UNIVERSIDAD MÉDICA DE LA HABANA

FACULTAD ¨DR. SALVADOR ALLENDE¨

 

 

 

 

PROMOCIÓN, EDUCACIÓN Y COMUNICACIÓN EN SALUD

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Fecha de publicación 07/07/08

 

MSc. JORGE ADALBERTO DÍAZ GONZÁLEZ.

FACULTAD ¨DR. SALVADOR ALLENDE¨

 

RESUMEN:

 

En el presente artículo se analiza desde un punto de vista conceptual la diferencia entre la Promoción de salud y la Prevención Primaria. La primera está relacionada con la salud y su referente es la salutogénesis, mientras que la segunda está relacionada con la enfermedad, por lo que su referente es la patogénesis.

Dentro de las vías fundamentales para el desarrollo de la Promoción de Salud, se encuentra la Educación para la Salud, la que es definida por la Organización Mundial de la Salud  como  un sistema de actividades  diseñado para ampliar el conocimiento de la población en relación con la salud y desarrollar los valores y habilidades personales que promuevan la misma y hacemos referencia a las condiciones que debe tener en cuenta el educador y que  pueden  facilitar el cambio en individuos y grupos  en materia de salud.

Por último se señalan las funciones de la comunicación en salud y las condiciones de los factores implicados en el proceso de comunicación.

 

 

Promoción de Salud

 

Tal y como expresa la Organización Mundial de la Salud en la Declaración de Ottawa de 1986, la Promoción de la Salud  “es el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla” (1)  e igualmente incrementar su sentido de bienestar. La Promoción de la Salud consiste en proveer a la gente de los medios necesarios para mejorar su salud y adoptar un estilo de vida sano. De esta manera, el foco de la Promoción de la Salud es la acción social en favor de la salud.”(2) y parte de la premisa de que tanto los comportamientos que asumimos como las circunstancias en las que vivimos, tienen un impacto sobre nuestra salud.

Se debe tener presente desde un punto de vista conceptual la diferencia entre la Promoción de salud y la Prevención Primaria. La primera está relacionada con la salud y su referente es la salutogénesis, mientras que la segunda está relacionada con la enfermedad, por lo que su referente es la patogénesis.

Esta distinción que podría parecer intrascendente, es esencial para enfocar el proceso salud-enfermedad de una forma diferente a como se ha hecho tradicionalmente.

Las conductas promotoras son aquellos comportamientos cuyo objeto es el incremento del nivel de bienestar y la autorrealización, mientras que las conductas preventivas son el conjunto de acciones que las personas llevan a cabo para defenderse de enfermedades y de sus secuelas.

En las conductas promotoras la motivación está dada por el deseo de crecimiento como expresión de las propias capacidades, y en la prevención evitar una amenaza, por lo que su objetivo sería disminuir el riesgo de enfermar, mientras que el objetivo de las conductas promotoras es el incremento de la calidad de vida (3).

 

 

Educación para la Salud

 

La Promoción de la Salud y la Educación para la Salud son dos conceptos estrechamente relacionados, y que se refieren al proceso mediante el cual las personas toman decisiones informadas y responsables para mantener o mejorar su estado de salud.

Mientras que la Promoción de Salud se puede definir como el proceso mediante el cual se intenta ayudar a las personas a obtener un control personal de su salud, modificando ciertos hábitos y adoptando un estilo de vida conducente a un estado óptimo de salud el concepto de Educación para la Salud tiene un significado un poco más específico ya que se refiere a una combinación de experiencias de aprendizaje destinadas a facilitar la adopción de conductas que permitan a las personas mantener o mejorar su salud.

Dentro de las vías fundamentales para el desarrollo de la Promoción de Salud, se encuentra la Educación para la Salud, la que es definida por la Organización Mundial de la Salud  como  un sistema de actividades  diseñado para ampliar el conocimiento de la población en relación con la salud y desarrollar los valores y habilidades personales que promuevan la misma. (4).

También puede ser definida como un conjunto de acciones ejercidas sobre un individuo o un grupo de individuos, con el objetivo de modificar sus modos de pensar, sentir y actuar con respecto al proceso salud-enfermedad, desarrollando al máximo sus capacidades para vivir dentro de un equilibrio con su entorno. Por lo tanto la educación para la salud constituiría un instrumento de cambio social por medio del cual se ofrece a los individuos y grupos conocimientos, habilidades, oportunidades y recursos para lograr una mejor salud, concebida ésta no sólo en términos físicos sino que también intelectuales, emocionales, sociales y espirituales (5)

Un componente necesario del proceso de Educación para la salud es la información, ya que con  la información o consejo, se aportan elementos nuevos que al asimilarse por el sujeto, se integran a su esfera cognitiva en forma de conocimientos. Sin embargo,  el informar si bien es necesario,  no es suficiente para educar, ya que la información no lleva necesariamente a la acción dado que de ninguna manera es suficiente para evitar que los individuos cesen de actuar de un modo peligroso para ellos y su comunidad, por tanto la Educación para la Salud es la comprensión de las actitudes humanas para poder modificarlas.

 

Para hacer más efectiva la transmisión de información se debe adoptar una concepción de salud comunitaria (Modelo de Competencia) y conocer las nuevas aportaciones teórico-prácticas sobre el proceso de comunicación, y la metodología para hacerlo eficaz a nivel individual, grupal y comunitario, a través de diferentes estrategias.

El Modelo de Competencia también llamado Modelo de Intervención Psicológica en la Comunidad es creado en 1980 por Albee y lo desarrollan Costa y López en 1983.

Según este modelo la Intervención Psicosocial Comunitaria está basada en la optimización de las destrezas, habilidades y recursos personales de la población así como en la optimización de las redes de apoyo social y profesional, haciéndolas más accesibles y eficientes.

Parte del supuesto de que la incidencia de los problemas de salud (I.P.S.) disminuye si aumentan los recursos personales, sociales y económicos de la comunidad y disminuyen las causas orgánicas, las necesidades y los eventos vitales estresantes.

El incremento de los recursos personales está dado por la disminución de la vulnerabilidad (Relación entre la evaluación de capacidad-demanda y la valoración de los recursos para el afrontamiento) y por el aumento de la controlabilidad. Estas dos condiciones logran prevenir la enfermedad y disfrutar la sensación subjetiva de seguridad y autocontrol.

 

Este modelo al que estamos haciendo referencia pretende socializar el conocimiento científico y desarrollar habilidades y recursos en los ciudadanos, con el propósito que éstos sean más competentes en la vigilancia y cuidado de su salud y en el comportamiento para el desarrollo de sus trabajos y profesiones.

La adopción de este modelo supone redefinir los roles de los participantes implicados en el acto educativo. Por un lado el profesional de la salud, es un asesor de la comunidad que debe utilizar lenguaje asequible y técnicas pedagógicas, discute con la comunidad las medidas y planes de salud y busca al usuario para prevenir, promover y rehabilitar.

Por su parte el usuario de los servicios de salud es un entendido en materia de salud, puede aprender, puede opinar y sugerir; controla y desarrolla competencias de auto vigilancia y cuidado.

 

Una nueva Educación para la Salud en este contexto debe facilitar el protagonismo de la comunidad, de modo que se promueva el intercambio entre los actores sociales, a través de coloquios, discusiones, talleres, etc. Esto permitirá neutralizar con gran efectividad la influencia de muchas de las actitudes negativas que existen hacia determinadas prácticas de salud, así como criterios de algunos educadores que con mucha frecuencia se resisten a aprender del saber existente en la comunidad (6).

 

La Educación para la Salud ha de ser capaz de crear necesidades en los individuos y brindarles a la vez la forma de satisfacerlas, lo que constituye la principal motivación para el cambio de actitudes.

La necesidad de la preservación y el mantenimiento de la salud constituyen también una fuerte motivación para el cambio, que debe ser aprovechada por el equipo de salud.

El convertir la necesidad de salud en un compromiso social y en un agente de aceptación social, se convierte también en un motivo de cambio en materia de salud.

 

El Profesional de la Salud como Educador Sanitario

 

El profesional de salud debe percibirse como un agente que desarrolla o modifica actitudes, dadas sus condiciones óptimas para trabajar sobre las estructuras psicológicas de la población, y así lograr cambios favorables en las conductas frente a la salud y a la enfermedad.

Entre las condiciones que debe tener en cuenta el educador y que  pueden  facilitar el cambio en individuos y grupos  en materia de salud podemos encontrar entre otros, los siguientes aspectos:

 

1-     El prestigio y la confiabilidad del educador.

2-     Que el educador comprenda la necesidad de la educación.

3-      Que el educador tenga el deseo de persuadir, o sea ejecutar un acto educativo consciente.

4-     Que el educador busque el mejor sistema para educar (elección de la técnica adecuada).

5-     El educador debe adecuar el mensaje al educando.

 

 

El Proceso de Comunicación en Salud

 

LA COMUNICACIÓN es un proceso de interacción social que se produce como parte de la actividad humana y puede ser definida como:

 

UNA NEGOCIACIÓN ENTRE DOS PERSONAS, UN ACTO CREATIVO. NO SE MIDE POR EL HECHO DE QUE EL OTRO ENTIENDA EXACTAMENTE LO QUE UNO DICE, SINO PORQUE ÉL TAMBIÉN CONTRIBUYA CON SU PARTE, AMBOS CAMBIEN CON LA ACCIÓN. Y CUANDO SE COMUNICAN REALMENTE LO QUE FORMAN ES UN SISTEMA DE INTERACCIÓN Y REACCIÓN BIEN INTEGRADO".

 

 

 

Este proceso tiene tres funciones principales:

Ø       Informativa: Brindar y recibir información sobre hábitos, actitudes y conductas. Ejemplo: el médico o la enfermera de la familia cuando le brindan una información a una persona también le informan extraverbalmente sobre su actitud hacia la información.

Ø       Afectiva: Se intercambian estados de ánimo, emociones, afectos y se modifican en ese proceso. Ejemplo: 2 personas comienzan a comunicarse y sus estados de ánimo pueden cambiar hacia un estado de alegría y bienestar.

Ø       Reguladora: Un sujeto puede regular la conducta de otro, se establecen interacciones de poder que pueden ser simétricas o complementarias. En el segundo caso, ambas personas intercambian áreas en que cada una regula la conducta del otro; en las relaciones complementarias una persona siempre domina a la otra, aún en diferentes áreas.

 

 

Actualmente el modelo lineal de la comunicación que comprendía emisor, mensaje y receptor se ha ido sustituyendo por el modelo circular porque en realidad "cuando dos personas conversan, ambos están constantemente comunicándose algo, si no con la voz, sí con la mirada, con la postura, con la expresión facial, con la distancia o acercamiento, etc."  y en esta dirección se sitúa la definición dada.

 

 

 

 

 

 

Tomando en consideración lo planteado en  el Manual de Educación para la Salud (7), en este esquema el EMISOR es la persona u organización que envía el mensaje, o sea el médico, el psicólogo, el enfermero u otro miembro del equipo de salud, o los medios de difusión masiva que se comunican con una o varias personas, para ofrecer mensajes como estímulos a la formación de convicciones y al reforzamiento o cambio de actitudes.

 

Aspectos importantes a considerar en el EMISOR para que se produzca la modificación de actitudes:

                                            

 

                  

La CODIFICACIÓN es cuando el emisor ha de convertir sus ideas y pensamientos en palabras o en energía transmisible que puedan llegar al receptor.

 

El CANAL es la vía a través de la cual enviamos el mensaje y muy pocas veces enviamos mensajes a través de un solo canal. Por ej. en el lenguaje hablado las ondas sonoras de la voz son el canal primario mientras que la entonación , los gestos etc., nos llegan a través del canal perceptual, constituyendo el lenguaje extraverbal.

En la comunicación escrita el canal sería el periódico, la revista, o el libro entre otros, donde aparecen los mensajes.

 

El RECEPTOR es la persona o entidad a la cual van dirigidos los mensajes.

Para lograr una buena comunicación debemos tener en cuenta los siguientes factores relacionados con el RECEPTOR:

 

  1. La importancia que para él tengan las actitudes que queremos modificar.
  2. Su actitud extrema o no ante las situaciones de la vida.
  3. La personalidad del sujeto: su inteligencia, su escolaridad, sus rasgos de personalidad, su sexo, sus necesidades cognitivas entre otros factores.
  4. La fuerza de la vinculación a los grupos sociales en que el sujeto participa. El grupo puede facilitar o interferir en la modificación de actitudes.

 

La DECODIFICACIÓN es el proceso por el cual el RECEPTOR convierte el MENSAJE enviado por el EMISOR mediante señales transmisibles, en ideas, pensamientos, emociones o sentimientos.

 

El MENSAJE es la señal que se transmite que puede ser interpretada y que tiene significación para el RECEPTOR.

 

Un MENSAJE que favorezca la modificación de actitudes debe estar diseñado cumplimentando las siguientes condiciones:

  1. Debe estar diseñado de forma tal que se valga de la experiencia común entre la fuente y el destino, o sea que haya poca discrepancia entre el comunicador y el receptor.
  2. El mensaje debe atraer la atención del destino.
  3. Debe hacer surgir primero  necesidades de salud en los individuos y posteriormente sugerirle medios de satisfacerlas y no a la inversa.
  4. Debe ajustarse a las actitudes, valores y metas del receptor, al menos al comienzo.
  5. Con respecto a los argumentos utilizados al elaborar los mensajes:

Ø       Usar argumentos unilaterales (positivos o negativos) preferentemente en jóvenes, personas inmaduras, de bajo nivel intelectual y/o cultural.

Los argumentos bilaterales se usarán en el resto de las personas.

                    

Ø       Con respecto al orden de los argumentos generalmente los

                      argumentos positivos deben utilizarse antes que los      negativos. En individuos con escasas necesidades cognitivas, es preferible utilizar primero el argumento más importante.

Ø       En relación con la secuencia de los argumentos se debe ir de los argumentos débiles a los fuertes.

 

Ø       En cuanto al tipo de los argumentos (Emocional/Racional) en sentido general deben darse argumentos racionales preferiblemente a emocionales al menos al comienzo.

 

Ø       Deben presentarse primero los argumentos agradables y después los desagradables.

 

Ø       A los sujetos de bajo nivel deben presentárseles conclusiones.

 

La RETROALIMENTACIÓN permite a los implicados en el proceso de la comunicación, conocer a través del lenguaje verbal y el extraverbal, si ésta se ha efectuado o no.

 

Por tanto pudiéramos llegar a la siguiente conclusión si nos preguntáramos:

 

¿QUÉ ES EN SÍ LA COMUNICACIÓN EN SALUD? 

 

 La comunicación para la salud se define como "la modificación del comportamiento humano, y los factores ambientales relacionados con ese comportamiento, que directa o indirectamente promueven la salud, previenen enfermedades, o protegen a los individuos del daño", o como "un proceso de presentar y evaluar información educativa persuasiva, interesante y atractiva que tiene como resultado, comportamientos individuales y sociales sanos".

 

 

Veamos, pues, algunas sugerencias que pueden optimizar el proceso de la comunicación para la salud en el siguiente cuadro:

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

 

1.      Declaración de Ottawa sobre Promoción de la Salud (1986). OMS. Ginebra.

2.      Manual de Comunicación Social  En: http://www.bvs.org.ni/adolec/doc/ManualComSocial.pdf

3.  Infante Pedreira, Olga E., Pérez González, Esther Ma., Díaz González,

     Jorge A., La Psicología de la Salud en la Atención Primaria. En:

     Hernández Meléndez, Edelsys, Grau Abalo, Jorge,  Psicología de la

     Salud. Fundamentos y Aplicaciones. Universidad de Guadalajara,

     México, 1ra. ed. 2005.

4. Metodología de la Educación para la  salud individual y grupal. En:      http:/www.cfnavarra.es/IPS/promoción/textos/Propuestasintervención.html

5.  Barrá Almagiá, Enrique, Psicología de la Salud, Santiago, Chile, 2003.

6.  Guibert Reyes, Wilfredo, Grau Abalo, Jorge, Prendes Labrada,

     Marianela de la C., ¿Cómo hacer mas efectiva la educación en salud en

     la atención primaria?. Artículo en la Revista de MGI. Tomado de

     material digitalizado.  

7.  Dirección Nacional de Educación para la Salud, Ministerio de Salud

     Pública, Manual de Educación para la Salud, Ed. Científico-Técnica,

     1985.

8.  Borroto,  R. Y Aneiros-Riva, R.. “Entrevista Médica”. En:  Psicología y

     Salud Cap. 31.. Editor: Núñez de Villavicencio Porro F.  Editorial

     Ciencias Médicas. La Habana 2001.

9. Colectivo de autores. Técnicas en Educación para la Salud. Editor. Núñez de Villavicencio Porro F.  Editorial Pueblo y Educación. Primera reimpresión. La Habana 1990.