender la adolescencia como grupo vulnerable, lo importante de un manejo adecuado por parte de la familia.

 

A punto de partida de estas ideas elaborar instrumentos cuanti-cualitativo para trabajar en función de elaborar estrategias de prevención.

 

 

Bibliografía

 

1.      Y. Álvarez; José C. Fuertes, Félix A. Palacios. Adolescentes y drogas. Cooperación internacional. FUPEN.

2.      Organización Mundial de la Salud, Department of Mental Health and Substance abuse quel dependence, non communicable diseases and mental health cluster. Guuide. TD. Drug Abuse Epidemiology. Ginebra, 2000.

3.      Belfer, M.L. International child and adolescent mental health review department of mental health and substance dependence, Organización Mundial de la Salud.  Ginebra, 2003.

4.      Organización Mundial de la Salud. “Prevention and care of iones, adolescentes”. (2003), http://www.who.int/child-adolescent-health/prevention/adolescent-substance.htm.

 

Lic. Caridad Valladares Oliva

E-mail: carivalladares@infomed.sld.cu

Dra. Adela Calles Calviño

E-mail: acalles@infomed.sld.cu