Policlínico Docente “Lawton”.

 

 

“Dispepsia funcional”.

 

 

 

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Fecha de publicación 02/11/05

Dr. José Díaz Novás

Especialista de II grado en Medicina Interna

Profesor Titular. Policlínico Lawton

E-mail: jose.díaz@infomed.sld.cu

 

 

Dra. Bárbara Rosa Gallego Machado

Especialista de II grado en Pediatría

Profesor Auxiliar. Policlínico Lawton

E-mail: bisyancg@infomed.sld.cu

 

 

Dra. Maricel Durán Cortina

Especialista de I grado en Medicina General Integral

Profesor Asistente. Facultad 10 de Octubre

E-mail: wvichovd@infomed.sld.cu

 

 

 

 

 

Ciudad de La Habana

Cuba


RESUMEN: Se realiza una revisión de la dispepsia funcional, su clasificación, diagnóstico y tratamiento. Se brinda un enfoque práctico para su manejo en la atención primaria.

 

Palabras Claves:Dispepsia Funcional, Clasificación, Diagnóstico.

 

INTRODUCCIÓN: Dispepsia es un término que se deriva del griego (Dys, prefijo indicativo de mal o difícil y peptein, digestión) y corresponde al vocablo indigestión de origen latino. La dispepsia es una queja del 2 al 5% de los pacientes que concurren a consultas de Atención Primaria y del 20 al 40% de los atendidos en consultas de gastroenterología (1,2,3). Por otra parte, se estima que entre el 20 al 40% de la población del mundo occidental padece de dispepsia (4,5,6).

 

El término dispepsia es vago y los conceptos son muchos por lo que es mejor comprendida cuando los síntomas son enunciados: dolor en epigastrio, “malestar” o “molestia” abdominal, sensación de plenitud gástrica, acidez, digestiones lentas, distensión abdominal, etc. Como definición operativa se propone adoptar la siguiente (7): “La Dispepsia es un dolor o “malestar” crónico o recurrente centrado en el abdomen superior, la dispepsia comprende una serie de síntomas como dolor, “malestar”, plenitud, saciedad precoz, anorexia, pirosis, acidez, náuseas, aerogastria, etc. Muchas veces asociada también a depresión o ansiedad.

 

A pesar de que algunos autores sugieren que los síntomas deben durar por lo menos 3 o 4 semanas para que se pueda emplear el término de dispepsia, la duración del proceso no es inherente al término, a no ser en la dispepsia crónica, donde los síntomas persisten por más de 3 meses (1).

 

La Dispepsia no se relaciona exclusivamente con la ingestión de alimentos, la digestión o el aparato digestivo pudiendo ocurrir en ayunas, entre las ingestiones de alimentos o ser provocada por causas independientes del aparato digestivo.

 

CLASIFICACIÓN: La Dispepsia puede tener causas orgánicas o ser funcional. Entra las primeras tenemos: la ingestión de medicamentos (antiinflamatorios no esteroideos, corticoides, antibióticos, teofilina, hierro, potasio, digitálicos, etc.), la ingestión de cafeína o alcohol, enfermedades gastrointestinales (úlcera, gastritis, esofagitis, enfermedad del reflujogastroesofágico, malabsorción intestinal, parasitosis, etc.), enfermedades pancreáticas y de la vesícula biliar, diabetes mellitus, disfunción tiroidea, hiperparatiroidismo, isquemia cardíaca y trastornos psicológicos como ansiedad, depresión con somatización y estados hipocondríacos.

 

Cuando no es posible determinar una causa orgánica responsable de los síntomas del paciente, como ocurre en más del 60% de los casos, se establece el diagnóstico de una dispepsia funcional (2,3,8).

El rol de la infección crónica por Helicobacter Pílori como causa de dispepsia permanece sin pruebas definitivas e es objeto de muchas controversias (2,8,9,10)

 

Los síntomas de la dispepsia funcional parecen originarse en una compleja interacción entre una sensibilidad visceral incrementada y un retraso en el vaciamiento gástrico, no descartándose el papel de factores psicosociales.

 

La dispepsia funcional se clasifica en (1):

1.      Dispepsia funcional de tipo reflujo: Aquí las quejas de regurgitación, pirosis y acidez pueden estas asociadas a otros síntomas dispépticos. Cuando predominan o son exclusivos la regurgitación y la pirosis, hay que descartar una enfermedad de reflujo gastroesofágico.

2.      Dispepsia funcional tipo ulceroso: Las quejas más frecuentes son las de dolor epigástrico rítmico, acompañado  o  no por dolor nocturno que despierta al paciente y es aliviado por leche, antiácidos o alimentos. Este dolor puede evolucionar con períodos de remisión y recurrencia.

3.      Dispepsia funcional tipo dismotilidad: Aquí predomina la saciedad precoz, flatulencia, distensión y dolor abdominal difuso. Se puede asociar con colon irritable.

4.      Dispepsia funcional incaracterística: Sus síntomas no se encuadran en las tres categorías anteriormente citadas.

 

DIAGNÓSTICO: Múltiples son las causas de dispepsia, siendo la gran mayoría de ellas funcionales. Por eso el Médico de Familia, ante un paciente con síntomas dispépticos, debe, mediante un interrogatorio minucioso y un cuidadoso examen físico, tratar de encontrar una causa a esos síntomas, sí: el paciente fuera mayor de 45 años o presentara algunos de los siguientes síntomas: disfagia, ictericia, sangramiento digestivo, anemia, pérdida de peso, dolor que lo despierta de noche, cambio del patrón de los síntomas, anorexia o astenia marcadas, diarreas o vómitos persistentes, tumores abdominales o visceromegalias detectadas en el examen físico, o cualquier otra alteración importante encontrada, está indicado investigar al paciente empezando por una endoscopia digestiva alta, un hemograma y exámenes pesquisando sangre oculta en heces fecales. Otros exámenes como ultrasonido, medición del PH esofágico, tomografía, determinación de enzimas, parasitólogos y otros serán indicados de acuerdo al juicio clínico.

 

Para los pacientes menores de 45 años, sin ninguno de éstos síntomas y signos, con cuadro clínico sugestivo de dispepsia funcional se recomienda tratar de forma sintomática, debiendo ser investigados si sus síntomas no mejoran después de 4 a 8 semanas de tratamiento o si presentan recaídas después de interrumpir el tratamiento(1,11)

 

TRATAMIENTO,(1,2,12):

 

1.      Medidas generales: Corregir errores dietéticos, deficiente masticación, excesos alimentarios, tanto cuantitativos como cualitativos, eliminando alimentos que se asocian con flatulencia, no usar ropas apretadas, no acostarse inmediatamente después de comer, o realizar esfuerzos, corregir la obesidad, no fumar, no abusar de bebidas alcohólicas ni de café. Evitar medicamentos que puedan causar síntomas digestivos.

2.      Transmitir seguridad al paciente y enfatizar la ausencia de enfermedades incapacitantes o que pongan en riesgo la vida y que es necesario cambiar el estilo de vida.

3.      En el caso de dispepsia de tipo reflujo, además de orientación postural y dietética se puede utilizar metoclopramida acompañada o no de bloqueadores H2 (cimetidina, ranitidina).

4.      Para los portadores de dispepsia de tipo ulceroso utilizamos antiácidos y bloqueadores H2,

5.      En el caso de dispepsia del tipo dismotilidad, orientación alimentaria, metoclopramida y dimeticona.

6.      Antibióticos y antidepresivos si las alteraciones emocionales son importantes.

 

Cambios en el estado clínico, empeoramiento de los síntomas, su falta de alivio o nuevos síntomas requieren investigación.

 


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

 

1.      Chehter L, Pricoli T. Dispepsia Funcional. En: Prado F.C. Actualizacao Terapéutica. Sao Paulo: Artes Medicas LTD, 1997:227-229

2.      Mc Quaid K R. Dypepsia, En: Tierney L M, Mc Phee SJ, Papadakis M A, Eds.Current Medical Diagnosis and Treatment. Stamford: Appleton Lange, 1998: 534-535.

3.      Johnson M F. Rethinking Our approach to Dyspepsia. Hospital Practice 1999: 34-2: 13-21.

4.      Jones R H, Lydeard S E, Hobbs F D R, et al. Dyspepsia in England and Scotland. Gut 1990: 31: 401-5

5.      Talley N J, Zinsmeister A R, Shleck C D, Melton L J. Dyspepsia and Dyspepsia subgroups: a population based study. Gastroenterology 1992; 102:1259-68

6.      Jones R, Lydeard S. Prevalence of symtoms of dyspepsia in the community. B M J 1989; 298: 30-2

7.      Friedman L S. Helicobacter Pylori and non ulcer Dyspepsia. N Engl J Med 1998; 339: 928-30

8.      Drossman D A. Funtional Dyspepsia. En Beers M H, Berkow R, Eds. The Merck Manual. Seventeenth Edition. Wes Pont: Merck and Co., Inc. 1999: 236-237

9.      Mc Coll K, Murray L, El Omar E, et al: Symptomatic benefict from erradicating Helicobacter Pylori infection in patients with non ulcer dyspepsia. N Engl J Med 1998; 339: 1869-74

10.  Blum A L, Tallet N J, O’Morain C, et al. Lack of effect of treating Helicobacter Pylori infection in patients with non ulcer dyspepsia. N Engl J Med 1998; 339:1875-81

11.  American college of physicians Health and Public Policy. Committee: Endoscopy in the evaluation of dyspepsia. Ann Inter Med. 1985; 102: 266-72.

12.  Drossman D A. Funtional dyspepsia. En: Dornbrand L, Hoole A J, Fetcher R H, Eds. Manual of Clinical problems in adult ambulatory care. Third Edition. Philadelphia: Lippincott-Raven. 1997: 206-210