Policlínico Docente “Lawton”.  

“Aforismos médicos”.  

Ciudad de La Habana – Cuba

 

 

Los aforismos son muy antiguos, tan antiguos como la humanidad y son una de las formas primitivas de la sabiduría, son sentencias de utilidad práctica.

Los aforismos tienen su ética, y sus conceptos aleccionan a los hombres en sus deberes para con sus semejantes, para consigo mismo y para con la sociedad.

La eterna realidad de la vida a través de provechosas y aleccionadoras máximas en profundas y concisas sentencias y en brillantes y sublimes pensamientos, se han ganado la admiración de los hombres de todas las épocas.

El precioso caudal de erudición que poseen muchos aforismos son de utilidad para todo hombre culto, que va a encontrar en ellos ideas inspiradoras y el apoyo necesario para muchas reflexiones y trabajos que hacemos.

A lo largo de la historia los grandes pensadores han resumido largas y profundas reflexiones en cortas oraciones, que nos brindan una gran experiencia no sólo por lo que dicen, sino también por la interpretación que cada cual sepa darles (1).

Los aforismos resumen la experiencia de la vida a través de los siglos, pero dicha experiencia no es uniforme; a veces, sus conclusiones son contradictorias (2,3).  En ocasiones los aforismos son fórmulas sintéticas de verdades obvias, por otra parte, bien escogidos y ordenados pueden servir de sostén a toda una filosofía de la vida, que a su manera expresan, encontrando un sentido, una sabiduría o un consejo.

Los aforismos pueden perder su eficacia cuando las cosas de este mundo cambian, y adquieren para quienes las viven un sentido distinto u otra orientación. Algunos mantienen su vigencia a pesar del paso de los años, de los siglos o aún de milenios.

Los aforismos pueden expresar en apretada síntesis lo que pudieran llegar a ser cientos de páginas (1,4).

En la medicina es frecuente expresar en cortas sentencias o aforismos el resumen de importantes conocimientos y experiencias (4). Sir William Osler, paradigma del clínico y del médico en los inicios del pasado siglo, nos dejó muchos de sus más valiosas enseñanzas en forma de aforismos (5); muchas veces, los autores de un trabajo reflejan en su inicio o al final, pensamientos de otras personas que sintetizan en pocas palabras contenidos esenciales o ideas centrales del mismo. Utilizados como apoyo científico o a veces como adorno, cumplen un doble cometido: resumir parte del contenido y deleitar a los lectores.

Desde que éramos alumnos escuchamos variados consejos y aforismos por boca de nuestros profesores, los que nos han ayudado mucho en nuestra vida profesional.

Otras veces leyendo artículos en libros o revistas, hemos podido extraer ideas centrales que resumen la esencia de lo allí expresado y nos permiten recordar valiosos consejos.

Hipócrates, el padre de la medicina, resumió en sus aforismos gran parte de sus experiencias y aportes a la medicina (6).

Para concluir queremos expresar un aforismo hipocrático, que condensa gran parte de la obra de este genio de la medicina y mantiene su valor a pesar del tiempo transcurrido:

“La vida es corta y el arte es largo, la ocasión fugaz, el experimento arriesgado, la experiencia engañosa y el juicio difícil”.

 

 

 

 

Referencias bibliográficas:

 

1.    Lugones Botell M, Quintana Riverón T: Aforismos. Rev Cubana Med Gen Integr 1996;12(3):198-201.

 

2.    Díaz Novás J, Gallego Machado B. Aforismos, proverbios, lemas y consejos (IV). Rev Cubana Med Gen Integr 2004;20(5-6). (Formato electrónico).

 

3.    Díaz Novás J, Gallego Machado B. Aforismos, proverbios, lemas y consejos (V). Rev Cubana Med Gen Integr 2004;20(4). (Formato electrónico).

 

4.    Díaz Novás J, Gallego Machado B. Aforismos, proverbios, lemas y consejos (I). Rev Cubana Med Gen Integr 2004;20(2). (Formato electrónico).

 

5.    Osler W. Aequanimitas. 3 ed. Filadelfia: Blakiston, 1942

 

6.    Multanosky MP. Historia de la medicina. La Habana. Edit. Academia de Ciencia de Cuba. 1967:78-88.