UNIVERSIDAD MÉDICA DE LA HABANA FACULTAD ¨DR. SALVADOR ALLENDE¨ 

 

PSICOLOGÍA DE LA SALUD. SU INCORPORACIÓN A LA ORGANIZACIÓN DE SALUD PÚBLICA EN CUBA.


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Fecha de publicación 03/04/06

 

AUTOR: MSc. Jorge Adalberto Díaz González.

            Profesor Auxiliar. Profesor Principal de Psicología Médica.

            Secretario de la Junta de Gobierno de la Sociedad Cubana de Psicología de la Salud.    

 

 

I-INTRODUCCIÓN:

Los rápidos cambios sociales resultantes de la revolución científico-técnica y del vertiginoso desarrollo económico social en el presente siglo, han traído efectos importantes sobre las estructuras de las comunidades, el funcionamiento familiar, el bienestar psicológico de las personas, el cuadro de salud mundial y sobre todo ha producido un cambio total en la concepción de la medicina, la cual se extiende de lo individual a lo colectivo, de las ciencias biológicas a las sociales y del individuo a la familia y a la comunidad, creándose así las condiciones para que cada vez más se vaya de la medicina de la enfermedad a la medicina de la salud.

Como un valor muy apreciado por la humanidad, a lo largo de todo su desarrollo, la salud y como contrapartida la enfermedad han sido objeto de preocupación y de estudio desde la antigüedad, abordándose el problema desde concepciones muy diferentes en función del momento histórico y del desarrollo de los conocimientos en esa etapa determinada.

Tomando en consideración lo anterior es que Tirsis de Quesada plantea que ¨los problemas de salud-enfermedad, sus manifestaciones, explicación y modelos de atención son expresión de la forma como se reproducen los individuos y la sociedad en cada momento histórico¨ (1).

En la actualidad las ciencias médicas ante la imposibilidad de explicar muchos problemas relativos a la determinación del proceso salud-enfermedad han dado paso a otras ciencias para el análisis e interpretación del mismo, como expresión de su integralidad biológica, psicológica y social.

No obstante el modelo mecanicista biomédico representó sin dudas un paso de avance en el desarrollo de las ciencias médicas el cual propició uno de los logros más relevantes obtenidos en la salud pública de muchos países en la primera mitad del siglo XX: el control de las enfermedades infecto-contagiosas. Sin embargo resulta limitada para comprender y controlar los grandes problemas de salud que aquejan a la humanidad a las puertas del siglo XXI.

En su lugar se ha propuesto el modelo biopsicosocial presentado por Engel en 1977, que reconoce la importancia de los factores sociales, culturales y psicológicos en la determinación de la salud (2).

El reconocimiento de diferentes niveles en la determinación del proceso salud-enfermedad (biológico, psicológico y social) implica la necesidad de utilizar un enfoque diferente para la organización de los servicios de cuidado de la salud de la población: el enfoque multidisciplinario, que no es más que el intento de encontrar una alternativa al fracaso del modelo médico tradicional. Obliga realmente a reconceptualizar las enfermedades desde otra perspectiva, a tener en cuenta su origen multicausal, a establecer diversos niveles y procedimientos de intervención dirigidos hacia la misma meta final: la prevención y el control de la enfermedad (3).

Las ciencias médicas avizorando el panorama mundial al que tienen que enfrentarse tanto en la actualidad como en los años venideros en los que será necesario un mayor control de los recursos de la humanidad, la atención a grandes masas de personas inmersas en condiciones económicas y sociales desfavorables, la necesidad de enfrentar cambios de índole social, económicos y políticos, atender al desarrollo cada vez mayor de la tecnología, han tenido que plantearse la necesidad de dar salud a menor costo a mayor número de personas para lo cual es imprescindible ir más que por la solución de la enfermedad por la búsqueda de la salud y los factores que la determinan.

Lo anterior es particularmente válido en Cuba donde los avances en el desarrollo socio económico han permitido un perfeccionamiento e incremento de los servicios del Sistema Nacional de Salud (4).

El desarrollo económico y social ha permitido elevar el nivel de salud de nuestra población, evidenciado entre otros por los siguientes indicadores:

-Un aumento cosiderable de la esperanza de vida al nacer.

-La disminución ostensible de la mortalidad materna e infantil.

-La erradicación de un número considerable de enfermedades infecto-contagiosas y el control epidemiológico del resto.

-El cuadro de salud actual refleja una desviación hacia las enfermedades crónicas y la aparición de nuevos problemas de salud (5).

El enfoque multidisciplinario al que hacíamos referencia anteriormente permitió a nivel mundial y en específico en nuestro país, la aplicación de la Psicología al campo de la salud, hecho bastante reciente y estrechamente ligado a la aplicación de otras ciencias sociales tales como la Sociología y la Antropología, al quedar atrás el enfoque biologicista y monocausal de la enfermedad y tomar auge el criterio epidemiológico que impone el conocimiento de todos los factores etiológicos tanto biológicos como psicológicos y sociales.

El informe denominado Salud y Conducta emitido en 1982 por la Matinal Academy of Science atribuía el 50% de la mortalidad entre las 10 primeras causas de muerte a los estilos de vida (6).

Asimismo el modelo de campo de la salud promulgado en Canadá por MarK Lalonde en el año 1982 ,planteaba como elementos determinantes del estado de salud de la población a los estilos de vida insanos y a los factores conductuales (7).

Todo lo anterior ha hecho que la Psicología de la Salud ponga su práctica en función de la amplia dimensión de los factores psicosociales que intervienen en el proceso salud-enfermedad y de esa forma contribuya a la concepción integradora del mismo.

Las ciencias sociales y en específico la Psicología de la Salud han contribuído sin lugar a dudas a los éxitos de la salud pública a nivel mundial y especialmente en nuestro país, pero consideramos que hay una necesidad aún mayor de incluir al enfoque social, que engloba al psicológico, en la docencia y la práctica médica que permita un enfrentamiento más integral del proceso salud-enfermedad que a su vez , redunde en una mayor calidad en el proceso de demanda-utilización-prestación de los servicios de salud.

 

II-La correlación de lo biológico y lo social en el enfoque de las ciencias médicas:

La esencia social del hombre hace que posea rasgos fundamentales y particularidades específicas que lo diferencian radicalmente de otros seres vivos, lo cual obliga al enfoque de la salud de las personas no sólo desde posiciones biológicas, sino considerando sus características sociales.

Dos de las categorías fundamentales para interpretar los fenómenos concretos de las ciencias médicas y de la salud de la población son lo biológico y lo social, de ahí que estas categorías estén relacionadas con sus problemas metodológicos fundamentales y con la interpretación de los problemas concretos de la práctica médica.

El enfoque de la relación entre lo biológico y lo social para interpretar fenómenos particulares de la medicina y de la salud pública ha conllevado a tres tendencias negativas que deben ser evitadas. Ellas son la absolutización de lo biológico que consiste en un enfoque unilateral en el que se ignora la acción de lo social; la absolutización de lo social que también con un enfoque unilateral consiste en una vulgarización de lo social, suestimando el papel de lo biológico y la tendencia ecléctica que conduce a valorar exactamente igual, siempre al mismo nivel, la influencia de lo biológico y de lo social sobre los procesos vitales y el estado de salud del hombre.

Lo correcto es considerar que ambos aspectos están presentes en todo problema relacionado con la salud del hombre y de la sociedad y que según el problema de que se trate, podrá predominar lo biológico o lo social, o sea que existe una interacción dialéctica entre estas dos categorías (8). Asimismo consideramos que la interpretación de la salud y la enfermedad como también la prestación y la utilización de los servicios de salud, a lo largo de la historia de la humanidad, ha estado vinculada indisolublemente al grado alcanzado en el desarrollo científico  y a las concepciones ideológicas propias de cada formación socioeconómica.

Nos parece acertado señalar que el proceso salud-enfermedad se presenta como una estructura jerarquizada de procesos determinados esencialmente por lo social, y que existe antes que el hombre , teniendo entonces un carácter biológico o natural, sólo que en el hombre esto alcanza un carácter social. En este sentido lo social mediatiza la biología humana.

Se concibe entonces la mediación como “eslabón de engarce”, como punto de continuidad que condiciona un modo de existir, y en el hombre su actividad biológica está mediada, está eslabonada por su actividad social y ésto es precisamente lo que hace que el proceso salud-enfermedad humano sea  cualitativamente diferente al animal (9).

En tal relación entre lo biológico y lo social, lo social incluye lo biológico, pero si bien hay entre ellos relaciones de subordinación,  lo social no sustituye a lo biológico, y el proceso salud-enfermedad tiene como uno de sus elementos esenciales la biología humana, que está socialmente determinada.

 

III-Lo psicológico en el proceso salud-enfermedad:

Siendo consecuentes con la línea de pensamiento hasta aquí expresada podemos afirmar que el hombre es biosocial. Se entiende que la actividad psicológica es parte de la biológica, por tanto se puede decir también que el hombre es biopsicosocial. El hombre es un ser biológico que es capaz de pensar a consecuencia de vivir en sociedades que se expresan históricamente por una cultura determinada.

No existe un vínculo directo “estructural-material” entre lo biológico y lo social, sino que es a través de la actividad psíquica humana que tiene lugar este vínculo. Estos elementos señalan el importante papel de los procesos psíquicos en la actividad humana, papel que no se reduce sólo a influir sobre la actividad social del hombre, sino también sobre su biología.

Hoy el problema fundamental del equilibrio de la vida humana con el medio está centrado y mediatizado por la actividad y el desarrollo

(10).

Es precisamente en la actividad humana donde tiene lugar el proceso salud-enfermedad del hombre. También la actividad humana desempeña un importante papel en el desarrollo de la actividad psíquica humana, por lo que la actividad como proceso de intercambio e interacción del hombre con el medio social y natural, abarca los procesos biológicos, psíquicos y socioeconómicos del hombre, que por estar presididos por su acción consciente adquiere un carácter eminentemente social.

Los Doctores Araujo y Borroto (9) tomando en cuenta la multiplicidad y lo complejo de las interacciones que tienen lugar en la actividad humana como base de la producción del proceso salud-enfermedad plantean un modelo que permita el acercamiento entre los distintos tipos de actividad (biológica, psíquica y social), el proceso salud-enfermedad y su expresión concreta en la patología humana, señalando que es posible encontrar:

-Procesos patológicos con predominio de los factores genéticos, en los cuales los factores psicosociales están más alejados de su determinación (enfermedades genéticas).

-Procesos patológicos con predominio de los factores biológicos pero donde los factores psicosociales ejercen su influencia (enfermedades inmunológicas).

-Procesos patológicos con predominio de los factores biológicos pero donde los factores psicosociales ejercen mayor influencia (neoplasias).

-Procesos patológicos con predominio de los factores psicosociales pero donde los factores biológicos ejercen su influencia (enfermedades cardiovasculares).

-Lesiones físicas determinadas psicosocialmente, en las cuales los factores biológicos están más alejados de su determinación (accidentes y lesiones autoinflingidas).

La gran variedad de factores psicosociales que se manifiestan en el modo de vida y en los estilos de vida desempeñan un importante papel en la expresión del proceso salud-enfermedad, en tanto se encargan de moldear o mediatizar los procesos biológicos de la normalidad a la patología, o viceversa.

Los factores psicosociales tienen una cierta especificidad que hace difícil su evaluación en el individuo concreto, ya que no son dimensiones simples como otros factores que tienen un carácter más biológico o físico, muchos de ellos no tienen un valor predictivo o lineal directo, sino que operan a través de un efecto sinérgico con otros factores, y además, por su naturaleza no son siempre modificables (6).

Resumiendo queremos recalcar que dada la esencia biopsicosocial del hombre sólo la interacción dialéctica de los factores anteriormente señalados determinan su proceso salud-enfermedad y sería un error limitarse a sumar la condición social a las dimensiones psicológicas y biológicas para simplemente extender una lista de factores causales o de riesgo.

La operación conceptual y operativa necesaria es mucho más compleja; se trata de generar un abordaje global a la enfermedad y a la salud, donde también los modelos teóricos y las prácticas de intervención sean más complejos y no se limiten a sumar variables potencialmente implicadas en los procesos de enfermedad y salud.

 

IV-Marco conceptual de la Psicología de la Salud:

El enfoque biopsicosocial del proceso salud-enfermedad que hemos estado analizando ha permitido el desarrollo de la Psicología de la Salud.

Desde hace más de dos décadas, diversos especialistas subrayan el importante papel que los factores psicológicos juegan en la determinación del proceso salud-enfermedad, lo cual dio un considerable impulso a la Psicología al permitir su ingreso en este campo de estudio (12).

En Cuba y otros países se viene hablando de Psicología de la Salud para denominar una práctica y un campo de teoría relacionado con los aspectos psicológicos del proceso salud-enfermedad. La insistencia en emplear este término ha estado dada por la necesidad de hacer evidente una discontinuidad con el modelo clínico individual tradicional centrado en la enfermedad y no en la salud, dirigido al diagnóstico, enfocado hacia el individuo y no al grupo, la familia y la comunidad, entre otras características.

Por eso la Psicología Clínica tradicional ha ido dando paso a una concepción más globalizadora, la Psicología de la Salud, que supera la exclusividad del anterior modelo y vincula la aplicación de los conocimientos de la Psicología científica, las leyes, categorías y conceptos de la Psicología, a la solución de los más diversos problemas presentes en el proceso salud-enfermedad, cuyo protagonista es el hombre, como persona, en toda su amplitud y diversidad (13).

Para comprender el significado de esta concepción hay que partir del conocimiento del proceso salud-enfermedad y de los factores que lo condicionan.

La Psicología de la Salud constituye una rama de la Psicología aplicada que intenta dar respuesta a los problemas que demanda el campo de la Salud Pública; se ocupa de la relación biopsicosocial de la mente y el cuerpo en un medio sociocultural dado, y del desarrollo de nuevas tecnologías del comportamiento para la promoción  y el mantenimiento de la salud (14), teniendo los siguientes principios teórico-metodológicos de su acción:

-Concepción del hombre como unidad sistémica e integradora de los niveles biológico, psicológico y social.

-Unidad funcional del soma y la psiquis.

-El carácter reflejo de la actividad cognoscitiva, lo que hace objetiva la imagen psíquica ideal producida por el cerebro.

-El papel de la actividad como fuente del desarrollo psíquico.

-La concepción de la salud y la enfermedad como proceso sujeto a determinantes psicológicos e histórico-sociales. El enfoque de la salud como estado subjetivo y no sólo como la ausencia de síntomas objetivos.

-La categoría personalidad como instancia reguladora en el proceso salud-enfermedad individual.

-Reconocimiento de tres niveles para el análisis, la intervención y la investigación: el individuo, la familia y la comunidad.

La Psicología de la Salud tiene sus antecedentes en algunos enfoques y planteamientos en términos de criterios acerca de cómo vincular la psicología a la salud (Medicina Conductual, Psicología Sanitaria, Psicología Comunitaria y Medicina Psicosomática) y parten del supuesto antagonismo entre salud y enfermedad y entre salud física y salud mental.

La Medicina Conductual dirige las actividades psicológicas a las personas parta evitar que enfermen físicamente.

La Psicología Sanitaria tiene un enfoque estrecho y limitado a la promoción de la salud mental y a la prevención de las enfermedades mentales.

La Psicología Comunitaria permitió al psicólogo pasar del papel de diagnóstico al de “intervención”, de la atención centrada en el individuo al grupo, del hospital a la comunidad. El psicólogo comunitario es un adaptador de las personas a sus realidades para evitar que enfermen.

La Medicina Psicosomática constituyó una fuente de reconocimiento del papel de los procesos psicológicos en la etiología y curso de las enfermedades, por consiguiente contribuyó a debilitar el predominio de las concepciones somaticistas de la época, sin embargo no agota el panorama de problemas que son de interés para la Psicología de la Salud.

El alcance de la Psicología de la Salud dentro del contexto de las disciplinas psicológicas debe estudiarse a través de la definición de su objeto de estudio, el cual no puede ser ajeno al objeto de estudio de la Psicología como Ciencia en su sentido más amplio. Morales y Azcaño proponen la siguiente definición, a nuestro juicio acertada, del objeto de estudio de la Psicología de la Salud, la cual plantean que “es el estudio de las particularidades del reflejo psíquico de la necesidad, en tanto actividad orientadora de la persona en relación con el mantenimiento de la salud y el enfrentamiento de la enfermedad con todos sus vínculos socio-históricos” (13).

Corresponde entonces a esta disciplina estudiar las particularidades del desarrollo de la personalidad   , para el mejoramiento de la salud en un sentido integral, sin exclusiones somaticistas o psicologicistas, concibiendo al hombre en su unidad somatopsíquica y la salud-enfermedad como un proceso contínuo.

Quiere esto decir que la Psicología de la Salud se refiere a toda la salud y no a la mental o a la corporal porque ambas categorías son inseparables y porque aunque digamos Psicología de la Salud, estamos refiriéndonos al conocimiento psicológico, tanto de la salud como de la enfermedad, no pudiendo separar una cosa de la otra.

En el ámbito mundial la Psicología de la Salud ha estado muy ligada a la Medicina del Comportamiento. Los psicólogos de la salud en muchos países y sobre todo en Estados Unidos y España , basan su práctica profesional en la Escuela Conductista, empleando métodos encaminados a influir sobre la conducta, que sin embargo son efectivos (14).

La mayor parte de las enfermedades crónicas pueden prevenirse cambiando las llamadas “conductas de riesgo” que generan una salud deficiente. Las cuatro primeras causas de muerte, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, cáncer y los accidentes están relacionados por lo menos con un factor conductual. En los últimos años ha proliferado una importante cantidad de trabajos en los que se ha revisado exhaustivamente el papel que el comportamiento juega en la salud y en la enfermedad. Estos trabajos han subrayado la conveniencia de eliminar los análisis causalistas y lineales en el abordaje de la relación comportamiento-salud, adoptando una visión de campo o ecológica que reconoce la complejidad de lo psicológico en sus niveles histórico y situacional, buscando identificar los eventos con los que se entra en contacto a fin de obtener un conjunto de indicadores conductuales que tengan un especial impacto e n la salud (12).

Debemos observar que el estudio de los comportamientos humanos como factor determinante en la salud y la enfermedad, ha sido el centro de atención de la Psicología de la Salud.

E. Ribes en 1990 planteó cuatro supuestos para el abordaje de lo psicológico en el proceso salud-enfermedad (15):

1-Lo psicológico en el continuo salud-enfermedad, corresponde a la dimensión individualizada de las variables que tienen lugar en la interacción de lo biológico y lo sociocultural.

2-A cada una de las disciplinas o ciencias implicadas les compete la definición  y descripción de sus propias categorías analíticas  o sea, lo biológico, lo psicológico y lo social no son reductibles entre sí.

3-Los factores biológicos tienen sentido en cuanto que condicionan la existencia del individuo práctico.

4-Los factores socioculturales tienen sentido como formas particulares de los individuos en su interrelación con las situaciones del medio a partir de su historia de evolución psicológica.

Un modelo psicológico de la salud que pretenda, entre otras cosas, reorientar la discusión conceptual a propósito de las categorías enunciadas y redefinir los alcances mismos de lo psicológico ha de hacerlo a partir de la investigación conductual y sólo así será posible ofrecer una explicación adecuada, desde el ámbito de la Psicología de la Salud, de los hechos de la salud y la enfermedad.

La Psicología de la Salud como ciencia y profesión es aún muy joven, pero ha tenido un amplio desarrollo en Cuba.

Existen diferentes especializaciones y áreas de trabajo en los diferentes tipos de unidades de salud, pero la atención primaria, sin ser el único, es a nuestro juicio un escenario muy rico para la práctica de esta disciplina.

Las unidades de atención primaria tienen la posibilidad de estar muy cerca de la vida de las personas, las familias y la comunidad, y este contexto profesional concede a los psicólogos el privilegio de una integración diversa, sostenida e intensa para su trabajo con médicos y enfermeras de la familia y otros profesionales y técnicos del “Grupo Básico de Trabajo” con los cuales se establece una valoración integral de los problemas que se enfrentan en la prevención de las enfermedades y la restauración de la salud.

Aún cuando queda mucho por desarrollar en lo que respecta a procedimientos técnicos y a definición de estilos de trabajo, creemos que en los últimos 35 años la atención primaria ha sido uno de los bastiones más sólidos en la lucha por demostrar las posibilidades de la Psicología como ciencia de la salud del hombre y en el esfuerzo por concebirlo en su más completa dimensión en el proceso salud-enfermedad.

En los últimos años se han producido cambios trascendentales en el cuadro de salud en Cuba. Muchas de las actividades de Psicología en los primeros años de aplicación de este nuevo perfil no se realizan en la actualidad por haber desaparecido el problema de salud que las engendró. Hoy nuevas acciones psicológicas se inician para enfrentar nuestros problemas actuales y estar a la altura que demanda nuestro desarrollo médico-social (16).

La práctica de estos años ha hecho surgir una efectiva sensibilización y comprensión en los miembros del equipo de salud y en los diferentes niveles de dirección de nuestra organización sanitaria, acerca de la importancia y utilidad de las intervenciones psicológicas para elevar el nivel de salud de la población y optimizar los servicios, logrando integrar en la práctica médica a una profesión nueva y que por su carácter renovador ha posibilitado y estimulado el desarrollo científico multilateral y la unión de todos los esfuerzos en beneficio del incremento de la calidad de vida de nuestra población.

A manera de resumen de lo hasta aquí expresado quisiera recalcar los siguientes postulados teórico-metodológicos que guían la acción del psicólogo de la salud en nuestro medio:

1-Los problemas relacionados con la salud y la enfermedad, sus manifestaciones, explicaciones y los modelos de atención son expresión de la forma como se reproducen los individuos y la sociedad en cada momento histórico.

2-Dada la esencia biopsicosocial del hombre sólo la interacción dialéctica de los factores biológicos, psicológicos y sociales determinan su proceso salud-enfermedad contribuyendo este enfoque a superar las debilidades del modelo médico tradicional que desvincula lo biológico de lo psicosocial y la salud física de la mental brindando una concepción dualista del hombre y generando un trabajador de la salud desvinculado de la actividad social, superespecializado  y supeditado al modelo biologicista y por tanto con un conocimiento parcial, no integrado, del hombre y su salud.

3-El enfoque multi e interdisciplinario es el único abordaje válido del proceso salud-enfermedad como intento de alternativa al fracaso del modelo biomédico tradicional.

4-El enfoque social del proceso salud-enfermedad que reconoce tres niveles en su producción (biológico, psicológico y social) con una jerarquización social de los otros niveles, constituye el marco conceptual para el desarrollo de la Psicología de la Salud, disciplina con concepciones y sistemas propios de intervención frente a los problemas que demanda el campo de la Salud Pública.

5-La Psicología de la Salud tiene un campo de aplicación especialmente rico en el nivel primario de atención, dado que en sus unidades los trabajadores de la salud están muy cerca de la vida de las personas, la familia y la comunidad lo que permite la valoración integral de los problemas que se enfrentan en la promoción, prevención y rehabilitación en el ámbito del proceso salud-enfermedad.

 

V-A manera de conclusión:

El desarrollo de nuestra sociedad ha conllevado transformaciones en la organización y puesta en práctica de los servicios de salud, siendo su elemento más novedoso y revolucionario el sistema de atención del médico de familia, el cual combina de modo óptimo los principios de la atención integral a la población para abarcar en su proyección el conjunto de condiciones que intervienen en el fenómeno salud-enfermedad.

En este sentido este enfoque de la atención médica integra plenamente en sus acciones de promoción, mantenimiento, recuperación y rehabilitación los aspectos sociales en los que incluímos los psicológicos que participan en le proceso salud-enfermedad.

El médico y la enfermera de la familia constituyen un elemento decisivo en la identificación y solución de los problemas de salud de la población en toda su complejidad, y se convierten en un factor esencial para la promoción de salud y el bienestar de la población, siempre con el apoyo de otras especialidades y disciplinas.

Este sistema de atención requiere de un especialista nuevo, de lo cual se desprendió la necesidad de crear la residencia de Medicina General Integral.

Este especialista ha de ser capaz de atender los aspectos relacionados con la salud y su promoción, la enfermedad y su prevención, enfrentar los problemas higiénico-epidemiológicos y los psicológicos y sociales, haciendo énfasis en la atención ambulatoria y en la Dispensarización.

Lo anterior ha obligado a una aplicación creciente de la Psicología, mediante una participación más activa de los psicólogos en los Grupos Básicos de Trabajo que atienden a estos residentes y especialistas.

El servicio de Psicología del policlínico formado por psicólogos y psicometristas, mediante sus funciones de promoción de salud, atención psicológica, investigación y docencia, contribuye a la integralidad de la atención en salud y constituye un elemento de apoyo al desarrollo de este programa, tanto en actividades conjuntas con el médico y la enfermera de la familia, como complementando la atención de problemas detectados por ellos, todo lo cual contribuye al desarrollo de la personalidad a través de todo el ciclo vital para promover la salud, el bienestar psicológico y la capacidad de rendimiento del individuo lo que constituye el objetivo primario y más general de la Psicología de la Salud en Cuba.

 

 

VI-REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

 

1-     Quesada Aliff, Tirsis. Contribuciones necesarias de la Psicología al análisis e intervención en el proceso salud-enfermedad. Bol. De Psicología. H.P.H. 1990; XIII (1): 3-23.

2-     Engel, G.L. The need for a new medical model: challenge for biomedicina. Science. 1977; 196 (4286): 129-136.

3-     Gyarmaty, G. La Psicología en una perspectiva interdisciplinaria. Rev. Interamericana de Psicología. 1990; 1 (24): 81-97.

4-     Infante Pedreira, Olga, Casal Sosa, Ada. La enseñanza de los factores psicosociales de la salud en la formación de especialistas de M.G.I.: Experiencia cubana. Bol. de Psicología. H.P.H. 1991; XVI (3) : 6.

5-     Ordóñez Carceller, Cosme. El sistema de salud en Cuba. En: La Psicología de la Salud en la Atención Primaria. Publicación del Palacio de las Convenciones por el XXI Congreso Interamericano de Psicología, 1987: 8-23.

6-     Casal Sosa, Ada M. Algunas reflexiones sobre lo psíquico en el proceso salud-enfermedad. Trabajo para optar por la Categoría Docente de Auxiliar, Facultad Calixto García. I.S.C.M.H., 1995.

7-     Lalonde, Mark. A new perspective on the health of Canadians: working document. Ottawa, CANADA. Information Canada. 1975.

8-     Narey Ramos, B., Aldereguía  Henríquez, J. Medicina Social y Salud Pública en Cuba. Edit. Pueblo y Educación. 1990; Cap. 2: Relación entre lo biológico y lo social.

9-     Araujo R., Borroto R. El problema de la determinación del proceso salud-enfermedad. Análisis crítico para su evaluación. Revista Ateneo Juan C. García, OPS-OMS. 1994;    2   (2-3): 14-25.

10- Blanco, R., Porcillo J., San Martín H. Teoría social de la salud.

      Montevideo: Universidad de la República; 1991: 13-20

11-   Saraceno, B. Lo biológico y lo social en el abordaje de la teoría  y práctica de la salud mental. Serie Desarrollo de Recursos Humanos. OPS-OMS. 1994  (101): 101-119.

12-   Piña, J.A., Bullé Goyri M. La psicología en el ámbito de la salud pública: perspectivas de un modelo Psicológico para la investigación y la prevención. Rev. Psicología y Salud. Instituto de Investigaciones Psicológicas, Universidad Veracruzana. 1994;  (3):    177-188.

13-   Morales, F., Azcaño, R. El marco conceptual de la Psicología de la Salud y su relación con la atención primaria. En: La Psicología de la Salud en la Atención Primaria. Publicación del Palacio de las Convenciones por el XXI Congreso Interamericano de Psicología. 1987: 24-33.

14-   Holtzman, W. H., Evans, R.I., Kennedy, S., Iscoe, I. Psicología y Salud. Contribuciones de la Psicología al mejoramiento de la salud y de la atención de salud. Bol. OPS. 1983;  105 (3): 245-282.

15-   Ribes, E. Psicología y Salud, un análisis conceptual. España: Editorial Martínez Roca; 1990.

16-   Díaz González, Jorge A. Los orígenes de la integración de la Psicología a la atención primaria en Cuba. En: La Psicología de la Salud en la Atención Primaria. Publicación del Palacio de las Convenciones por el XXI Congreso Interamericano de Psicología. 1987: 35-46.

 

-Otras bibliografías no acotadas:

-Costa M., López. Salud Comunitaria, Editorial Martínez Roca,   Barcelona, 1987.              

-Morales Calatayud, F. Psicología de la Salud. Conceptos básicos y proyecciones de trabajo. Editorial   Científico Técnica, 1999, Cuba.

-Taylor y Badgan. Métodos  cualitativos  de investigación. Argentina 1995.