Meningitis  episódica como forma  de presentación de  una disrrafia espinal  compleja.

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Fecha de publicación 26/06/08

 

Servicio de Neurocirugía  del Hospital pediátrico de Camaguey.

 

 

Autor: Dr. Isael  Olazábal Armas.

 

 

Resumen: Introducción. Los disrrafismos espinales  constituyen un grupo  heterogéneo  de anomalías  del tejido neuroectodérmico, causadas por un fallo en la disyunción del tuvo neural   durante el periodo de embriogénesis. Se pueden clasificar en abiertas u ocultas en dependencia de la presencia de elementos neurales visibles  o no. Sus manifestaciones clínicas son variables, afectando la piel, estructuras óseas, sistema urológico  y nervioso .Se presenta una paciente femenina de 7 años con disgrafía espinal compleja y poco frecuente  que se manifestó por episodios de meningitis a repetición. Su diagnostico  se realiza a través de la RMN, técnica imprescindible  en estas patologías. Caso Clínico. Escolar de 7 años de edad  que ingresa con diagnostico de meningitis, con antecedentes de dos episodios anteriores similares  en un periodo de 5 años, con buena respuesta anti microbiana. Al  examen físico se demuestra la presencia de un seno térmico lumbo-sacro  y tras realizar estudios de neuroimagen  se diagnostica una espina bifida de varios segmentos lumbares, medula anclada por debajo de L4  y un quiste dermoides  intrarraquidio  lumbar bajo  de localización anterior en el canal. Al paciente se le realiza laminectomía descompresiva  lumbar, se extirpa el trayecto fistuloso, se libera el anclaje medular  y se realiza exégesis del quiste dermoides. Conclusiones. Ante  episodios de meningitis  a  repetición  uno de los elementos clínicos a evaluar  es la posibilidad de  la existencia de malformaciones  que puedan servir de puerta de entrada de agentes patógenos al SNC, tanto en regiones craneales como espinales, como ocurrió en  nuestro caso. La presencia de espina bifida  asociada  a manifestaciones dermatológicas, ortopédicas, urológicas  y neurológicas  hacen que exista la posibilidad de  existencia de un disrrafismo, se debe realizar  la cirugía de forma  oportuna con lo que se evita complicaciones  y se garantiza la reversibilidad de los síntomas y signos neurológicos.

 

Palabras claves: Seno dérmico. Médula anclada. Espina bífida. Disrrafia espinal.

 

 

 

 

Introducción: Las  disrrafias  espinales constituyen patologías poco frecuentes en la práctica médica, todas originadas por un fallo en el cierre del tubo neural durante el período de embriogénesis, su localización se presenta sobre o muy cercana a la línea media desde el nasión hasta el cóccix. Las disrrafias están constituidas por  la asociación de  malformaciones del tejido nervioso  y la piel , así como también pueden involucrar estructuras  vecinas de origen mesodérmico  .Durante el período embrionario el ectodermo permanece adherido  al neuroectodérmo  durante la  flexión  y fusión del tubo neural , pero una vez que ocurre este último proceso  ambas estructuras deben separarse , este proceso se denomina disyunción, si por alguna  causa  o mecanismos aun no bien esclarecido este proceso falla  se originan una serie de malformaciones denominadas disrrafias espinales. 

 

Los disrrafismos espinales según la presencia de elementos neurales visibles o no  se pueden dividir en abiertas u ocultas. El diagnóstico de las malformaciones puede pasar desapercibidas  o sintomáticas  en la mayoría de los casos, y cuando aparecen manifestaciones clínicas suelen ser  heterogéneas, muy relacionadas con el tejido adyacente involucrado. Estas manifestaciones clínicas se pueden dividir en: Ortopédicas, Urológicas, Neurológicas y de la piel, dentro de las primeras tenemos el pie varo- equino, el cavo-varo, los dedos en garras, escoliosis  y la asimetría en la proporción de las extremidades. Dentro de las manifestaciones urológicas podemos encontrar  enuresis, la retención urinaria y las infecciones (1,4). Las manifestaciones neurológicas son las de mayor gravedad  en su pronóstico, debido a su irreversibilidad sino se corrigen oportunamente, predominando las manifestaciones sensitivas, motoras, de los reflejos, debilidad muscular, cambios tráficos  y menos frecuentes las meningitis. Los signos dermatológicos muchas veces son la carta de presentación de estas patologías, donde podemos citar  cambios pigmentarios, hipertricosis, angiomas, lipomas subcutáneos, senos dérmicos, hoyuelos dérmicos dentro de otros (2, 5,7).

 

A continuación presentamos un caso clínico  con disrrafismo espinal complejo, en el cual su forma de presentación fue de episodios de meningitis. Paciente femenina de 7 años de edad  que ingresa en nuestro hospital con diagnóstico de meningitis, como antecedentes se recoge dos ingresos anteriores por la misma patología, en los cuales tuvo evolución  favorable y una enuresis  de reciente comienzo.  Al exámen físico se puede constatar  un orificio sobre la misma línea media en regiones  lumbo- sacra, al exámen neurológico solo se encuentra una disminución poco significativa de los reflejos osteotendinosos  de los miembros inferiores. La analítica básica no mostró nada  a considerar Se realiza TAC de región lumbo-sacra, donde se demuestra la presencia de espina bifida de  L1 a L 5 fig 1, la RMN  completa el diagnóstico  al dejar ver el trayecto del seno dérmico, una médula anclada  por debajo de  L4 y la presencia de un quiste dermoide  lumbar bajo en la porción anterior del canal espinal fig 2y3. El paciente fue intervenido quirúrgicamente, realizando laminectomía de L 3 a L 5, extirpación del orificio fistuloso, se libero la médula anclada y exéresis  del quiste dermoides. El diagnóstico anatomopatológico coincidió con el clínico, no hubo complicaciones post operatorias, como tampoco episodios de  meningitis.

 

 

Discusión: Dentro de las disrrafias espinales el caso que se describe muestra una  malformación poco frecuente y compleja, por la asociación a otras malformaciones. La mayoría de las ocasiones el diagnóstico de estas disrafias se hace al nacer o primeros años de vida, dentro de las manifestaciones clínicas las del orden neurológico son las ultimas en aparecer  y ocasionalmente abortadas por el tratamiento quirúrgico. En nuestra paciente aunque al exámen físico  existían signos evidentes de una disrafia  el diagnóstico se realiza  a punto de partida de los cuadros episódicos de meningitis. Los senos dérmicos se pueden presentar en cualquier localización  desde el nasión hasta el cóccix  , siempre sobre la línea media  o muy cercano a esta , su incidencia es de 1 por cada 3000 nacidos vivos (3) , están formado tanto por elementos dérmicos como epidémicos, dentro de estos tenemos epitelio escamoso estratificado , glándulas sebáceas , glándulas sudoríparas , folículos pilosos . Este tracto puede terminar justo debajo de la piel o extenderse  comprometiendo  a músculos , facia , tejido óseo  y terminar dentro del canal espinal en el espacio subaracnoideo  a nivel del cono medular  raíces que forman la cola de caballo , en su terminación este tracto puede ser ciego  o culminar en una lesión nodular, lipoma o quistes ya sean dermoides o epidermoides (9) .En caso de que termine en un quiste dermoides su localización puede ser variable  dentro del canal , única o múltiple . La  cápsula del quiste suele estar adherida al tejido neural  y su crecimiento se debe a la propia decamación del epitelio , de  sus elementos constituyentes , infección o degeneración grasa  , con lo que se puede comprimir el tejido neural  y dar inicio a las manifestaciones clínicas (10,11) ; en otras circunstancias  la misma lesión puede interferir en la circulación del LCR  o en su reabsorción dando lugar a una hidrocefalia .

 

Según la clasificación de Tortury-Donaty (12), nuestro caso se corresponde con una disrafia  espinal oculta compleja que se acompaña de  médula anclada, espina bífida  de varios niveles y quiste dermoides. La asociación de espina  bifida es un  hallazgo incidental  y  asintomático en la mayoría de las veces   , echo que nos obliga a estudiar profundamente  todos los casos que presenten esta  Disrafia , así como la realización de un exámen  físico  minucioso ortopédico , urológico y  neurológico  en busca de  manifestaciones clínicas indicativas de la presencia de algún disrrafismo oculto. La incorrecta neuronalización, con una disyunción defectuosa  entre el ectodermo superficial y el neuroectodermo   hace que persista una adherencia  segmentaría focal  en regiones  dorsales del canal neuroentérico, condición que puede  hacer que el seno dérmico se presente de forma aislada o asociado a malformaciones medulares (13,14). su localización en mas del 50% es en regiones lumbo –sacras , convirtiéndose en sintomáticos cuado algún patógeno  utiliza esta vía de entrada para  contaminar al SNC y originar  cuadros de  meningitis como en nuestro caso .La médula anclada  es parte del disrrafismo  caracterizado por un cono medular  bajo , en nuestro caso por debajo de L4, los síntomas y signos vistos en estos pacientes se caracterizan por  debilidad muscular , trastornos sensitivos , de los reflejos , deformidad ósea , vejiga neurogénica  y la escoliosis entre otras .El diagnóstico de estas disrafias se hace mezclando los elementos clínicos  y el uso de la neurorradiología, donde la  RMN  tiene  el papel fundamental. Una vez realizado el diagnóstico  la única conducta terapéutica que puede evitar  las complicaciones y  lograr la reversibilidad de las manifestaciones neurológicas  es la cirugía (6, 7,8).   01

 

 

 

 

 

Fig. 1: TAC que muestra espina bífida LI a L5.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Fig.: 2: RMN que muestra el seno dérmico y el anclaje médular.

 

 

 

 

 

 

 

Fig: 3: RMN que evidencia un quiste dermoide lumbo-sacro.

 

 

Conclusiones: Los disrrafismos espinales  pueden pasar desapercibidos  y no ser diagnosticados al nacimiento o primeros años de vida. Una  de las manifestaciones clínicas con  la  que pueden debutar estas malformaciones es como se manifestó nuestro caso, la de episodios de meningitis  recurrentes. El seno dérmico dorsal puede ser la puerta de entrada  de infecciones, siendo esta la complicación más grave. La imaginología  es imprescindible  a la hora de tipificar  ante que tipo de disrrafia  nos encontramos , debido a  su múltiple forma de expresión.Cuando exista una alteración del tubo neural  hay que valorar la posibilidad  de la existencia de otras como fue en nuestro caso, diagnosticándose Una espina bífida, una médula anclada y un quiste dermoides.Con el caso clínico presentado  se puede entender que en ocasiones el diagnóstico de las disrrafias  al nacer  no es un echo tan fácil , y algunas ocasiones pasan desapercibidas , realizándose su diagnóstico tardíamente  con el riesgo  de aparecer complicaciones irreversibles , sobre todo neurológicas .Una vez realizado su diagnóstico el primer elemento terapéutico a valorar debe ser la cirugía , con lo que se podría evitar complicaciones  de todos los órdenes.

 

 

Bibliografía:

          

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