En la construcción de las sexualidades primarias, la construcción de la excitación es patológica.

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Este trabajo forma parte de un Proyecto mayor de reflexión a cerca de los modelos Macro-teóricos construidos para pensar la Sexualidad Humana.

Dicho Proyecto conceptualiza sin recurrir a los Modelos Energetistas construidos a fines del siglo XIX y principios del XX que dieron origen a la Teoría de la Libido y a la Teoría de las Pulsiones, entre otras. Construimos simbólicamente un Modelo Macro-teórico a partir del cual pensamos y conceptualizamos a la Sexualidad Humana como LA CONSTRUCCIÓN DEVENIDA DE UNA PRÁXIS.

 

Ø      Construcción de una Sexualidad Erótica.

¿Cómo entendemos a la Sexualidad Humana, y cómo pensamos que surge (o tal vez resurge) y nace (renace)? Para nosotros surgir significa construcción.

Usted sin duda tiene nociones al respecto y tal vez lo que iremos desarrollando lo sorprenda en alguna de ellas.

Ubicamos un momento: El nacimiento del bebé humano, dejando en suspenso el tratamiento de la segura existencia de Sexualidad en la vida del Habitante Interior del Útero materno.

A partir del nacimiento, al bebé humano le sobrevienen carencias, necesidades, dolores, tensiones, estados corporales perturbadores, sobre saltos, cambios de temperatura, sequedad ambiente, etc. Todo esto no aparecía en el estado de vida anterior, en ese Hábitat Privilegiado Interno.

 

Ø      La Demanda por Necesidad.

Con todas estas vulnerabilidades arrasándolo casi en un mismo tiempo, el bebé poco y nada puede hacer. Padece entonces el Trauma del Nacimiento. Lo único que intenta -cosa que realiza por primera vez en su vida- es emitir expresiones sonoras de este tortuoso malestar (llanto), y retirar la casi totalidad de los lazos que lo unían al ser vivo que lo albergaba en su interior.

No tenemos duda acerca de que estas expresiones del recién nacido están dirigidas al ser vivo que lo contuvo dentro de sí durante sus nueve meses de vida; de hecho convocan en nuestra Especie Humana, una presencia materna.

De este modo comienza, para la madre, una insustituible y vital labor: descifrar el distinto tenor de esas expresiones, y dar, en la medida de sus posibilidades, una respuesta eficaz a cada una de ellas.

Si esto así ocurre, ante la escucha, presencia, desciframiento, acción afectiva y eficaz efectuada por la madre, el bebé va afinando las expresiones, y las pone en concordancia con la respuesta materna. Así pasa, de expresiones indiferenciadas de padecimiento y malestar, a constituir demandas más específicas: se expresa y pide de una forma cuando tiene hambre, de otra cuando siente dolor, de otra cuando se siente aislado y desarraigado y necesita la contención y el abrazo materno; y así pasa con cada una de las otras expresiones que logra discriminar y especificar la madre, respecto de carencias y vulnerabilidad del bebé.

 

Ø      Aparecen las Experiencias de Satisfacción.

En un segundo tiempo de estas demandas constituidas, sucede que el bebé, por ejemplo, llama a la madre por hambre. Ésta lo escucha, y de manera tierna y eficaz, se hace presente y le provee afecto, caricias y alimento. Tal acción materna colma poco a poco el hambre, pero también transforma el malestar, el dolor, la angustia del hambre, en calma y satisfacción. El bebé comienza a registrar que, luego de cada encuentro materno siente un estado cierto de bienestar al cual nosotros denominamos satisfacción. Este acto conlleva también placer.

·         El encuentro de las demandas del bebé con la comprensión de la madre.

Este mismo acontecer existencial se da con todas las demás perturbaciones que siente y expresa el bebé. Si la madre aprende a escucharlas y a descifraras, realizando una acción eficaz para resolverlas, resulta que el bebé establece demandas específicas para cada una de ellas (para el dolor de estómago, para la irritación, para la soledad y el aislamiento, para el sobresalto y la angustia, etc.).

Como consecuencia de este encuentro: entre la demanda del bebé por un lado, y la escucha-presencia-acción afectiva-eficaz de la madre por el otro (quien hace algo para calmar el dolor, para contener al bebé en un momento de tensión, lo acaricia para recontactarse con él, lo abraza, lo mece, le susurra para disolver el sobresalto y la angustia, etc.) el pequeño comienza a vivir y a registrar cada una de estas experiencias así construidas, como Experiencias de Satisfacción. Estas Experiencias de Satisfacción conllevan distintas calidades de placer.

·         El placer en la vida terrestre.

Surge y nace el placer en la vida humana terrestre, y se comienza a construir, ligado a una Experiencia de Satisfacción que fue la consecuencia de resolver una necesidad-carencia por la cual el bebé estuvo padeciendo.

En este área de la existencia humana se manifiestan dos puntos:

1- Por el lado del bebé: necesidades, carencias, dolores, angustias, y su   expresión en demandas.

2- Por el otro lado la madre: escucha, descifra, realiza una acción afectiva y   eficaz.

3- Como resultado del encuentro y la articulación de  1 y 2 se construye la Experiencia de Satisfacción Placentera.

Esto transcurre y conforma una cualidad y un orden fundamental en los vínculos existentes entre los hijos y la madre, el padre, y otros adultos significativos. En esta área de vínculos afectivos, nacerán los reconocimientos, las gratitudes, diversos tipos de emociones y sentimientos, y como construcción final y más excelsa de todo ello, el sentimiento de amor.

 

 

 

Ø      Un Llamado que no es Demanda.

En un espacio-tiempo que sigue a la constitución de las demandas y de las experiencias de satisfacción, el bebé humano realiza un movimiento aparentemente inesperado, que todas la madres cercanas afectivamente a su bebé descubren luego de un primer momento de desconcierto. Descubrimiento que las complace en una dimensión que conjuga: Alegría, picardía, gozo, juego, y algo más.

Un día el pequeño comienza a buscar la Experiencia de Satisfacción, pero desde un lugar en donde están ausentes: la necesidad, la carencia, el dolor, la angustia, etc. El bebé llama y convoca la presencia de su madre de forma diferente, y cuando se encuentran, el bebé busca recrear la Experiencia de Satisfacción, pero por la satisfacción en sí misma y sola mente para obtener placer.

Así por ejemplo busca la teta para juguetear con el pezón, para olerla, para acariciar toda su cara con el seno que se hunde acomodándose a la superficie del bebé. O busca el rostro de la madre para mirarlo, o sus ojos para extasiarse y casi sumergirse en ellos. Busca los brazos para ser acariciado; busca ser tomado en brazos para que lo levante, lo paseen y lo columpien.

·         La búsqueda del placer: hacia el Espacio Viviente Placentero.

De esta manera, pasa por las diversas formas de Experiencias de Satisfacción, y las recrea, buscando solo el placer que ellas le promueven y experimentando algo que la madre puede discriminar y nombrar como jugueteo, gozo, picardía. Muchas veces, la madre se encuentra sorprendida porque no existe otro motivo que la búsqueda del placer para desarrollar acciones por el bebé.

Designamos conceptualmente como “BUSQUEDA Y CORRIDA HACIA EL ESPACIO VIVIENTE PLACENTERO”, al movimiento hacia el placer que describimos como una búsqueda de recreación de la Experiencia de Satisfacción, solo por el placer que proporciona.

Cuando esto ocurre estamos en presencia del surgimiento constructivo, pos-nacimiento, de la sexualidad del bebé humano.

 

Ø      En presencia de la Sexualidad Humana, construcción de los Espacios Eróticos Primarios.

Distintas formas de sexualidad comienzan a nacer y a construirse, una tras otra, partiendo de cada una de las experiencias de satisfacción que el bebé busca reconstruir solo por el placer que le producen.

En esto consiste el nacimiento, constitución, y comienzo constructivo de pequeños espacios diferenciados de sexualidad en el bebé, es decir, Espacios Eróticos.

Comenzamos entonces a trabajar una idea que indica la construcción de distintas unidades, formas y aspectos de sexualidades; sexualidades que serán diferentes unas de otras, según a qué Experiencias de Satisfacción respondan y estén ligadas en su origen.

Nos ayuda imaginarlas como uvas que en un principio, nacen sueltas y luego surgirá algo (en este momento no interesa describirlo) que las reunirá una a una a estas sexualidades = uvas, formando un racimo.

Esta reunión de las uvas en un racimo simboliza la construcción acabada de una Fase Sexual.

 

Ø      Configuración de una Sexualidad Excitante.

Junto con esta forma de nacimiento, constitución y comienzo de construcción de espacios de sexualidad, a partir de la búsqueda de un placer habido y existente, en las Experiencias de Satisfacción, SURGE OTRA FORMA DE CONSTITUCIÓN DE SEXUALIDAD, DE UNA CALIDAD Y UNA CONDICION MUY DIFERENTE A LA ANTERIOR.

Es importante tener en cuenta las características que tiene esta distinta manera de surgimiento de otra sexualidad en el bebé, y las consecuencias de sus intentos de consumación y resolución posteriores.

 

Ø      Análisis pormenorizado de las características de la Sexualidad Excitante.

1- Características de su búsqueda de placer.

La búsqueda de placer es de tipo excitante y compulsiva y termina configurándose meramente como CORRIDA: compulsiva, irresistible y repetitiva.

2- De la tensión.

La corrida hacia el placer parte de una tensión indiferenciada muy fuerte.

3- Problemas detrás de esta tensión.

En la investigación detrás de esta tensión aparecen como lugares de origen: aquellas necesidades, carencias, dolores, sobresaltos, angustias, soledades, aislamientos, vulnerabilidades, etc., que el bebé expresó en la primitiva forma indiferenciada de perturbación y padecimiento, y que no fueron reseptadas, escuchadas, discriminadas por su madre. Entonces no hubo tampoco presencia afectiva y acción eficaz para resolverlas y generar satisfacción.

RECALCAMOS: tales demandas quedaron sin recepción ni escucha, irresueltas, y no hubo satisfacción.

4- Un estadio primitivo.

Por lo anteriormente expuesto, el bebé no pudo constituir una demanda discriminada de otras demandas, apropiada para manifestar la dolencia que padecía, y quedó en el estadio primitivo de expresión de malestares indiferenciados.

5- Expresiones recurrentes.

Estas expresiones de malestares indiferenciados, cada vez más exasperadas y más desesperadas, fueron cayendo una y otra vez en el silencio, en el vacío, la carencia y la ausencia, y se tornaron recurrentes.

6- Hondo malestar.

El silencio, el vacío, la carencia y la ausencia recurrentes no se viven en el interior del bebé como tales (como silencio, el vacío, carencia y ausencia o sea como falta), por el contrario se viven como ruido de una presencia recurrente de hondo malestar, perturbación y daño. Este ruido y presencia interior, clama y empuja a buscar algún alivio que, por fusión “con algo”, elimine y disuelva esta tensión insoportable.

7- Alivio y expulsión de esta excitación sexual.

Poco a poco se constituyen islotes de una corrida (compulsiva y excitante) hacia algo que, por medio de una fusión permita el alivio y expulsión de esta excitación.

8- Un derrotero de corridas exasperadas.

Así el bebé se puede abalanzar con una angurria exasperada a tomar y tomar la teta o la mamadera y nada lo colma, nada lo calma, nada lo satisface. Pero luego de quedar literalmente lleno e inflado puede experimentar un placer inmenso al evacuar, por haber arrojado de sí esa tensión perturbadora insoportable. Así puede recurrir a continuas deposiciones fecales en las cuales cree hallar alivio a esta tensión mortificante.

Por la correlación que existe entre: a) extremo sufrimiento y b) alivio alcanzado, éste alivio alcanzado se vive como placer, y aparece como muy intenso, pero no deja de ser un placer que indica un derrotero de corridas extraviadas, generando una y otra vez formas diferentes de buscar lo mismo: Aliviar una excitación-tención exasperante y ahora inaguantable, y obtener por extrayección un alivio intenso, vivido como fuerte placer.

9- ¿Qué origina esta corrida exasperada hacia el placer?

Esta forma de constituirse un tipo de corrida exasperada, excitante y compulsiva hacia el placer, a la cual también llamamos sexualidad, se origina  en los vínculos malos, indiferentes, inadecuados, desconcertados, que se promueven cuando están ausente psico-afectivamente la madre, el padre, o algún adulto que los sustituya.

10- Islotes de una sexualidad pertinaz.

Una relación Mamá- Papá- Bebé que podemos llamar suficientemente buena, no está exenta de poder generar algún islote de esta sexualidad pertinaz, excitante, compulsiva, e inadecuada. Pero el conjunto de las Experiencias de Satisfacción logradas y, por lo tanto las Sexualidad Eróticas nacidas, construidas, y en constitución a partir de ellas, son más que suficientes para neutralizar los pocos islotes de Sexualidades Excitantes originados en silencios, vacíos y carencias recurrentes.

Estos islotes, (según las historias singulares, podrán marcar algún aspecto del Sujeto Sexual Adulto. Así ocurre en todos nosotros que somos incompletos e inacabados en nuestra sexualidad personal) en las condiciones arriba descriptas no determinan el conjunto de la sexualidad.

 

Ø      Erotización.

Es el estado de sexualidad que se origina partiendo de la búsqueda de un placer habido y excistente en las Experiencias de Satisfacción. Tendrá un camino y un encuentro de goce con quienes se busquen como destinatarios, que generalmente están relacionados con un hondo bienestar en el sujeto sexual.

 

 

Ø      Excitación.

Es el estado de sexualidad que se origina partiendo primitivamente de la búsqueda de una satisfacción negada, inexistente, que tiene:

1- Como origen, un lugar vacío, de silencio, de carencia recurrente, de ausencia, de falta,

2- que se experimenta como ruido y presencia mortificante,

3- genera una tensión perturbadora,

4- que tiende a compulsar una corrida hacia algo que quite esa tensión,

5- que ese quitar, vaciarse, evacuar exasperado y desesperado, cuando se encuentra

6- produce un placer intenso.

·          No hay deseo sexual, solo corrida.

El derrotero de constitución de esta sexualidad es errático, confuso, con incesantes cambios en lo que mal se llama “el obscuro objeto del deseo”, deseo que no es tal, porque se construye, simplemente, con una corrida hacia el placer compulsiva, exigida, imperativa, con desesperación, y casi sin tiempo de espera

·         Objeto subyugante, hipnoide y fascinante.

Tal corrida lleva la marca, en el supuesto destinatario que podría suministrar el alivio, de revestirse con las características de objeto subyugante, hipnolde, fascinante, e irrefrenablemente excitante. Esta subyugante excitación en el placer, es la calidad de toda esta sexualidad.

Esta sexualidad es inseparable de un  profundo estado de inquietud, malestar, tensión, insatisfacción, alerta y ansiedad permanentes.

·         La base de la sexualidad excitante en el adulto.

Cuando los vínculos Madre- Padre- Hijo son perturbadores, deficientes, indiferentes, ausentes o escasos, predominantemente malos, esta Sexualidad Excitante prevalecerá como dominante en el bebé, luego en el niño, y así continuará como base de la sexualidad en el adulto.

·         La Sexualidad Excitante y el malestar.

No olvidemos que esta Sexualidad Excitante se origina en un primitivo estado de necesidad auténtico, que es expresado en la forma indiferenciada de malestar, buscando convocar al ser vivo que albergó al pequeño hasta la ruptura del nacimiento.

Esta expresión indiferenciada choca con un silencio que incrementa el vacío y el dolor en el bebé. Silencio y dolor se convierten en carencia recurrente, porque ambos se completan y se suman con la ausencia psico-afectiva recurrente de quien debería tener presencia afectiva y eficaz para disolver hambre, dolor, angustia, etc.

·         La ilusión como destino.

Por lo tanto, esa calidad de Subyugante Corrida hacia el placer excitante, que brindará un Objeto Sexual y producirá un alivio inmenso, es ilusorio, porque toda esta sexualidad, en el fondo, busca obturar un primitivo dolor, vacío, carencias, y ausencias auténtica, producidas por un estado de necesidad que fue correspondido con un silencio y con una ausencia psico-afectiva locamente inadmisibles.

 

·        Ese Destino Ilusorio conlleva Fracaso e imposibilidad de consumación.

 

Inexorablemente, al constituirse una sexualidad que, por su origen, transformó una carencia en presencia mortificante, y que reclama (inconsciente y compulsivamente), sacarse de encima esa presencia tormentosa, tal sexualidad está destinada a: la corrida hacia apareamientos con  objetos (sexuales).

Pero, por más subyugantes y excitantes que sean tales objetos, por más grandiosas que se presenten las expectativas que se crean alrededor de la unión con ese objeto, y aunque parezca inconmensurable el placer resultante de la evacuación de la tensión perturbadora, esta sexualidad excitante, inexorablemente tiene como destino apareamientos ilusorios, que conllevan el fracaso, el dolor, incrementan el vacío, exasperan los reclamos, e invaden la sexualidad (y a la persona toda) de un creciente malestar.

Esta sexualidad, a pesar de ser vivida como excitación irrefrenable, subyugante y ansiosa, no tendrá destino de auténtica consumación, por más que el placer obtenido parezca exultante y grandioso.

·         A pesar de lo grandioso, exultante, único y subyugante.

Tales formas sexuales, de excitación grandiosa, de experiencia fuera de lo común, de placer exultante, de excitación irrefrenable, de objeto subyugante y único, son todas formas engañosas que se presentan para quienes padecen esta sexualidad excitante –como los cantos de sirena que escuchan de sí mismos, ignorando el destino final de esos cantos-.

·         La Corrida hacia el placer y el fracaso

ESE:

1.- “oscuro, fascinante, subyugante e hipnoide Objeto sexual Excitante”, hacia el cual tiende la Corrida hacia el placer

2.- Esa misma Corrida placentera subyugada por la excitación

3.- están (1 y 2) destinados a un sabor amargo de fracaso, como vivencia final de su reunión.

Y  Quien produzca esa Corrida Sexual Excitante (bebé, niño, adulto), deberá seguir un incesante derrotero de cambios “en el Objeto Sexual Excitante, Fascinante, pero Ilusorio”. Irá de un objeto excitante en otro, aunque su vínculo-partenaire sea con una misma persona física.

Este cambio incesante del “Seguramente grandioso Objeto Sexual Excitante, que alivie, de una vez y para siempre, la excitación experimentada”, se produce por el reiterado fracaso final de la reunión de la Corrida con el Objeto Excitante, a pesar del placer que produce esa reunión.-

·        Fracaso y Reunión. Reunión y Fracaso

 

Se originan

En que

Se busca que esté

Lo que no ha estado en el momento

En que tenía que estar,

Y por  esta razón

No estará jamás.

 

Precisamente, no estará aquí y ahora,

Por que allá y entonces

Cuando debía estar,

No estuvo nunca.

 

En el aquí y ahora

Ningún Destinatario Sexual

Puede ser

Aquél  que no existió,

Ni puede cubrir

Lo que no se cubrió.

 

Alguien busca,

En una presencia excitante,

Tapar un vacío

Y hallar una  presencia que no fue:

Alguien busca,

En el sin sentido de un ruido,

Escuchar unas palabras

Que fueron silencio.

 

Ruido y presencia excitante

Precisamente lo son

Porque, en la mente infantil,

Silencio, ausencia, carencia, falta,

Se representan y manifiestan

 

Como presencia mortificante,

Tensión exasperante,

Vivencia de padecimiento insoportable,

Dolor Primario

 

·         La ignorancia de nuestra época.

Esta forma y calidad de sexualidad excitante, subyugante y exaltada, que ilusiona lo grandioso y que corre a crear de lo existente algo nuevo, está presente en muchas culturas, en distintas épocas, en toda sociedad originada por la mala calidad de los vínculos primarios entre padres e hijos.

En un tiempo a esta Sexualidad Excitante la cultura y los grupos la exaltan como la más grande y digna forma de existir, de vivir, de actuar y de consumar la sexualidad en el placer. Se la ha confundido, y hoy en día sucede, con una verdadera y apasionada sexualidad. Se la considera como parte de una gesta que transformará la vida del hombre y de la mujer, y se la exalta como una Transgresión Liberadora  de las formas, moldes y normas, cotidiana y milenariamente compartidas, a las cuales se designan como represivas, discriminatorias y prohibitivas de una Sexualidad Excitante supuestamente libre, plena y parte de un proyecto de progreso humano.

Nuestra época y nuestra cultura no está exenta actualmente de éstas valoraciones; desconoce (es decir, conocen, niegan y desdeñan lo conocido) e ignora (no conoce o conoce mal) los diversos pasos del surgimiento, constitución y progresiva construcción de esta Sexualidad Excitante.

Nuestra época y nuestra cultura “alegremente”, son indiferentes al destino sin salida que conlleva cristalizar, social y culturalmente esta ideología y práctica sexual.

·         Sexualidad que no entra en reposo y permanece en irritante actividad.

La corrida hacia el placer, que describimos como Sexualidad Excitante y Tensa, que se experimenta como malestar inquietante, por el estado de insatisfacción constante (en que sume al pequeño, niño, adulto) necesita reunirse para la obtención de placer, “con algo muy fuerte”, “algo fuera de lo común”, “algo muy exagerado”, “algo subyugante y que capture”, “algo poderoso y omnipotente”, a fin de tener la posibilidad (supuesta) de disolver esa alquimia interior excitante, cuya principal característica es no entrar en reposo, y permanecer activa permanentemente compulsando sin cesar(al pequeño, niño y adulto) hacia una consumación que no alcanzará.

De lo anterior se desprende un concepto importante para el pensamiento de la calidad de esta Sexualidad Excitante: EL SUJETO NO PUEDE CONFORMAR UN ESPACIO ERÓGENO QUE SE TORNE VIRTUAL, porque está condenado (por la constitución de esta Sexualidad Excitante, y la imposibilidad de su resolución por consumación placentera) a permanecer continuamente en estado de irritante actividad.

Precisamente es la posibilidad de consumación real y gozosa lo que permite al sujeto tornar virtual la presente actividad sexual. Este pasaje de lo actual, protagónico y real, a lo Virtual constituye el irremplazable sentimiento de bienestar y calma posterior al encuentro sexual erótico.

·         La errática Sexualidad Excitante.

1- Al no construir un Espacio Erógeno,

2- desde el cual emerja,

3- y en el cual consume el placer en un goce,

4- esta Sexualidad Excitante es errática,

4.1- y se la visualiza solamente desde zonas corporales.

4.2- Notamos que una Excitación Sexual puede expresarse en un momento              en la boca, otra vez puede aparecer en los genitales, otra en el ano, otra en los ojos, etc.

4.3- Entendiendo que cualitativamente, en calidad y contenido es el mismo Estado Sexual Excitante el que vagabundea de una zona corporal a otra.

4.3.1- Este es el motivo por el cual se gesta la expectativa enorme de correr hacia la reunión con “Algo muy Fuerte” (en el sentido de presentarse como único, insuperable, e irrefrenablemente excitante, subyugante y captor) para que pueda liberar, disolver, vaciar y permitir extrayectar semejante tensión y presión interior, mutada en excitación.

 

·         El placer por extrayección y vaciamiento.

El resultado, (por parte del pequeño, niño, adulto) consiste en estados de desesperación y exasperación grandes. La posible extrayección y liberación momentánea, como consecuencia de la reunión con “ese Algo muy Fuerte”  (que llamamos desde ahora OBJETO SEXUAL EXCITANTE) produce un placer exultantemente intensos en los momentos en que deviene: extrayección y vaciamiento de la presión y la tensión interior excitante.

En consecuencia, como el placer no conlleva consumación y tiene la calidad de extrayección y vaciamiento, el pequeño, niño, adulto, al poco tiempo queda exactamente así: vaciado pero no pleno ni feliz ni en bienestar lo cual genera un circuito de fácil retorno hacia la excitación y el malestar.  

·         Devenir del Objeto Sexual Excitante y La Corrida Sexual.

A su vez, el Objeto Sexual Excitante se vuelve cada vez más valioso, necesitado e imprescindible para producir ese vaciamiento, cuando ese estado interior de malestar, tensión, presión se torne nuevamente excitación interior.

Para resaltar: “Aquello, ese algo hacia el cual se corre, ese Objeto Sexual Excitante en cuanto cosa o persona existente puede ser altamente cambiante en sus ornamentos, pero no lo es en su precaria pero férrea arquitectura interior. Tampoco cambian las cualidades de La Corrida hacia la reunión con el Objeto Sexual Excitante para obtener el placer a través del alivio y la extroyección de la excitación sexual.

Por lo tanto La Corrida Excitada de este tipo de placer también es errática y vagabunda; pero solo lo es en la apariencia de su reunión con el Objeto Sexual Excitante –que aparentemente cambiante solo lo es en sus ornamentos- no obstante siempre tiene las mismas pobres y rutinarias cualidades en su diseño interior.

La corrida excitada (errática y vagabunda) en su arquitectura interior es cristalizada, invariante, mecánica, y opera conpulsivamente sobre quien la padece.

No existe nada más lejano a una experiencia de libertad, que una Corrida Excitante.

También son muy frágiles los resultados del placer por extrayección y vaciamiento de la excitación sexual. Una vez ocurrida esta corrida excitante, al poco tiempo el estado interior descripto se reconstituye con la misma presión, tensión interior, insatisfacción difusa, malestar mal disimulado. Y todo eso en una alquimia vuelve a mutar hacia una presionante excitación sexual interna, similar a la que se tenía antes y que motivó la Corrida hacia la reunión con el Objeto Sexual Excitante...

·         Imposibilidad de retorno de la Sexualidad Excitante a un Estado Virtual.

Por esta vía de extrayección y vaciamiento en la Corrida Excitante hacia el placer, hay un goce, pero no hay una consumación y una resolución del placer que deje a la persona conforme, reconocida, contenta, con gratitud y reconocimiento hacia la otra persona por el goce recibido y experimentado, así como por el bienestar habido en el encuentro sexual. Si se hubiera dado lo anteriormente descrito nos encontraríamos con los presupuestos del retorno de la sexualidad a su estado virtual.

Tal como lo venimos conceptuando encontramos que la Sexualidad Excitante por sus característica, diseño, arquitectura, y consecuencias tiene imposibilitado el retorno de la sexualidad actual presente y protagónica a su estado virtual.

·         Realidades de los vacíos, carencias y ausencias.

Cuando afirmamos que el vacío originario no se puede cubrir con la búsqueda de placer (sexualidad) gestada en relación con el mismo vacío, debemos precisar que no hablamos de un vació y una carencia pertenecientes al Orden del Placer Sexual, sino que su Pertenencia se Inscribe en otro Orden de Realidades: Corresponde a las necesidades, vulnerabilidades, carencias, ausencias, soledades, dolores, angustias, etc., que debieron ser colmadas y calmadas, en cuanto tales, por una presencia materna afectiva y con acción eficaz Y NO LO FUERON. 

·         Consideraciones  Etiológicas- Clínico- Terapéuticas.

En la “actualidad” (sea un pequeño de 3, 5, 7 años un púber, un adolescente, o un adulto cronológico) desde el paradigma y el marco macro –teórico con el cual poder pensar e intentar resolver esta problemática sostenemos: “para poder disolver, de alguna manera, esos vacíos, en quien practique esta Corrida Excitada y Excitante hacia el placer (vacíos que son el origen constante y permanente de toda esta sexualidad excitante, vacíos que permanecen con la misma o mayor intencidad: irremediablemente vacíos y actuantes en cuanto tales) hay que intentar desmantelar toda la Sexualidad Excitante (es decir, la Corrida hacia el placer por, para y mediante la Excitación Sexual, con el fin de Extroyectarla).

“Esos vacíos y carencias dieron origen a la Sexualidad Excitante bajo su mutación de falta permanente en presencia mortificante; presencia que excita y compulsa a ser extrayectada, con la ilusión de que reuniéndose con un Objeto Sexual Excitante, por el placer exultante producto de la extrayección de la tensión dolorosa y excitante se logrará el fin último: obtener el gran placer de quitarse esa mortificación de sí mismo, y obturar el vacío originario. O sea, DESVANECER LA FALTA. EN VERDAD, LO QUE OCURRE ES QUE SE RECREA UN NUEVO VACÍO.

“ DE TENER ÉXITO, ESTA SEXUALIDAD EXCITANTE SE REFUERZA A SI MISMA: SIEMPRE GIRA EN TORNO DE RECREAR LA ORIGINARIA SITUACIÓN DE VACÍO, TRANSFORMADO EN PRESENCIA PERTURVADORA QUE SE BUSCA EXPULSAR, LO CUAL GENERA MÁS VACÍO.

“Para poder liberar verdaderamente a la persona de esta perniciosa Sexualidad Excitante: Lo cual no en nada fácil, porque el errante desujetado sujeto que no puede construir Espacios Eróticos, cree fervorosamente a pesar de su sufrimiento enmascarado, que esta Sexualidad Excitante que produce un efímero placer exultante, es la mejor, la mayor, la más elevada sexualidad. Y estos errantes desujetados sujetos militan cuando adultos a favor de esta Sexualidad Excitante.

“Por lo tanto para su cura es necesario desmontar toda la arquitectura pobre y precaria de esta sexualidad y sobre todo desmontarla en cuanto Corrida preferida hacia el placer.

“Una vez desmontada esta Corrida Excitante hacia el placer, la persona se tiene que encontrar con la angustia y el dolor de haber clamado hasta la desesperación por su necesidad primaria, por su aislamiento, por su soledad, por la ausencia de contención, por la ausencia afectiva de sus padres, etc., y SABER NUEVAMENTE Y ADMITIR QUE NADIE ACUDIÓ ENTONSES, Y QUE ESE ALGUIEN, ESA PERSONA QUE DEBIO ACUDIR PARA CALMARLO Y COLMARLO, NO ACUDIRÁ JAMAS COMO ÉL LA NECESITÓ. De ahí ese vacío y la constitución de una carencia recurrente.

“Si la persona puede admitir esto, a partir de allí iniciará un camino coherente de reconstrucción, no solo de su sexualidad sino de su existencia toda.

“Si por el contrario, redobla su apuesta en el Viejo Orden de Corrida hacia el placer que lo vacía de esa excitación sexual, cristaliza aún más la trama patológica que une a la Sexualidad Excitante con el Objeto Sexual Excitante.

“La consecuencia es que se tapona más ese vacío, se enmascara esa carencia que recurrentemente desde su interior lo presiona como presencia inquietante y perturbadora. Así se aleja definitivamente del origen de su malestar encubierto por la ideología y la práctica de la Sexualidad Excitante.”

 

Ø      Conclusiones.

El estado de Excitación Sexual que describimos tiene cualidades emocionales de: insoportabilidad, irritación, apremio, confusión, tensión; y genera en quien lo experimenta una compulsión de urgencia y exasperación, que presiona hacia una rápida evacuación y extroyección de ese mortificante estado interior.

Por esto, quien padece una Sexualidad Excitante tratará de encontrar un CANAL RÁPIDO DE EVACUACIÓN DE TODO SU ESTADO INTERIOR, MEDIANTE UNA CORRIDA HACIA EL PLACER POR REUNIÓN CON EL OBJETO SEXUAL EXCITANTE. (Éste es cualquier objeto sexualizado que promete e ilusiona ser apto para poder volcar en él esa excitación).

Deshacerse de ese inquietante y hasta perturbador estado de excitación estado de Excitación Sexual produce un enorme alivio, que conlleva algo parecido al VACIAMIENTO Y EXTRAYECCIÓN de una angustia y un dolor.

EN ESTO CONSISTE LA CALIDAD DEL GOCE Y EL CONTENIDO DEL PLACER DE ESTE TIPO DE SEXUALIDAD EXCITANTE.

Al ser encontrada esa vía de extrayección y evacuación, y sentírsela como eficaz, LA MISMA ES ALTAMENTE VALORADA, ATESORADA Y DEFENDIDA DE CUALQUIER CAMBIO POR EL ERRANTE DESUJETADO SUJETO QUE NO PUEDE CONSTRUÍR ESPACIOS ERÓTICOS. Y esto es así porque le asegura una fórmula expeditiva para deshacerse del estado interior excitante que lo presiona hasta la exasperación.

 

POR LO TANTO, ESA VÍA SE FIJARÁ Y CRISTALIZARÁ COMO IDEOLOGÍA FORMA Y PRÁCTICA PERMANENTE DE DESHACERSE DE LA INSOPORTABLE EXCITACIÓN SEXUAL, EVACUÁNDOLA, EXTROYECTÁNDOLA Y VACIÁNDOSE. OBTENIENDO DE TODO ELLO UN GOCE INTENSO, EXULTANTE, PERO PRECARIO.

AHÍ EN SU GOCE CRISTALIZA SU PATOLOGÍA.