Morbimortalidad anestésica en cirugía de urgencias del paciente geriátrico.

Todos los derechos reservados
Ver página completa

Fecha de publicación 07/07/08

 

Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech Camaguey.Cuba.

 

Autores: Dra.: Aimee Capote Betancourt *

               Dra: Maritza Sotolongo de la Cruz **

               Dr: Jose Antonio Pozo Romero ***

               Dr: Raul Perez Sarmiento ****

*Especialista en MGI. Residente Cuarto Año de Anestesiologia y Reanimación.Master en Urgencias Medicas.

**Especialista de Primer Grado en Anestesiologia y Reanimación.Diplomada en Medicina Intensiva del Adulto.

*** Especialista de Segundo Grado en Anestesiologia y Reanimación.Diplomado en Medicina Intensiva del Adulto.Master en Urgencias Médicas. Profesor Asistente

****Especialista de Segundo Grado en Medicina Intensiva y Emergencias.Profesor Asistente. Master en Urgencias Médicas.

 

INTRODUCCION

 

La incidencia de complicaciones en el ejercicio de la medicina que lleven a morbilidad y a muertes, imputables directa o indirectamente a la práctica médica, son importante en todas las áreas de nuestra profesión. Pero su estudio reviste mayor trascendencia en anestesiología por una razón fundamental: en otras especialidades médicas o quirúrgicas, se valora a un grupo de profesionales o a un servicio específico, incluso al ejercicio de una especialidad en un país por el índice de curaciones; en anestesiología, como los pacientes no acuden para ser curados de una enfermedad específica, constituimos una especialidad que presta su concurso para que otros ejerzan la intervención. La posibilidad de complicaciones se ha venido reduciendo, debido a múltiples factores como el avance científico y tecnológico, la mejor educación de nuestros residentes, la educación continuada de los anestesiólogos, las drogas cada vez más seguras, la disponibilidad de mejores equipos y monitores y la existencia de estándares, guías y Normas Mínimas (1).

El procedimiento anestésico es complejo y no debe ser considerado como una maniobra aislada. Se realiza en sujetos con diversas características y sometidos a diferentes intervenciones quirúrgicas, a veces en condiciones hemodinámicas inestables, estados en los cuales el uso de técnicas habituales o agentes potencialmente letales puede causar morbimortalidad anestésica. Al igual que otras especialidades, las complicaciones ocurren por la enfermedad de fondo o por factores asociados donde podemos incluir la edad de los pacientes entre otros no previstos. La revisión de incidentes críticos aporta información en el campo de la seguridad anestésica, pero los objetivos deben ser individualizados, pues la morbimortalidad varía de un medio a otro, de una institución de salud a otra y más aún de un individuo joven a uno anciano o de una cirugía electiva a una realizada de urgencia o emergencia (1, 2).

El avance en las técnicas quirúrgicas, los cuidados intensivos y el conocimiento más profundo del proceso del envejecimiento y enfermedades concurrentes tienden a favorecer la disminución de la morbimortalidad peri operatoria de los pacientes y en especial del geriátrico (2, 3).

Debemos tener en cuenta que la población geriátrica es el grupo de edad de más rápido crecimiento en los países desarrollados. La esperanza de vida ha aumentado drásticamente debido en gran parte a los avances en la tecnología médica. En EEUU en 1990 comprendía al 13% de la población y se esperaba que fuera el 18% en el 2020 y del 25% en el año 2050. En este período el número de personas mayores de 85 años será de más del doble (3).

Este cambio demográfico en la población quirúrgica ha tenido un impacto tremendo en la práctica de la anestesia. Hace unos años éramos conservadores a la hora de una indicación quirúrgica en un anciano dado que las condiciones acompañantes determinaban un aumento de la morbimortalidad asociada a la cirugía. Actualmente, los recientes avances en la práctica de la anestesia y el establecimiento de técnicas minimamente invasivas en cirugía han desembocado en la disminución de la morbimortalidad de este grupo etáreo y que nos encontremos cada vez con más pacientes quirúrgicos de edad avanzada y con mayor número de enfermedades asociadas, que pueden hacer que nuevamente aumenten los índices de morbimortalidad (3-5).

El envejecimiento se caracteriza por cambios degenerativos tanto en la estructura como en la función de órganos y tejidos. Estos cambios ocurren virtualmente a nivel subcelular, celular, y tisular. Ciertos órganos sufren alteraciones funcionales claramente definidas y relacionadas con el envejecimiento. Aunque la función puede estar mantenida al mínimo pero aún a un adecuado nivel, el mantenimiento muchas veces requiere de la administración diaria de medicaciones, frecuentemente omitidas en el paciente indigente o abandonado (5).

Los órganos más importantes involucrados en la práctica anestésica son aquellos relacionados con los sistemas: nervioso autónomo, central y periférico; sistema cardiovascular; hepático y renal. Un manejo anestésico óptimo y una reducción al mínimo de las complicaciones postoperatorias y muertes en este grupo de pacientes depende de la clara comprensión de los cambios normales en la fisiología y anatomía del anciano así como de los cambios farmacodinámicos y cinéticos que se producen con la edad (5).

Estudios recientes estiman la mortalidad asociada a anestesia, en la población general, de 1 x 100 000 anestesias y la morbilidad de 0,45%. En nuestro medio, este tema ha sido poco estudiado y mucho menos abordada ha sido la morbimortalidad anestésica en el anciano en término de cifras exactas. Es difícil determinar los factores anestésicos y no anestésicos que contribuyen a la morbimortalidad. El transoperatorio es el período más importante en el cual el anestesiólogo está involucrado directamente en la conducción del proceso terapéutico y la ficha de anestesia es el registro permanente y confiable del mismo (1).

Años atrás se consideraba que todo paciente que se complicaba o fallecía durante la intervención quirúrgica o el postoperatorio, era atribuible a la anestesia. Sin embargo, hoy sabemos que puede deberse a factores anestésicos, quirúrgicos y afecciones orgánicas del mismo, quedando la afirmación anterior como un error científico insostenible. Se estima que la mortalidad por anestesia es de cerca de un décimo la tasa de mortalidad cruda por anestesia y cirugía. Puede concluirse que la mayoría de las muertes que antes se clasificaban como anestésicas, en realidad responden a etiologías que nada tienen que ver con la anestesia. Hoy es mundialmente aceptada la conclusión principal del excelente estudio de Lunn y Mushin en el que se calificaba la anestesia como notablemente segura (1).

Si conocemos los cambios anatómicos, funcionales y farmacodinámicos que ocurren inevitablemente en el adulto mayor, reconocemos la necesidad de abordar a profundidad este tema por el creciente número de pacientes que se incluyen en este grupo etáreo, sumando a esto el ascenso en la necesidad de cirugía de urgencia o emergencia en ellos bien por enfermedades crónicas o accidentes, podemos darnos cuenta que se hace inminente el estudio de los factores específicos que generan morbimortalidad peri operatoria en el anciano para encausar nuestro trabajo en esta dirección y así reducirlos al mínimo

 

 

OBJETIVOS

 

General

·         Determinar el comportamiento de la morbimortalidad anestésica en los ancianos sometidos a cirugía de urgencia o emergencia en el Hospital Universitario “Manuel Ascunce Doménech ” de Enero del 2005 a Noviembre del 2006 en la provincia de Camagüey

 

Específicos

·         Agrupar a los pacientes según grupos etáreos, sexo y estado físico según la ASA.

·         Identificar  técnica anestésica más empleada, así como los regímenes de premedicación más utilizados.

·         Determinar la incidencia de complicaciones, el lugar de destino final de los ancianos  una vez dados de alta de la sala de recuperación post-anestésica; así como su estado al egreso.

 

     Hipótesis.

  • El creciente ascenso de la población de sesenta y más años  hace que estos necesiten con mayor frecuencia de intervención quirúrgica de urgencia y emergencia, el estudio de los factores que en ellos generan mayor morbilidad y que por no conocerse suficientemente, representan peligros de muerte, obliga a su identificación antecedida para poder reducir la posibilidad de  la aparición de este evento.

 

 

 

MÉTODO

 

Se realizó un estudio observacional descriptivo, longitudinal prospectivo con los  pacientes de sesenta y más años, operados de urgencia o emergencia, en el período comprendido de Enero del 2005 a Noviembre del 2006, en el Hospital Universitario “Manuel Ascunce Domenech”, de la provincia de Camagüey.

 

Universo y Selección de la Muestra:

Del total de pacientes operados de urgencia o emergencia en el servicio de  Anestesiología en el período de Enero del 2005 a Noviembre del 2006, en el Hospital Universitario “Manuel Ascunce Domenech”, de la provincia de Camagüey, fueron seleccionados todos aquellos de sesenta y más años, quedando conformada la muestra por 151 pacientes

 

Criterios de Inclusión:

·         Todos los pacientes de sesenta y más años

·         Sometidos a cirugía de urgencia o emergencia

 

Criterios de Exclusión:

·         Todos los pacientes menores de sesenta años

·         Los pacientes operados con anestesia local   

 

Para el análisis de los datos se consideraron las siguientes variables:

 

-Edad

-Sexo

-Estado Físico

-Premedicación

-Técnica Anestésica

-Complicaciones Peri operatorias

-Estado al egreso

- Sala a la que fueron destinados

 

Recolección y Procesamiento de la información:

La información fue recogida en un formulario confeccionado al efecto conjuntamente entre expertos en Informática y el autor de la investigación (Anexo 1), constituyendo este el registro primario de datos. El seguimiento de los pacientes fue hasta 48 horas del postoperatorio.

La información obtenida se procesó en una base de datos confeccionada en Microsoft Excel, y analizados por el paquete estadístico SPS para Windows versión 10.0, se utilizó estadística descriptiva con  distribución de frecuencias y por ciento. Los resultados obtenidos fueron expresados en  tablas y gráficos. 

 

Operacionalización de las Variables:

 

Variable

Tipo de variable

Operacionalización

Edad

 

Cuantitativa

discreta

Se dio por años cumplidos en:

60-75

76-91

Más de 91       

 Sexo

Cualitativa Nominal Dicotómica

  Se dio según sexo biológico en:

Femenino

Masculino

 

Estado Físico

 

Cualitativa Discreta

  Según el ASA: (American Society Anesthesiologist)

ASA I

ASA II

ASA III

ASA IV

ASA V

Premedicación

Cualitativa

Nominal

Politómica

Se dio según el tipo de premedicación empleada:

1- Atropina

2- Droperidol, Fentanilo

3- Droperidol

4- Metoclopramida

5- Ninguna

6- Midazolam

7- Fentanilo

8 - Metoclopramida, Atropina

 

Técnica Anestésica

Cualitativa Nominal Politómica

Se dio según el tipo de anestesia empleada:

1-        Espinal

2-     General endotraqueal

3-     General endovenosa

4-     Local y sedación

5-     Peridural

 

Pacientes complicados

 

Cualitativa Nominal

Dicotómica

Se dio según aparición o no de complicaciones en:

1-       

2-        No

Tipo de complicación

 

Cualitativa Nominal

Politómica

Se dio según la complicación aparecida en el transoperatorio en:

1-Intubación Traqueal Difícil

2-Hipotensión arterial

3-Arritmias Cardiacas

4-HTA

5-Broncos pasmo

6-Sangramiento

7-Hipovolemia

8-Paro Cardiaco

9-Shock Hipovolémico

10-Hipoglucemia

11-Ninguna

 

Estado al egreso

 

Cualitativa Nominal

Dicotómica

Se dio según el estado del paciente al egreso hospitalario en:

1-Vivo

2-Fallecido

 

Sala de destino

Cualitativa Nominal

Dicotómica

Se dio según el tipo de sala a la que fueron destinados los pacientes después del alta de la sala de recuperación postanestésica:

1-     UCI

2-     Sala Abierta

 

 

Se tomó en cuenta  el consentimiento informado al paciente o a su familiar más allegado cuando  esto procedía, (Anexo 2), confeccionado por el autor basado en los elementos éticos que rigen el actuar médico en nuestra sociedad.
Contuvo la siguiente  información referente a los siguientes aspectos de la investigación:

  1. Objetivo del estudio  
  2. Metodología empleada
  3. Técnicas a aplicarse  
  4. Beneficios derivados del estudio.
  5. Incomodidades del estudio
  6. Carácter voluntario de su participación, así como posibilidad de retirarse del estudio en cualquier momento, sin que por ello se altere la relación  autor-encuestado.
  7. Personas que tendrán acceso a los datos del voluntario y forma en que se mantendrá la confidencialidad.

Se empleó una computadora personal PENTIUM IV, con ambiente de WINDOWS XP. Los textos se procesaron en WORD XP

 

 

 

 

 

 

 

CONTROL SEMÁNTICO (9)

 

Mortalidad anestésica: fallecimiento que se presenta antes de la recuperación completa de los efectos del fármaco o los fármacos administrados para facilitar un procedimiento, aliviar un dolor u otra condición, o que se presenta como un accidente cuando todavía el paciente se encuentra bajo los efectos de los fármacos.

 

Morbilidad anestésica: se define como una consecuencia inesperada e indeseada de la administración de anestesia. Esta puede ser: menor, cuando causa una moderada alteración del paciente pero sin prolongar su estancia hospitalaria ni dejar secuelas permanentes; media, cuando causa una mayor alteración al paciente y/o lo obliga a prolongar su estancia hospitalaria pero sin dejar una secuela permanente; mayor, cuando ocasiona una alteración importante al paciente dejando secuelas permanentes de incapacidad o desfiguración. Bajo el concepto de morbilidad se incluye un amplio abanico de complicaciones no mortales que ocurren en el peri operatorio.

 

Complicación: es la aparición de morbilidad en el curso de una intervención prescrita por un médico, la cual está relacionada con el proceder quirúrgico, original, hasta el tiempo de alta del hospital, reintervención o fallecimiento intrahospitalario.

 

Anciano, Adulto Mayor, Geronte: Paciente de sesenta y más años

 

Estado Físico según el ASA (American Society Anesthesiologist).

ASA- 1. Paciente normal sano.

ASA-2. Paciente con enfermedad sistémica leve, sin limitación física.

ASA-3. Paciente con afección sistémica grave, con definida limitación de su capacidad física.

ASA-4. Paciente con afección sistémica grave e incapacitante, la cual constituye una amenaza permanente para la vida.

ASA-5. Paciente moribundo, que su expectativa de vida se espera no sobrepase las 24 horas de vida con o sin tratamiento quirúrgico.

 

Hipertensión arterial: se define como una cifra mayor del 30% de la presión arterial sistólica, habiendo estado estable preinducción, y sostenida por un período mínimo de diez minutos.

 

Hipotensión arterial: disminución de la presión arterial sistólica por debajo de un 30% o más de los valores basales preanestésicos, durante diez minutos 0 más.

 

Bronco espasmo: aquel que necesitó el uso de broncodilatadores

 

Shock Hipovolémico: Cuando las perdidas sanguíneas alcanzan el  30 % del volumen sanguíneo circulante o más, con  un cuadro clínico caracterizado por hipotensión arterial, taquicardia (pulso filiforme), sudoración, oligoanuria, alteración del sensorio, sed, gradiente térmico.

 

Sangramiento: Pérdidas sanguíneas calculadas en menos del 20 % del volumen sanguíneo circulante.

 

Hipovolemia: Pérdidas sanguíneas calculadas entre 20 y 29 % del volumen sanguíneo circulante.

 

Intubación Traqueal  Difícil: Cuando la inserción de un tubo endotraqueal con laringoscopia directa requiere más de tres intentos o más de diez minutos.

 

Hipoglucemia: Cuadro clínico caracterizado por sudoración, temblores, ansiedad, náuseas, zumbidos en los oídos, confusión, debilidad, dificultad para hablar, hipotermia, taquicardia y que desaparece con la administración de soluciones glucosadas.

 

Paro cardiaco: Es el cese de la función cardiaca visible al monitor por ritmo en asistolia o fibrilación ventricular, ausencia de pulso central.

 

Arritmias Cardiacas: Todo ritmo que no es el sinusal normal del corazón

 

RESULTADOS y DISCUSIÓN

 

Tabla #1: Morbimortalidad Anestésica en el anciano sometido a cirugía de urgencia o emergencia, Enero del 2005 a Noviembre del 2006, Hospital Universitario “Manuel Ascunce Doménech”, Camagüey. Distribución de los pacientes según grupo de edades

Grupos etáreos

Número

Porciento

60 - 75

80

52,9

76 - 91

70

46,3

> de 91

1

0,8

TOTAL

151

100

Fuente: Registro Primario

 

En la Tabla # 1(Anexo #3 - Gráfico # 1) observamos la distribución de los pacientes según grupos etáreos, predominando el de sesenta a setenta y cinco años con ochenta ancianos lo que representa el 52,9 porciento del total, cuando comparamos estas estadísticas con otros estudios ( 6-9) se hace difícil establecer similitudes o diferencias teniendo en cuenta que estamos hablando de una variable demográfica que además no repercute directamente en los resultados, aunque no dejamos de señalar que mientras más añoso sea el paciente mayor número de riesgos se le pueden asociar ya que la edad no solo una variable demográfica, sino que se comporta como un factor de riesgo directo de mortalidad anestésica, de morbilidad cardiovascular y respiratoria, a mayor edad mayor incidencia de delirium postoperatorio(6)

 

 

Tabla #2: Distribución según sexo

Sexo

Número

Porciento

Femenino

86

57

Masculino

65

43

TOTAL

151

100

Fuente: Registro Primario

 

En la Tabla # 2 encontramos que del total de pacientes incluidos en el estudio ochenta y seis fueron mujeres para un cincuenta y siete porciento, otra variable demográfica también resulta difícil de comparar con otros estudios, teniendo en cuenta que no escogimos una sola patología con una epidemiología regular y que por tanto el sexo no se comporta de forma determinante o similar a otras investigaciones como por ejemplo en un estudio revisado acerca del comportamiento de la Colecistitis Aguda en el paciente añoso. Pre e intraoperatorio (10), donde el sexo femenino fue el más frecuente, epidemiológicamente esta es una entidad que predomina en mujeres y por tanto en este caso esta variable si es significativa y permite establecer comparaciones (Anexo # 3 - Gráfico # 2)

 

 

 

 

 

 

 

Tabla #3: Estado Físico de los pacientes según la ASA

Estado Físico

Número

Porciento

ASA – I

0

0

ASA – II

25

16,5

ASA – III

95

63

ASA – IV

30

19,7

ASA – V

1

0,8

TOTAL

151

100

Fuente: Registro Primario

 

La clasificación del Estado Físico según la ASA (Tabla # 3) nos permite enmarcar a cada uno de los pacientes en determinado rango de riesgo peri operatorio, además le permite al médico que luego revisa la historia clínica inferir el estado en que este paciente llegó al salón de operaciones y su posible evolución, tanto así que los Estados Físicos III y IV según la ASA son considerados factores predictivos de mortalidad en el paciente quirúrgico anciano (11).

En nuestra muestra se estudiaron pacientes que se intervinieron de urgencia o emergencia, todos mayores de sesenta años, la mayoría con enfermedades asociadas, predominando el Estado Físico ASA III con noventa y cinco pacientes para un sesenta y tres porciento. Como definimos en el control semántico estos son pacientes con afección sistémica grave, con limitación de su capacidad física. Por ejemplo: cardiopatía severa o descompensada, diabetes mellitus no compensada acompañada de alteraciones orgánicas vasculares sistémicas (micro y macroangiopatía diabética), insuficiencia respiratoria de moderada a severa, angor pectoris o infarto al miocardio antiguo (11).

Cuando comparamos nuestro estudio con otros similares (13, 14, 18, 23), pero no nacionales, pudimos observar que en ellos predominó el Estado Físico II según la ASA, esto se debió primeramente a que se trata de estudios donde no se incluyeron pacientes mayores de 75 años y por tanto menos enfermedades y factores de riesgos asociados, otros fueron estudios en pacientes añosos pero operados de forma electiva y que por tanto fueron debidamente estabilizados y preparados antes de la intervención.

Es significativo señalar que a pesar de haber sido el Estado Físico ASA III el más frecuente, tuvimos treinta pacientes, con un Estado Físico IV según la ASA que entraron al salón de operaciones más deteriorados aún, no hubo ningún paciente sano y solamente uno ASA V (moribundo) que luego falleció en la UCI antes de cumplir las cuarenta y ocho horas del postoperatorio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabla #4: Regímenes de medicación preanestésica empleados

Premedicación

Número

Porciento

Ninguna

69

45,7

Droperidol

36

23,8

Metoclopramida

29

19,3

Midazolam

8

5,3

Atropina

3

1,9

Droperidol, Fentanilo

3

1,9

Fentanilo

2

1,3

Metoclopramida, Atropina

1

O,8

Total

151

100

Fuente: Registro Primario

 

De acuerdo a los regímenes de premedicación, que observamos en la Tabla #4,  predominó el grupo que no recibió ningún medicamento con sesenta y nueve pacientes de los siento cincuenta y uno estudiados, elemento este que coincide con otras investigaciones, aunque debemos referir que la mayoría de los estudios revisados no recogen esta variable ( 12, 14, 16 -19).

Dentro de los medicamentos que más utilizamos en el grupo que se premedicó estuvieron el Droperidol utilizado en treinta y seis pacientes y la metoclopramida  en veintinueve, esto debido a que todo paciente que se opera de urgencia o emergencia debe ser considerado con estómago lleno, tengamos en cuenta además que el paciente anciano por deterioro de su sistema nervioso autónomo presenta disfunción esofágica e hipotonía gástrica que aumentan el riesgo de regurgitación y aspiración en el período peri operatorio  ( 16, 38-41).  

Ambas drogas son eficaces en este sentido, con la diferencia que el droperidol además de ser un poderoso antiemético es un bloqueador alfa adrenérgico que produce vasodilatación periférica disminuyendo la tensión arterial y la resistencia vascular periférica, cardioprotector, sedante, pero que no suprime los reflejos protectores de la vía aérea, con un inicio de acción entre los tres y diez minutos que lo hacen de elección en aquellos pacientes que además de presentar estómago lleno presenten ansiedad y/o cifras tensionales elevadas. La metoclopramida por otra parte es de elección en el preoperatorio de cirugía de urgencia como profilaxis de la aspiración gástrica ya que relaja el píloro y el duodeno facilitando el vaciamiento gástrico, aumenta la presión del esfínter esofágico inferior y la presión de barrera, aumenta la motilidad del intestino delgado, y se ha demostrado que se comporta como un antiemético central (16).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabla #5: Técnica anestésica empleada.

Técnica Anestésica

Número

Porciento

General Endotraqueal

130

86

General Endovenosa

17

11,3

Espinal

3

1,9

Local y Sedacion

1

0,8

TOTAL

151

100

Fuente: Registro Primario

 

La técnica anestésica más utilizada (Tabla # 5) fue la anestesia general endotraqueal en ciento treinta pacientes para un ochenta y seis porciento, la anestesia espinal solo fue aplicada a tres pacientes y en ninguno utilizamos anestesia peridural, esto estuvo relacionado con el hecho que nuestro trabajo se realizó en pacientes mayores de sesenta años, con enfermedades asociadas, y que además se operaban de urgencia por lo que entraron al salón en peores condiciones clínicas y hemodinámicas siendo la anestesia general endotraqueal la más adecuada, hecho que  coincide con la literatura revisada (7-9) con la salvedad que en estos momentos existen un gran número de investigaciones ( 15, 21, 28-30) que abogan por la utilización de la anestesia regional en pacientes de sesenta y más años basados en sus efectos beneficiosos, donde se reflejan como ventajas:  menores pérdidas sanguíneas, menor incidencia de tromboflebitis profunda y una menor tasa de incidencia de síndrome confusional y deterioro cognitivo en el postoperatorio inmediato (20, 24-27).

 

El síndrome confusional agudo, llamado también delirio corresponde a una alteración en el estado mental que se caracteriza por ser aguda y reversible. Es uno de los desórdenes cognitivos más importantes en el adulto mayor, tanto por su prevalencia como por su implicancia pronóstica. El desarrollo de un síndrome confusional agudo no rara vez es el primer signo de compromiso de la función cerebral, además puede ser la forma clínica de presentación de una enfermedad física grave o aparecer como complicación de la misma o de su tratamiento. En los enfermos de cirugía general se reporta una incidencia de delirio del 10-15%; en los operados de corazón del 30%, y en aquellos con cirugía por fractura de cadera, mayor al 50% (11, 12, 22, 25).  Tal como veremos más adelante, en el presente estudio, fueron considerados dentro de los objetivos las complicaciones peri operatorias y no recogimos en ninguno de los pacientes cuadros de confusión en el postoperatorio inmediato, por lo que podemos afirmar que la anestesia general endotraqueal es segura en el paciente anciano que se opera de urgencia o emergencia con la precaución de que siempre reajustemos las dosis de los medicamentos utilizados y elijamos aquellos que poseen una vida media más corta y un mecanismo de acción más seguro para el paciente en cuestión.

 

Por otra parte, la anestesia intradural se considera también una técnica segura aunque no exenta de riesgos, dentro de los cuales el más frecuente, peligroso y potencialmente evitable es la hipotensión arterial. Esta complicación ocurre de  modo más significativo en el paciente anciano (31, 36, 37).

 

La hipotensión arterial peri operatoria se ha relacionado, junto con otros factores (edad avanzada, cirugía urgente, patología cardiológica intercurrente, tabaquismo, entre otros), con la aparición de importantes  complicaciones que llevarían a una mayor morbimortalidad en estos pacientes. Dentro de éstas destacan el riesgo de accidentes cerebrovasculares o crisis anginosas en pacientes con cardiopatía isquémica, previamente diagnosticada o silente, provocadas ambas por un bajo gasto secundario al bloqueo simpático. Actualmente donde más se está utilizando la anestesia regional como técnica anestésica en el anciano es en la cirugía ortopédica teniendo en cuenta el alto índice de pacientes geriátricos que requieren diariamente cirugía de este tipo;  para así lograr una recuperación postanestésica más rápida y una estadía hospitalaria menor ( 23, 32, 35, 41)

 

La incidencia de complicaciones en el geronte alrededor de la anestesia regional dependen muchas veces al igual que con la anestesia general de la falta de consideraciones anestésicas específicas en este grupo etáreo. Existe suficiente información para decir que el requerimiento de anestésicos locales es menor en el viejo que en el joven, se fundamenta esta premisa en las siguientes observaciones: Disminución del número de axones en nervios periféricos. Deterioro de las envolturas de mielina. Estrechamiento de los espacios intervertebrales con una reducción de los agujeros de conjunción, hecho que disminuye el escape del anestésico local y favorece la extensión cefálica del mismo. Reducción de la altura de la columna vertebral, influyendo en la dosis del anestésico local para anestesia subaracnoidea (15).

 

Varios autores (17, 36-40) proponen que la morbimortalidad postoperatoria está más relacionada  al pobre control del dolor, que a la técnica anestésica seleccionada. No existe suficiente evidencia científica para poder determinar que tipo de técnica de anestesia es más segura para el paciente geriátrico o con el menor número de complicaciones. Otros investigadores (39, 40) consideran que la comparación entre anestesia regional y anestesia general no establece diferencia estadísticamente significativa, pero si se compara como un grupo en  quienes se había planeado suministrar anestesia regional y esta fue inadecuada o insuficiente, dio como resultado un aumento significativo en la mortalidad y complicaciones cardiacas.

 

 

 

 

Tabla #6: Incidencia de Complicaciones

Complicación

Número

Porciento

Ninguna

87

57,6

Arritmias

68

45

HTA

33

21,9

Hipotension arterial

27

17,9

Shock Hipovolemico

10

6,6

Broncospasmo

6

4

Sangramiento

5

3,3

Hipovolemia

5

3,3

Paro Cardiaco

2

1,3

Hipoglucemia

1

0,8

Intubación Difícil

1

0,8

Fuente Registro Primario

 

De acuerdo a la incidencia de complicaciones peri operatorias (Tabla # 6) pudimos ver que predominaron las arritmias en sesenta y ocho pacientes para un cuarenta y cinco porciento, seguidas de la hipertensión arterial en treinta y tres y la hipotensión arterial en veintisiete, consideremos que no se identificaron complicaciones en ochenta y siete pacientes de los ciento cincuenta y uno que conformaron el universo de estudio. Según la literatura (8, 23), encontramos que son precisamente las complicaciones cardiovasculares las que más afectan a los pacientes de estas edades y dentro de ellas son precisamente las arritmias, la  hiper e hipotensión arteriales las que más inciden en este u otro orden.

Los ancianos son en especial susceptibles a arritmias cardíacas o infartos después de la cirugía. Entre los pacientes de edad, el 75% de las complicaciones cardíacas postoperatorias serias se desarrollan dentro de los 2 primeros días del postoperatorio. El riesgo de ocurrencia de tales complicaciones se debe a una combinación de factores. Una enfermedad coronarla significativa preexistente da por resultado reducción de la contractilidad cardiaca y disminución de la frecuencia cardiaca frente al estrés. La presencia de hipertrofia ventricular izquierda o de miocardiopatía compromete adicionalmente la capacidad del corazón para aumentar el volumen sistólico. En esa situación, una ligera disminución de la oxigenación o un leve aumento del trabajo cardíaco pueden dar por resultado una isquemia significativa. Este delicado equilibrio se ve comprometido más aun por la presencia de hipoxia, anemia o desequilibrio electrolítico. La hipotermia, que induce temblores, aumenta en grado considerable el trabajo cardíaco. De manera similar, el dolor mal controlado lleva a la liberación de catecolaminas con sus efectos inotrópicos y cronotrópicos y de mayor demanda de oxígeno por el miocardio (33, 34, 38).

Algunas series recogen además una alta incidencia de complicaciones respiratorias (4) sobretodo Laringospasmo y bronco espasmo, en nuestro estudio solamente seis pacientes desarrollaron bronco espasmo para un cuatro porciento siendo muy poco significativa esta casuística, quizás relacionado con el hecho de haber premedicado adecuadamente a los pacientes ya que el droperidol es uno de los medicamentos que puede ser utilizado en la premedicación de pacientes para evitar el bronco espasmo,  la anestesia profunda sirve también en la prevención de esta complicación (4, 16), entre muchas otras medidas que aunque no fueron objetivos señalados de la investigación y por tanto no mencionamos detalladamente podemos decir que se tuvieron en cuenta precisamente para evitar la aparición de una complicación tan temida como esta. Es importante señalar que dentro de las complicaciones respiratorias a largo plazo que se ven con gran frecuencia en el anciano están la atelectasia y las complicaciones respiratorias infecciosas, pero no fueron consideradas en nuestro estudio ya que se ven más frecuentemente y son posibles de diagnosticar en el postoperatorio mediato (4).

 

Tabla #7: Lugar de destino de los pacientes una vez dados de alta de la sala de recuperación post-anestésica

Lugar de Destino

Número

Porciento

Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)

100

62

Sala Abierta

48

31,4

TOTAL

148

93,4

Fuente: Registro Primario

 

Luego de dados de alta de la sala de recuperación postanestésica ( Tabla #7) cien de los pacientes (62%) fueron trasladados a la unidad de cuidados intensivos para su mejor seguimiento y recuperación, premisa que debemos tener en cuenta siempre que sometamos a un paciente mayor de sesenta años a una cirugía donde se juntan factores como: acto quirúrgico urgente o emergente, edad avanzada, enfermedades asociadas descompensadas, desequilibrios hidroelectrolíticos y/o ácido básicos que puedan estar presentes previos a la cirugía o que se desarrollen durante la misma, estómago lleno, alto riesgo de morbilidad cardiovascular postoperatoria y respiratoria, entre muchos otros factores que pudiéramos citar, no encontramos en ningún estudio de los revisados este factor como uno de los considerados sin embargo no podemos restarle importancia cuando lo relacionamos con el hecho de que del total de pacientes estudiados (151) solamente tres fallecieron (6,6%), logrando que el resto pudiera ser dado de alta del hospital ( Tabla # 8)

 

 

 

 

Tabla #8: Estado al Egreso

Estado al Egreso

Número

Porciento

Vivo

148

93.4

Fallecido

3

6.6

Total

151

100

Fuente: Registro Primario

Existen factores bien definidos que aumentan la mortalidad asociada a la anestesia y cirugía, dentro de ellos están: el estado físico según la ASA, la edad, la cirugía mayor y la cirugía urgente (42), factores que estuvieron presentes en su totalidad en nuestra investigación y a pesar de ellos tuvimos solamente tres fallecidos. La mortalidad de la población general adulta en Barcelona es del 1,2 porciento, siendo del 2,2 porciento en pacientes entre sesenta y sesenta y nueve años, del 2,9 porciento de los setenta a setenta y nueve años, de hasta el 6,2 porciento en mayores de ochenta años y del 8,4 porciento en mayores de noventa. (42)

En nuestro estudio solamente sacamos tasa general de mortalidad y consideramos que teniendo en cuenta que el mismo incluye solamente pacientes mayores de sesenta años, operados de mayor urgente o emergente consideramos que nuestra tasa del 6,6 porciento fue baja.

 

 

 

 

 

CONCLUSIONES

 

 

  • El estudio de los factores que afectan la morbimortalidad en el anciano sometido a cirugía de urgencia o emergencia constituye un eslabón fundamental en la mejoría de los indicadores de salud de este grupo etáreo
  • Es determinante en la evaluación preoperatoria elegir, teniendo en cuenta el estado físico y el riesgo quirúrgico del anciano, la premedicación y monitorización necesarias así como la técnica anestésica adecuada para disminuir o identificar a tiempo las complicaciones que puedan dar al traste con la vida del paciente geriátrico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RECOMENDACIONES

 

 

  • Teniendo en cuenta los resultados del presente estudio, recomendamos realizar una buena consulta preanestésica, una adecuada premedicación y elección de la técnica anestésica acorde al estado físico del paciente que se opera de urgencia o emergencia mayor de sesenta años para así lograr resultados cada vez más satisfactorios

 

  • Monitorizar siempre que sea posible la mayor cantidad de parámetros hemodinámicos y clínicos posibles para diagnosticar y tratar precozmente las complicaciones peri operatorias y reducir al mínimo la morbimortalidad anestésica en este grupo etáreo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

 

1.      Cohen MM. Does anesthesia contribute to operative mortality? JAMA 1998; 260:2859-63. 

2.      López Ordóñez M.A., Manrique Vaca I, García Torres C. Demandas a los médicos, observaciones sobre casos. Trabajo presentado en el 3er Congreso de Derecho Médico, Bogotá, Noviembre de 2002. Revista médico-legal vol IX No. 11 pág. 30-39, 2003

3.      Caplan R.A: The ASA Closed Claims Project: Lessons Learned. Refresher Course Lectures 175, Orlando, 2003

4.      Caplan R.A: Adverse events in anesthesia: a closed claims analysis. Anesthesiology 72: 828-833, 1999

5.      Tinker J.H.: Role of monitoring devices in prevention of anesthetic mishaps: a closed claims analysis. Anesthesiology 71: 535-40, 1999

6.      Cheney F.W., Domino K.B., Caplan R.A., Posner K: nerve injury associated with anesthesia. A closed claims analysis. Anesthesiology 90: 1062-9, 1999

7.      Caplan R.A: Unexpected cardiac arrest during spinal anesthesia: a closed claims análisis of predisposing factors. Anesthesiology 68: 5-11,1999

8.      Biboulet P: Fatal and nonfatal cardiac arrests related to anesthesia. Can J Anesth 48: 326-332, 2004 McLesky, CH.:

9.      Barash PG, Cullen BF, Stoelting RK (Eds): Anesthesia for the Geriatric Patient.  Clinical Anesthesia, pp 1353-87. Philalphia, Jb Lippincott, 1998.

10.  Terragno J.: Cirugía de Urgencia en el Gerente. Colecistitis Aguda en el paciente añoso. Pre e Intraoperatorio, 2006

11.  Grisso JA, Kaplan F: Hip Fractures. En Hazzard WR et al. (Eds.) Principles of Geriatric Medicine and Gerontology. Geriatric Syndromes and special problems. pp. 1321, McGraw-Hill, Inc.1999.

12.  Frank SM et al: Multivariat determinants of early postoperative oxygen consumption in elderly patients. Anesthesiology 1999;83:241

13.  Gómez Piza M. “El paciente geriátrico su manejo anestésico” Rev Colombiana Anest.:1999: 23, 419-427

14.  Frogen R. “Determinations of de minimun Alveolar Concentracion in the enderly and young, Anesthesiology 1994: 8 (3A : A 131)

15.  Urwin SC, Parker M, Griffiths R. General versus regional anaesthesia for hip fracture surgery: a meta-analysis of randomized trials. Br J Anaesth 2004; 84:450-455.

16.  Pollock BG. Drug interactions. En: Geriatric psychofarmacology. Editor Nelson JG. New York: Mercel Dekker Inc; 2005, 43-60.

17.  Carusso FS. Morphidex pharmacokinetic studies and single-dose analgesic efficacy studies in patients with postoperative pain. J Pain Symptom Manage 2005; 19(1 Suppl): S31-6.

18.  Practice advisory for preanesthesia evaluation. A report by the American Society of Anesthesiologists task force on preanesthesia evaluation. Anesthesiology 2004; 96: 485-496.

19.  Anderson TL, Levy JA. Marginality among older injectors in today's illicit drug culture: assessing the impact of ageing. Addiction 2003; 6: 761-770.

20.  Rodgers A, Walker N, Schug S. Reduction of postoperative mortality and morbidity with epidural or spinal anaesthesia: results from overview of randomized trials. Brit Med J 2005; 16: 1493-1499.

21.  Veering B, Ter Riet PM, Buró AG, Stienstra R, van Kleef JW. Spinal anaesthesia with 0.5% hyperbaric bupivacaine in elderly patients: effect of site of injection on spread of analgesia. Br J Anaesth 1998; 77:343-346.

22.  Sharrock NE, Laurence ME, Go G, Sculco TP. Arterial and pulmonary arterial concentrations of the enantiomers of bupivacaine after epidural injection in elderly patients.  Anesth Analg 1998; 86: 812-817.

23.  Newland MC, Ellis SJ, Lydiatt CA, Petres R, Tinker JH,  Romberger DJ, Ullrich FA, Anderson JR. Anesthetic-related cardiac arrest and its mortality. Anesthesiology 2005; 97:108-115.

24.  Heavner JE, Kaye AD, Lin BK, King T. Recovery of elderly patients from two or more hours of desflurane or sevoflurane anaesthesia. Brit J Anaesth 2003; 91: 502-506.

25.  Chen X, Zhao M, White PF, Li S, Tang J, Wender RH, Sloninsky A, Naruse R, Kariger R, Webb T, Norel E. The recovery of cognitive function after general anesthesia in elderly patients: a comparison of desflurane and sevoflurane. Anesth Analg. 2004; 93: 1489-1494.

26.  Dodds C, Allison J. Postoperative cognitive deficit in the elderly surgery patient. Br J Anaesth 1998; 81: 449-462.

27.  Dijkstra JB, Houx PJ, Jolles J. Cognition after mayor surgery in the elderly: test performance and complaints. Br J Anaesth 1999; 82: 867-874.

28.  Whizar LV, Santos MF. Manejo peri operatorio del anciano con fractura de cadera. En: Anestesia regional y dolor postoperatorio. Parte II. PAC Anestesia-2. Libro 9. Editores Whizar LV y Jaramillo MJ. Editora Científica Médica Latinoamericana e Intersistemas SA de CV. México DF. 2006:22-31.

29.  O'Hara DA, Duff A, Berlin JA, Poses RM, Lawrence VA, Huber BEC, Noveck H, Strom BL, Carson JL. The effect of anesthetic technique on postoperative outcomes in hip fracture repair. Anesthesiology 2004; 92: 947-957.

30.  Fernandez GD, Rué M, Moral V, Castells C, Puig M. Spinal anesthesia with bupivacaine and fentanyl in geriatric patients. Anesth Analg 1996; 83:537–541.

31.  Bruce BD, Roman F, Arzumonov T, Marchevsky Y, Gershon V. Minidose Bupivacaine—Fentanyl Spinal Anesthesia for Surgical Repair of Hip Fracture in the Aged. Anesthesiology 2005; 96: 6-10.

32.  Ven R, Steele A, Richardson P, Poloniecki J, Grounds M, Newman P Randomized controlled trial to investigate influence of the fluid challenge on duration of hospital stay and perioperative morbidity in patients whit hip fractures. Br J Anaesth 2007; 88: 65-71.

33.  Warltier DC, Pagel PS, Kersten JR. Approaches to the prevention of perioperative myocardial ischemia. Anesthesiology 2004; 92: 253-259.

34.  Nishina K, Mikawa K, Uesugi T, Obara H, Maekawa M, Kamae I, Nishi N. Efficacy of clonidine for prevention of perioperative myocardial ischemia. Anesthesiology 2005; 96: 323-329.

35.  Edlund A, Lundstrom M, Lundstrom G. Clinical profile of delirium in patients treated for femoral neck fractures. Dement Geriatr Cogn Disord 1999; 10: 325-329.

36.  Zakriya KJ, Christmas C, Wenz JF, Franckowiak S, Anderson R, Sieber FE. Preoperative Factors Associated with Postoperative Change in Confusion Assessment Method Score in Hip Fracture Patients. Anesth Analg 2006; 94: 1628-1632.

37.  Anestesia en geriatría. Clín Anestesiol de Norteamerica 2000:18; 1.

38.  McLeskey CH. Ed. Geriatric Anesthesiology. Baltimore: Williams & Wilkins 1997.

39.  Anaesthesia and Peri-operative Care of the Elderly. The Association of Anaesthetists of Great Britain and Ireland. Dic 2007

40.  Gómez ME. “Pacientes ancianos; cada vez son más”. Rev Col. de Anest. 1993: XXI-julio -septiembre Suplemento.; 235-243.

41.  Tasch M. “Sistema nervioso autónomo y anestesia geriátrica”En Clínica anestesiológica Norte americana; 1989.Vol 12 n° 4; 50-59

42.   Escolano F. Anestesia en el anciano, Servicio de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor. Hospitales del IMAS Mar-Esperança – Barcelona; 2005

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA



1-
Bennet N: Hypertension in the elderly. The Lancet,  1994; 344:447-449.

2- Ellison N: Geriatric Anesthesia. In: Katlic M. (Ed.): Geriatric Surgery. USA 1990,Urban & Schwarzenberg.

3- Frank S et al: The catecholamine, cortisol, and homodynamic responses to mild perioperative hypothermia. Anaesthesiology 1995; 82(1):83.

4- Furuya K et al: Stress hormone responses to major intra-abdominal surgery during and immediately after sevofluorane-nitrous oxide anaesthesia in elderly patients. Can J Anaesthesia 1993; 40(5): 435.

5- Grant RP: Epidural opioids for post-thoracotomy pain. Can J Anaesthesia 1994; 41(3) 169-73.

6- Joint National Committee of Detection, Evaluation and Treatment on High Bood Pressure. The faith report of the Joint National Committee on detection, evaluation and treatment of high blood pressure.  Arch Intern Med. 1993; 153:154-83.

7- McLeskey Ch, Janis K: Perioperative Risk and Preoperative Preparation of the Geriatric Surgical Patient. In: Katlic M (Ed): Geriatric Surgery. USA 1990. Urban & Schwarzenberg.

8- Muravchick S: Anaesthesia for the Aging Patient. Can J Anaesth 1993; 40(5): R 63-R687.

9- Pousada L. et al: Rapid beside assessment of postoperative confusion in older patients. Geriatrics 1990; 45 (5) 59.

10-Savino J del Guercio L.: Preoperative cardiopulmonary evaluation and postsurgical convalescence. In: Calkins E. Ford A. Katz P (Eds): Practice of Geriatrics. USA 1992. WB Saunders Company. Pag.  578.

11- Shoemaker W et al: Perioperative Management of High Risk Patients. In: Katlic M (Ed.): Geriatric Surgery: Comprehensive Care of the Elderly Patient. USA1990,Urban & Schwarzenberg.

12Snustad D Lindsay R.: Perioperative assessment and management in older patients. In: Evans JG. Williams TF (Eds): Oxford Textbook of Geriatric Medicine. USA 1992, Oxford University Press.