Leptospirosis: A propósito de un caso fallecido.

Enviado por: Dr. Santos Pelayo spelayo@infomed.sld.cu

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Autor: Dr. Santos Pelayo Ulacia

Especialista en Higiene de los alimentos.
Diplomado en Epidemiología.

Asesor del Centro de Higiene y Epidemiología

E-mail: spelayo@infomed.sld.cu

Dirección Centro Trabajo: Calle Monte Nº 1065 / Fernandina y Romay

La Habana. Cuba

 

Resumen

 

Dado el fallecimiento  de un paciente del sexo masculino  que residía en el área de salud Policlínico “Antonio  Maceo del Municipio Cerro y la importancia que tiene los animales como diseminadores de Leptospira, efectuamos un despistaje de la presencia de Leptospira en un grupo de caninos  en la referida área. Al paciente fallecido se le practicó la necropsia   y cortes histológicos de hígado y riñón.  Se estudiaron 64 caninos de los cuales 3 eran de la vivienda de fallecido, 41 fueron intradomiciliarios y 20 extradomiciliarios .Los sueros sanguíneos pareados de los caninos se trabajaron a través del  test de microaglutinación  ( MAT). Las muestras de orina se analizaron por la técnica  de microscopia directa de campo oscuro del total de los animales. Los hallazgos de la necropsia permiten afirmar que el paciente padeció de un síndrome hepatorrenal. También mediante la impregnación de Levaditti en los cortes histológicos  se pudo apreciar la presencia de Leptospira. Además que dos de sus perros los cuales el manipulaba resultaron positivos, uno  a Leptospira serovar Icterohoemorrhagiae y otro a los serovares Canicola y Ballum, siendo mas evidente por la alta incidencia de  seropositividad  en los perros intradomicilarios  que fue de 80,49% y en los extradomiciliarios  de un 95%. Así mismo, unos de los animales del fallecido, como la mayoría  de los extras  e intradomiciliarios  se encontraba eliminando Leptospira por la orina 

 

 

Palabras claves: Leptospirosis, Epidemiología y títulos de anticuerpos.

 

 

 

 

Introducción

 

La investigación de la leptospirosis se ha intensificado en los últimos 40 a 50 años por la importancia  que esta zoonosis ha adquirido desde el punto de vista de la salud publica y veterinaria , debido al gran numero de casos reportados en el hombre y en los animales domésticos, en particular el perro (1,2,3,4,5,6). Algunos autores indican que la mayor prevalencía se encuentra en el sexo masculino por ser los que con más frecuencias están expuestos a el riesgo (7,8).

Variados son los trabajos que señalan al perro como una fuente potencial de contagio por la cercanía de este animal hacia el hombre, siendo el mismo más afectivo  que ningún otro animal.

En la actualidad la leptospirosis  se esta analizando en el binomio Perro- Hombre- Leptospira, lo que puede deberse a que el perro entro otros hábitos tiene el de lamerse los órganos genitales, realizar la cópula, tener heridas en la piel, muy especialmente en las zonas interdigitales, roer objetos duros, por ejemplo los huesos contaminados con orina de animales infectados, beber orina o agua  y en ocasiones la ingestión  de alimentos contaminados con orina de ratas infectadas (9). Todo ello trae como consecuencia que al mostrar su efecto hacia el dueño se establece un íntimo contacto, entre otros a lamer la mano. Así mismo, el hombre puede ponerse en contacto con la orina de su perro portador de Leptospira ya sea por las manos o los pies descalzos, entre otros.

La leptospirosis canina puede ser producida por diferentes serotipos, pero las causantes de las enfermedades graves son fundamentalmente la L. canicola y la icterohaemorrhagiae y aunque la predisposición de los perros para contagiarse con la L. canicola es grande, su sensibilidad para enfermarse es pequeña, por ello son muchos los animales que se convierten en portadores de infecciones residuales de la L. canicola en el riñón, eliminándola hasta los tres  años (10).

Trabajos efectuados en perros Beagles a los cuales infectaron con L. interrogans, serovar sejroe, se pudo apreciar que desarrollando infección renal crónica asintomático y se convirtieron en eliminadores de dicha Leptospira por la orina por tiempo prolongado (11).

En atención a un caso de fallecimiento en un humano que residía en el municipio cerro, nos dimos a la tarea de efectuar el despistaje  de la presencia de Leptospira en los perros intra y extradomiciliarios de referida área.

 

 

 

 

Material y Método.

 

En atención al fallecimiento de un paciente masculino nombrado P. S. D  de 70 años de edad procedente del  área de salud policlínico Antonio Maceo del Municipio Cerro, que ingreso en el Hospital Docente  Clínico Quirúrgico Dr. “Salvador Allende “con diagnostico presuntivo de padecer una leptospirosis, nos dimos a la tarea de revisar la historia clínica, de investigar sus perros, los perros intradomiciliarios de 19 viviendas próximas y alrededor de la vivienda del fallecido   y los perros callejeros que merodeaban por la señalada zona. Al fallecido se le realizo la necroscopia y cortes histológicos de hígado y de riñón que se procesaron mediante la impregnación de Levaditti.

A ese efecto, se le extrajo sangre y orina a 3 perros de la vivienda del fallecido, a 41 perros intradomiciliarios , así como a 20 perros callejeros que fueron recogidos del área correspondiente.

A todas las muestras  de sangre se le realizaron muestras serológicas mediante el text  de microaglutinación  (MAT).

Las muestras de orina fueron examinadas por la técnica directa de microscopia de campo oscuro.

 

Resultados

 

En la historia clínica del paciente fallecido nombrado P.S.D. se pudo apreciar que presentaba fiebre de 40 ºC cefalea intensa, dolores en los miembros inferiores de mas o menos 5 días de evolución, coloración amarilla de la piel, artralgia y toma marcada del estado general. Debido a su corta estancia en el hospital no se le pudo efectuar análisis serológicos.

En cambio, la necroscopia mostró entre otros hallazgos; hepatomegalia con desorganización de la arquitectura lobulillar con infiltrado inflamatorio difuso intersticial. De generación y necrosis de los tubulos  contorniados proximales y distales en ambos riñones. Impregnación icterica en toda la superficie peritonial y de los órganos de la economía. Mediante la impregnación de Levaditti, en los cortes histológicos de hígado y riñón se pudo apreciar la presencia de Leptospira.

De los 3 perros que convivían con el fallecido, el primero resulto positivo a Leptospira serovar Icterohaemorrhagiae, el segundo se encontraba en fase convaleciente a los serovares Canicola y Ballium y el tercero resulto negativo.  De las muestras de orina examinadas el  primer perro resulto positivo a Leptospira en fase eliminatoria, los otros dos fueron negativos.

Por otra parte  de los 41 sueros  de animales intradomicilarios examinados (tabla 1) 33 de ellos (80,49%) fueron positivos y 8 perros (19,51%) resultaron negativo. Así mismo, de los 20 animales extradomicilarios investigados 19 de ellos (95%) fueron positivos y 1 (5%) resulto negativo

De los 23 serovares patógenos estudiados prevalecieron en los animales intradomiciliario (tabla 2), la L. ballum  con un 30, 30 % u la  L. canicola con un 24,24 %.

Con relación  a los animales extradomicilarios, predominaron la L. canicola con un 52,63% y la L. Icterohaemorrhagie y la L. ballum con un 47,36% respectivamente .

De las muestras de orina investigada se pudo constatar que de los animales intradomicilarios  positivos  30 ( 90,90%) se encontraban eliminado Leptospira por  la orina.

Con respecto a los extradomicilarios positivos 18 (94,73%) eliminaban Leptospira por esta vía.

 

Tabla I . Sueros de  perros investigados por microaglutinación  (MAT)

 

Perros

Positivo

%

Negativo

%

Total

Intradomicilarios

33

80,49

8

19,51

41

Extradomicilarios

19

95,00

1

5,00

20

 

 

 

 

 

Tabla II Serovares presentes en los perros positivos  en (%).

 

Intradomicilarios

No

%

L. ballum

10

30,30

L. canicola

8

24,24

L. shermani

6

18,18

L. icterohaemorrhagiae

5

15,15

L. grippotyphosa

2

6,06

L. autumnalis

1

3,03

L. cynopteri

1

3,03

Extradomiciliarios

 

 

L. canicola

10

52,63

L. icterohaemorrhagie

9

47,36

L. ballum

9

47,36

L. pomona

2

10,52

L. pyrogenes

1

5,63

L. shermani

1

5,63

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Discusión con relación al paciente fallecido todo parece indicar que la causa de su muerte se debió a una leptospirosis , si bien es cierto que debido a su corta estadía en el hospital no fue posible practicarse los exámenes complementarios correspondientes tales como: hemoglobina con diferencial, Transaminasa glutámico piruvica (T. G. P) , transaminasa glutámico oxaloacético (TGO), creatinina , eritócedimentacion bilirubina y pruebas serológicas para detectar la presencia de anticuerpos contra la Leptospira .

No es menos cierto que los hallazgos de la necropsia permiten afirmar que padeció de un síndrome hepatorrenal, que se reflejo  por la desorganización de la arquitectura lobulillar así como de generación y necrosis celular de los tubulos contorniados proximales y distales de ambos riñones, hallazgos que coinciden con lo expuesto por varios autores los cuales señalan la alta frecuencia del síndrome hepatorrenal y la importancia que debe prestarse por los nefrólogos a los pacientes con leptospirosis (4,12). El fallecimiento por esta enfermedad se debe mas evidente por que dos de sus perros a los cuales el acostumbraba a manipular, resultaron positivos a  L. icterohaemorrhagiae y L . canicola y ballum respectivamente y que se potencia por el hecho de la alta incidencia de seropositividad mostrada  tanto en  los perros intradomiciliaros como los extradomicilaiarios que habitaban en el área próximo a la vivienda del fallecido.

Es conocido  que los perros que han arribado a los tres años de edad, la enfermedad por lectospira resulta mas aguda y mortal que en aquellos animales con edades más avanzadas (10). Hecho que coincide con nuestra investigación en estos animales los cuales todos pasaban los cuatros años de edad, lo que permite suponer que  padecían o padecieron la enfermad que curso e forma no mortal, pero en cambio se comportaron como eliminadores de Leptospira  por la orina.

Es conocido que la leptospiruria  en los perros después de la  infección puede durar más de dos años o hasta tres años(10).

En atención a la leptospiruria encontraron en los animales intradomiciliarios investigados alcanzo la cifra de 90,7%  y los extradomicilarios el 94,7 %, hecho que nos permite considerar que este zona constituye un foco potencial a la infección por  esta bacteria, mucho mas si se tiene en cuenta que por esta zona discurre un rió y las condiciones de drenaje de las calles no son las mas adecuadas.

Si bien es cierto que se señala que los serovares predominantes en los perros  son la L. canicola y la L . icterohemorrhagiae (13);  en nuestros resultados en los perros domiciliarios predominó la L. ballum , la canicola así como la shermani y la icterohaemorrhagiae, hallazgos parecidos  a lo señalado por otros autores donde encontraron los serovares  L. canícula y L. icterohaemorrhagiae en los perros investigados (6) .

 

 

 

Conclusiones

 

De acuerdo a los resultados anatomopatológicos efectuados al fallecido unido a la seropisitividad a la L. icterohaemorrhagiae y a la L. canicola mostrada por los dos perros de su propiedad, todo indica que fue una leptospirosis la causa de su fallecimiento.

Se aprecia una alta incidencia de perros tanto intra como extradomiciliarios positivos a la leptospirosis.

Un elevado porciento de estos perros son eliminadores por la orina de Leptospira, lo que provoca una diseminación de este microorganismo en un hábitat propicio para su desarrollo.

 

Bibliografía:

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3. Bharti AR, Nally JE, Ricardi JN, Mathias MA, Diaz MM, Lovett MA, et al. Leptospirosis : a zoonotic disease of global importance. Lancet Infect Dis. 2003 Dec ;3(12) :757-71.

4. Tovic A. Goldsmith DJ, Gusbeth-Tatomit P, Seica A, Tovic M. A retrospective 5-year study in Moldova of acute renal failure due to leptospirosis: 58 cases and review of the literature. Nephrol Dial Transplant. 2003 Jun;18(6):1128-34.

5. Meites E, Jay MT, Deresinski S, Sheieh WJ, Zaki SR, Tompkins L, et ol. Reemerging leptospirosis, California. Emerg Infect Dis.2004 Mar;10(3):406-12.

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7. Lingappa J. Kuffner T. Tappero J, Whitworth W, Mirze A, Kaiser R, et al. HLA –DQG and ingestion of contaminated water: possible gene-environment interaction in an outbreak of leptospirosis. Genes Immun.2004 May;5(3): 197-202.

8. Esen S, Sunbunl M, Leblebicioglu H, Eroglu C, Turon D. Impact of clinical and laboratory findings on prognosisin leptospirosis. Swis Med Wkly. 2004 jun 12;134(23-34):331-2.

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10. Pérez I. Enfermedades infecciosas y parasitarias de los animales domesticos. 2da ed. La Habana : Instituto Cubano del libro, 1986. p 109-11.

11.Scanziani E, Crippa L, Giusti A M, Luini M, Pacciarini M L, Tagliabue S, et al. Leptospira interrogans serovar sejroe infection in a group of laboratory dogs . Lab Anim. 1995 jul;29(3):300-6.

12.Golubic D, Markotic A. Leptospirosis and hemorrhagic fever with renal syndrome in northwestern Croatia. Acta med Croatica. 2003; 57(5):369-72.

13.González J A, Tamayo S, Machado A . Leptospirosis . Editorial. Centro de Información y Documentación Agropecuaria. 1990.p 41.