UNIVERSIDAD MÉDICA DE PSICOLOGÍA DE
|
AUTOR: MSc. Jorge
Adalberto Díaz González.
Profesor Auxiliar. Profesor
Principal de Psicología Médica.
Secretario de
I-INTRODUCCIÓN:
Los rápidos cambios sociales
resultantes de la revolución científico-técnica y del vertiginoso desarrollo
económico social en el presente siglo, han traído efectos importantes sobre las
estructuras de las comunidades, el funcionamiento familiar, el bienestar
psicológico de las personas, el cuadro de salud mundial y sobre todo ha
producido un cambio total en la concepción de la medicina, la cual se extiende
de lo individual a lo colectivo, de las ciencias biológicas a las sociales y
del individuo a la familia y a la comunidad, creándose así las condiciones para
que cada vez más se vaya de la medicina de la enfermedad a la medicina de la
salud.
Como un valor muy apreciado por la
humanidad, a lo largo de todo su desarrollo, la salud y como contrapartida la
enfermedad han sido objeto de preocupación y de estudio desde la antigüedad,
abordándose el problema desde concepciones muy diferentes en función del
momento histórico y del desarrollo de los conocimientos en esa etapa
determinada.
Tomando en consideración lo
anterior es que Tirsis de Quesada plantea que ¨los problemas de
salud-enfermedad, sus manifestaciones, explicación y modelos de atención son
expresión de la forma como se reproducen los individuos y la sociedad en cada
momento histórico¨ (1).
En la actualidad las ciencias
médicas ante la imposibilidad de explicar muchos problemas relativos a la
determinación del proceso salud-enfermedad han dado paso a otras ciencias para
el análisis e interpretación del mismo, como expresión de su integralidad
biológica, psicológica y social.
No obstante el modelo mecanicista
biomédico representó sin dudas un paso de avance en el desarrollo de las
ciencias médicas el cual propició uno de los logros más relevantes obtenidos en
la salud pública de muchos países en la primera mitad del siglo XX: el control
de las enfermedades infecto-contagiosas. Sin embargo resulta limitada para
comprender y controlar los grandes problemas de salud que aquejan a la
humanidad a las puertas del siglo XXI.
En su lugar se ha propuesto el
modelo biopsicosocial presentado por Engel en 1977, que reconoce la importancia
de los factores sociales, culturales y psicológicos en la determinación de la
salud (2).
El reconocimiento de diferentes
niveles en la determinación del proceso salud-enfermedad (biológico,
psicológico y social) implica la necesidad de utilizar un enfoque diferente
para la organización de los servicios de cuidado de la salud de la población:
el enfoque multidisciplinario, que no es más que el intento de encontrar una
alternativa al fracaso del modelo médico tradicional. Obliga realmente a
reconceptualizar las enfermedades desde otra perspectiva, a tener en cuenta su
origen multicausal, a establecer diversos niveles y procedimientos de
intervención dirigidos hacia la misma meta final: la prevención y el control de
la enfermedad (3).
Las ciencias médicas avizorando el
panorama mundial al que tienen que enfrentarse tanto en la actualidad como en
los años venideros en los que será necesario un mayor control de los recursos
de la humanidad, la atención a grandes masas de personas inmersas en
condiciones económicas y sociales desfavorables, la necesidad de enfrentar
cambios de índole social, económicos y políticos, atender al desarrollo cada
vez mayor de la tecnología, han tenido que plantearse la necesidad de dar salud
a menor costo a mayor número de personas para lo cual es imprescindible ir más
que por la solución de la enfermedad por la búsqueda de la salud y los factores
que la determinan.
Lo anterior es particularmente
válido en Cuba donde los avances en el desarrollo socio económico han permitido
un perfeccionamiento e incremento de los servicios del Sistema Nacional de
Salud (4).
El desarrollo económico y social
ha permitido elevar el nivel de salud de nuestra población, evidenciado entre
otros por los siguientes indicadores:
-Un aumento cosiderable de la
esperanza de vida al nacer.
-La disminución ostensible de la
mortalidad materna e infantil.
-La erradicación de un número
considerable de enfermedades infecto-contagiosas y el control epidemiológico
del resto.
-El cuadro de salud actual refleja
una desviación hacia las enfermedades crónicas y la aparición de nuevos
problemas de salud (5).
El enfoque multidisciplinario al
que hacíamos referencia anteriormente permitió a nivel mundial y en específico
en nuestro país, la aplicación de la Psicología al campo de la salud, hecho
bastante reciente y estrechamente ligado a la aplicación de otras ciencias
sociales tales como la Sociología y la Antropología, al quedar atrás el enfoque
biologicista y monocausal de la enfermedad y tomar auge el criterio
epidemiológico que impone el conocimiento de todos los factores etiológicos
tanto biológicos como psicológicos y sociales.
El informe denominado Salud y
Conducta emitido en 1982 por la Matinal Academy of Science atribuía el 50% de
la mortalidad entre las 10 primeras causas de muerte a los estilos de vida (6).
Asimismo el modelo de campo de la
salud promulgado en Canadá por MarK Lalonde en el año 1982 ,planteaba como
elementos determinantes del estado de salud de la población a los estilos de
vida insanos y a los factores conductuales (7).
Todo lo anterior ha hecho que la
Psicología de la Salud ponga su práctica en función de la amplia dimensión de
los factores psicosociales que intervienen en el proceso salud-enfermedad y de
esa forma contribuya a la concepción integradora del mismo.
Las ciencias sociales y en
específico la Psicología de la Salud han contribuído sin lugar a dudas a los
éxitos de la salud pública a nivel mundial y especialmente en nuestro país,
pero consideramos que hay una necesidad aún mayor de incluir al enfoque social,
que engloba al psicológico, en la docencia y la práctica médica que permita un
enfrentamiento más integral del proceso salud-enfermedad que a su vez , redunde
en una mayor calidad en el proceso de demanda-utilización-prestación de los
servicios de salud.
II-La correlación de lo biológico y lo social en el enfoque de las
ciencias médicas:
La esencia social del hombre hace
que posea rasgos fundamentales y particularidades específicas que lo
diferencian radicalmente de otros seres vivos, lo cual obliga al enfoque de la
salud de las personas no sólo desde posiciones biológicas, sino considerando
sus características sociales.
Dos de las categorías
fundamentales para interpretar los fenómenos concretos de las ciencias médicas
y de la salud de la población son lo biológico y lo social, de ahí que estas
categorías estén relacionadas con sus problemas metodológicos fundamentales y
con la interpretación de los problemas concretos de la práctica médica.
El enfoque de la relación entre lo
biológico y lo social para interpretar fenómenos particulares de la medicina y
de la salud pública ha conllevado a tres tendencias negativas que deben ser
evitadas. Ellas son la absolutización de lo biológico que consiste en un
enfoque unilateral en el que se ignora la acción de lo social; la absolutización
de lo social que también con un enfoque unilateral consiste en una
vulgarización de lo social, suestimando el papel de lo biológico y la tendencia
ecléctica que conduce a valorar exactamente igual, siempre al mismo nivel, la
influencia de lo biológico y de lo social sobre los procesos vitales y el
estado de salud del hombre.
Lo correcto es considerar que
ambos aspectos están presentes en todo problema relacionado con la salud del
hombre y de la sociedad y que según el problema de que se trate, podrá predominar
lo biológico o lo social, o sea que existe una interacción dialéctica entre
estas dos categorías (8). Asimismo consideramos que la interpretación de la
salud y la enfermedad como también la prestación y la utilización de los
servicios de salud, a lo largo de la historia de la humanidad, ha estado
vinculada indisolublemente al grado alcanzado en el desarrollo científico y a las concepciones ideológicas propias de
cada formación socioeconómica.
Nos parece acertado señalar que el
proceso salud-enfermedad se presenta como una estructura jerarquizada de
procesos determinados esencialmente por lo social, y que existe antes que el
hombre , teniendo entonces un carácter biológico o natural, sólo que en el
hombre esto alcanza un carácter social. En este sentido lo social mediatiza la
biología humana.
Se concibe entonces la mediación
como “eslabón de engarce”, como punto de continuidad que condiciona un modo de
existir, y en el hombre su actividad biológica está mediada, está eslabonada
por su actividad social y ésto es precisamente lo que hace que el proceso
salud-enfermedad humano sea
cualitativamente diferente al animal (9).
En tal relación entre lo biológico
y lo social, lo social incluye lo biológico, pero si bien hay entre ellos
relaciones de subordinación, lo social
no sustituye a lo biológico, y el proceso salud-enfermedad tiene como uno de
sus elementos esenciales la biología humana, que está socialmente determinada.
III-Lo psicológico en el proceso salud-enfermedad:
Siendo consecuentes con la línea
de pensamiento hasta aquí expresada podemos afirmar que el hombre es biosocial.
Se entiende que la actividad psicológica es parte de la biológica, por tanto se
puede decir también que el hombre es biopsicosocial. El hombre es un ser
biológico que es capaz de pensar a consecuencia de vivir en sociedades que se
expresan históricamente por una cultura determinada.
No existe un vínculo directo
“estructural-material” entre lo biológico y lo social, sino que es a través de
la actividad psíquica humana que tiene lugar este vínculo. Estos elementos
señalan el importante papel de los procesos psíquicos en la actividad humana,
papel que no se reduce sólo a influir sobre la actividad social del hombre,
sino también sobre su biología.
Hoy el problema fundamental del
equilibrio de la vida humana con el medio está centrado y mediatizado por la
actividad y el desarrollo
(10).
Es precisamente en la actividad
humana donde tiene lugar el proceso salud-enfermedad del hombre. También la
actividad humana desempeña un importante papel en el desarrollo de la actividad
psíquica humana, por lo que la actividad como proceso de intercambio e
interacción del hombre con el medio social y natural, abarca los procesos
biológicos, psíquicos y socioeconómicos del hombre, que por estar presididos
por su acción consciente adquiere un carácter eminentemente social.
Los Doctores Araujo y Borroto (9)
tomando en cuenta la multiplicidad y lo complejo de las interacciones que
tienen lugar en la actividad humana como base de la producción del proceso salud-enfermedad
plantean un modelo que permita el acercamiento entre los distintos tipos de
actividad (biológica, psíquica y social), el proceso salud-enfermedad y su
expresión concreta en la patología humana, señalando que es posible encontrar:
-Procesos patológicos con
predominio de los factores genéticos, en los cuales los factores psicosociales
están más alejados de su determinación (enfermedades genéticas).
-Procesos patológicos con
predominio de los factores biológicos pero donde los factores psicosociales
ejercen su influencia (enfermedades inmunológicas).
-Procesos patológicos con
predominio de los factores biológicos pero donde los factores psicosociales
ejercen mayor influencia (neoplasias).
-Procesos patológicos con
predominio de los factores psicosociales pero donde los factores biológicos
ejercen su influencia (enfermedades cardiovasculares).
-Lesiones físicas determinadas
psicosocialmente, en las cuales los factores biológicos están más alejados de
su determinación (accidentes y lesiones autoinflingidas).
La gran variedad de factores
psicosociales que se manifiestan en el modo de vida y en los estilos de vida
desempeñan un importante papel en la expresión del proceso salud-enfermedad, en
tanto se encargan de moldear o mediatizar los procesos biológicos de la
normalidad a la patología, o viceversa.
Los factores psicosociales tienen
una cierta especificidad que hace difícil su evaluación en el individuo
concreto, ya que no son dimensiones simples como otros factores que tienen un
carácter más biológico o físico, muchos de ellos no tienen un valor predictivo
o lineal directo, sino que operan a través de un efecto sinérgico con otros
factores, y además, por su naturaleza no son siempre modificables (6).
Resumiendo queremos recalcar que
dada la esencia biopsicosocial del hombre sólo la interacción dialéctica de los
factores anteriormente señalados determinan su proceso salud-enfermedad y sería
un error limitarse a sumar la condición social a las dimensiones psicológicas y
biológicas para simplemente extender una lista de factores causales o de
riesgo.
La operación conceptual y
operativa necesaria es mucho más compleja; se trata de generar un abordaje
global a la enfermedad y a la salud, donde también los modelos teóricos y las
prácticas de intervención sean más complejos y no se limiten a sumar variables
potencialmente implicadas en los procesos de enfermedad y salud.
IV-Marco conceptual de la Psicología de la Salud:
El enfoque biopsicosocial del
proceso salud-enfermedad que hemos estado analizando ha permitido el desarrollo
de la Psicología de la Salud.
Desde hace más de dos décadas,
diversos especialistas subrayan el importante papel que los factores
psicológicos juegan en la determinación del proceso salud-enfermedad, lo cual
dio un considerable impulso a la Psicología al permitir su ingreso en este
campo de estudio (12).
En Cuba y otros países se viene
hablando de Psicología de la Salud para denominar una práctica y un campo de
teoría relacionado con los aspectos psicológicos del proceso salud-enfermedad. La
insistencia en emplear este término ha estado dada por la necesidad de hacer
evidente una discontinuidad con el modelo clínico individual tradicional
centrado en la enfermedad y no en la salud, dirigido al diagnóstico, enfocado
hacia el individuo y no al grupo, la familia y la comunidad, entre otras
características.
Por eso la Psicología Clínica
tradicional ha ido dando paso a una concepción más globalizadora, la Psicología
de la Salud, que supera la exclusividad del anterior modelo y vincula la
aplicación de los conocimientos de la Psicología científica, las leyes,
categorías y conceptos de la Psicología, a la solución de los más diversos
problemas presentes en el proceso salud-enfermedad, cuyo protagonista es el
hombre, como persona, en toda su amplitud y diversidad (13).
Para comprender el significado de
esta concepción hay que partir del conocimiento del proceso salud-enfermedad y
de los factores que lo condicionan.
La Psicología de la Salud
constituye una rama de la Psicología aplicada que intenta dar respuesta a los
problemas que demanda el campo de la Salud Pública; se ocupa de la relación
biopsicosocial de la mente y el cuerpo en un medio sociocultural dado, y del
desarrollo de nuevas tecnologías del comportamiento para la promoción y el mantenimiento de la salud (14), teniendo
los siguientes principios teórico-metodológicos de su acción:
-Concepción del hombre como unidad
sistémica e integradora de los niveles biológico, psicológico y social.
-Unidad funcional del soma y la
psiquis.
-El carácter reflejo de la
actividad cognoscitiva, lo que hace objetiva la imagen psíquica ideal producida
por el cerebro.
-El papel de la actividad como
fuente del desarrollo psíquico.
-La concepción de la salud y la
enfermedad como proceso sujeto a determinantes psicológicos e
histórico-sociales. El enfoque de la salud como estado subjetivo y no sólo como
la ausencia de síntomas objetivos.
-La categoría personalidad como
instancia reguladora en el proceso salud-enfermedad individual.
-Reconocimiento de tres niveles
para el análisis, la intervención y la investigación: el individuo, la familia
y la comunidad.
La Psicología de la Salud tiene
sus antecedentes en algunos enfoques y planteamientos en términos de criterios
acerca de cómo vincular la psicología a la salud (Medicina Conductual,
Psicología Sanitaria, Psicología Comunitaria y Medicina Psicosomática) y parten
del supuesto antagonismo entre salud y enfermedad y entre salud física y salud
mental.
La Medicina Conductual dirige las
actividades psicológicas a las personas parta evitar que enfermen físicamente.
La Psicología Sanitaria tiene un
enfoque estrecho y limitado a la promoción de la salud mental y a la prevención
de las enfermedades mentales.
La Psicología Comunitaria permitió
al psicólogo pasar del papel de diagnóstico al de “intervención”, de la
atención centrada en el individuo al grupo, del hospital a la comunidad. El
psicólogo comunitario es un adaptador de las personas a sus realidades para
evitar que enfermen.
La Medicina Psicosomática
constituyó una fuente de reconocimiento del papel de los procesos psicológicos
en la etiología y curso de las enfermedades, por consiguiente contribuyó a
debilitar el predominio de las concepciones somaticistas de la época, sin
embargo no agota el panorama de problemas que son de interés para la Psicología
de la Salud.
El alcance de la Psicología de la
Salud dentro del contexto de las disciplinas psicológicas debe estudiarse a
través de la definición de su objeto de estudio, el cual no puede ser ajeno al
objeto de estudio de la Psicología como Ciencia en su sentido más amplio.
Morales y Azcaño proponen la siguiente definición, a nuestro juicio acertada,
del objeto de estudio de la Psicología de la Salud, la cual plantean que “es el
estudio de las particularidades del reflejo psíquico de la necesidad, en tanto
actividad orientadora de la persona en relación con el mantenimiento de la
salud y el enfrentamiento de la enfermedad con todos sus vínculos
socio-históricos” (13).
Corresponde entonces a esta
disciplina estudiar las particularidades del desarrollo de la personalidad , para el mejoramiento de la salud en un
sentido integral, sin exclusiones somaticistas o psicologicistas, concibiendo
al hombre en su unidad somatopsíquica y la salud-enfermedad como un proceso
contínuo.
Quiere esto decir que la
Psicología de la Salud se refiere a toda la salud y no a la mental o a la
corporal porque ambas categorías son inseparables y porque aunque digamos
Psicología de la Salud, estamos refiriéndonos al conocimiento psicológico,
tanto de la salud como de la enfermedad, no pudiendo separar una cosa de la
otra.
En el ámbito mundial la Psicología
de la Salud ha estado muy ligada a la Medicina del Comportamiento. Los
psicólogos de la salud en muchos países y sobre todo en Estados Unidos y España
, basan su práctica profesional en la Escuela Conductista, empleando métodos
encaminados a influir sobre la conducta, que sin embargo son efectivos (14).
La mayor parte de las enfermedades
crónicas pueden prevenirse cambiando las llamadas “conductas de riesgo” que
generan una salud deficiente. Las cuatro primeras causas de muerte,
enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, cáncer y los
accidentes están relacionados por lo menos con un factor conductual. En los
últimos años ha proliferado una importante cantidad de trabajos en los que se
ha revisado exhaustivamente el papel que el comportamiento juega en la salud y
en la enfermedad. Estos trabajos han subrayado la conveniencia de eliminar los
análisis causalistas y lineales en el abordaje de la relación
comportamiento-salud, adoptando una visión de campo o ecológica que reconoce la
complejidad de lo psicológico en sus niveles histórico y situacional, buscando
identificar los eventos con los que se entra en contacto a fin de obtener un
conjunto de indicadores conductuales que tengan un especial impacto e n la
salud (12).
Debemos observar que el estudio de
los comportamientos humanos como factor determinante en la salud y la
enfermedad, ha sido el centro de atención de la Psicología de la Salud.
E. Ribes en 1990 planteó cuatro
supuestos para el abordaje de lo psicológico en el proceso salud-enfermedad
(15):
1-Lo psicológico en el continuo
salud-enfermedad, corresponde a la dimensión individualizada de las variables
que tienen lugar en la interacción de lo biológico y lo sociocultural.
2-A cada una de las disciplinas o
ciencias implicadas les compete la definición
y descripción de sus propias categorías analíticas o sea, lo biológico, lo psicológico y lo social
no son reductibles entre sí.
3-Los factores biológicos tienen
sentido en cuanto que condicionan la existencia del individuo práctico.
4-Los factores socioculturales
tienen sentido como formas particulares de los individuos en su interrelación
con las situaciones del medio a partir de su historia de evolución psicológica.
Un modelo psicológico de la salud
que pretenda, entre otras cosas, reorientar la discusión conceptual a propósito
de las categorías enunciadas y redefinir los alcances mismos de lo psicológico
ha de hacerlo a partir de la investigación conductual y sólo así será posible
ofrecer una explicación adecuada, desde el ámbito de la Psicología de la Salud,
de los hechos de la salud y la enfermedad.
La Psicología de la Salud como
ciencia y profesión es aún muy joven, pero ha tenido un amplio desarrollo en
Cuba.
Existen diferentes
especializaciones y áreas de trabajo en los diferentes tipos de unidades de
salud, pero la atención primaria, sin ser el único, es a nuestro juicio un
escenario muy rico para la práctica de esta disciplina.
Las unidades de atención primaria
tienen la posibilidad de estar muy cerca de la vida de las personas, las
familias y la comunidad, y este contexto profesional concede a los psicólogos
el privilegio de una integración diversa, sostenida e intensa para su trabajo
con médicos y enfermeras de la familia y otros profesionales y técnicos del
“Grupo Básico de Trabajo” con los cuales se establece una valoración integral
de los problemas que se enfrentan en la prevención de las enfermedades y la
restauración de la salud.
Aún cuando queda mucho por
desarrollar en lo que respecta a procedimientos técnicos y a definición de
estilos de trabajo, creemos que en los últimos 35 años la atención primaria ha
sido uno de los bastiones más sólidos en la lucha por demostrar las posibilidades
de la Psicología como ciencia de la salud del hombre y en el esfuerzo por
concebirlo en su más completa dimensión en el proceso salud-enfermedad.
En los últimos años se han
producido cambios trascendentales en el cuadro de salud en Cuba. Muchas de las
actividades de Psicología en los primeros años de aplicación de este nuevo
perfil no se realizan en la actualidad por haber desaparecido el problema de
salud que las engendró. Hoy nuevas acciones psicológicas se inician para
enfrentar nuestros problemas actuales y estar a la altura que demanda nuestro
desarrollo médico-social (16).
La práctica de estos años ha hecho
surgir una efectiva sensibilización y comprensión en los miembros del equipo de
salud y en los diferentes niveles de dirección de nuestra organización
sanitaria, acerca de la importancia y utilidad de las intervenciones
psicológicas para elevar el nivel de salud de la población y optimizar los
servicios, logrando integrar en la práctica médica a una profesión nueva y que
por su carácter renovador ha posibilitado y estimulado el desarrollo científico
multilateral y la unión de todos los esfuerzos en beneficio del incremento de
la calidad de vida de nuestra población.
A manera de resumen de lo hasta
aquí expresado quisiera recalcar los siguientes postulados
teórico-metodológicos que guían la acción del psicólogo de la salud en nuestro
medio:
1-Los problemas relacionados con
la salud y la enfermedad, sus manifestaciones, explicaciones y los modelos de
atención son expresión de la forma como se reproducen los individuos y la
sociedad en cada momento histórico.
2-Dada la esencia biopsicosocial
del hombre sólo la interacción dialéctica de los factores biológicos,
psicológicos y sociales determinan su proceso salud-enfermedad contribuyendo
este enfoque a superar las debilidades del modelo médico tradicional que
desvincula lo biológico de lo psicosocial y la salud física de la mental
brindando una concepción dualista del hombre y generando un trabajador de la
salud desvinculado de la actividad social, superespecializado y supeditado al modelo biologicista y por
tanto con un conocimiento parcial, no integrado, del hombre y su salud.
3-El enfoque multi e
interdisciplinario es el único abordaje válido del proceso salud-enfermedad
como intento de alternativa al fracaso del modelo biomédico tradicional.
4-El enfoque social del proceso
salud-enfermedad que reconoce tres niveles en su producción (biológico,
psicológico y social) con una jerarquización social de los otros niveles,
constituye el marco conceptual para el desarrollo de la Psicología de la Salud,
disciplina con concepciones y sistemas propios de intervención frente a los
problemas que demanda el campo de la Salud Pública.
5-La Psicología de la Salud tiene
un campo de aplicación especialmente rico en el nivel primario de atención,
dado que en sus unidades los trabajadores de la salud están muy cerca de la
vida de las personas, la familia y la comunidad lo que permite la valoración
integral de los problemas que se enfrentan en la promoción, prevención y
rehabilitación en el ámbito del proceso salud-enfermedad.
V-A manera de conclusión:
El desarrollo de nuestra sociedad
ha conllevado transformaciones en la organización y puesta en práctica de los
servicios de salud, siendo su elemento más novedoso y revolucionario el sistema
de atención del médico de familia, el cual combina de modo óptimo los
principios de la atención integral a la población para abarcar en su proyección
el conjunto de condiciones que intervienen en el fenómeno salud-enfermedad.
En este sentido este enfoque de la
atención médica integra plenamente en sus acciones de promoción, mantenimiento,
recuperación y rehabilitación los aspectos sociales en los que incluímos los
psicológicos que participan en le proceso salud-enfermedad.
El médico y la enfermera de la
familia constituyen un elemento decisivo en la identificación y solución de los
problemas de salud de la población en toda su complejidad, y se convierten en
un factor esencial para la promoción de salud y el bienestar de la población, siempre
con el apoyo de otras especialidades y disciplinas.
Este sistema de atención requiere
de un especialista nuevo, de lo cual se desprendió la necesidad de crear la
residencia de Medicina General Integral.
Este especialista ha de ser capaz
de atender los aspectos relacionados con la salud y su promoción, la enfermedad
y su prevención, enfrentar los problemas higiénico-epidemiológicos y los
psicológicos y sociales, haciendo énfasis en la atención ambulatoria y en la
Dispensarización.
Lo anterior ha obligado a una
aplicación creciente de la Psicología, mediante una participación más activa de
los psicólogos en los Grupos Básicos de Trabajo que atienden a estos residentes
y especialistas.
El servicio de Psicología del
policlínico formado por psicólogos y psicometristas, mediante sus funciones de
promoción de salud, atención psicológica, investigación y docencia, contribuye
a la integralidad de la atención en salud y constituye un elemento de apoyo al
desarrollo de este programa, tanto en actividades conjuntas con el médico y la
enfermera de la familia, como complementando la atención de problemas
detectados por ellos, todo lo cual contribuye al desarrollo de la personalidad
a través de todo el ciclo vital para promover la salud, el bienestar
psicológico y la capacidad de rendimiento del individuo lo que constituye el
objetivo primario y más general de la Psicología de la Salud en Cuba.
VI-REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
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