DR.
SAPETTI:
aún hoy se ven personas
que la practican por decisión, si es que puede hablarse de
una libre elección, como es el tema en los sacerdotes y en las personas
que, por creencias religiosas, han decidido llegar vírgenes al
matrimonio. Luego están aquellos que por sus patologías psiquiátricas o disfunciones sexuales
optan por la abstinencia como un mal menor, para evitar la
escena temida o el fracaso (“mejor me abstengo para no fracasar”). Pienso
en la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la anorgasmia
femenina, el vaginismo, la dispareunia (coito
doloroso) psicogénica o las aversiones y fobias sexuales. Cuando se complementan en una pareja aparece
lo que llamamos parejas o matrimonios no consumados, quienes durante
años mantienen esa abstinencia no siempre deseada, al menos en el plano
conciente.
DR.
SAPETTI:
a los ojos de la sociedad tiene "mala prensa" pues en un mundo
de supuestos triunfadores que ejercitan su sexualidad, la abstinencia es una suerte de aberración,
de deformación, de patología, máxime entre los varones quienes no aceptan
en su clan a alguien que no da muestras de masculinidad ni ejerce su
condición viril. Se ha impuesto el
contra mito de que “hay que tener, obligadamente, relaciones sexuales”:
nadie debería verse obligado a hacer lo que no le gusta, lo que no puede
ni desea.
Quizás
haya un costo emocional pero no podría decir que son personas con graves conflictos
en
otras áreas de relación ya que subliman en situaciones laborales, artísticas
o religiosas. En otros vemos que los atormenta y los inunda en todo su yo: estos son los
casos que llegan a la consulta. Sabemos que hay fobias sexuales específicas que terminan en
una situación de abstinencia y, en ciertos casos, hay que
medicar con fármacos que podríamos llamar antifóbicos.
Cuando en una persona esto resulta un conflicto
serio es que consulta y recién podríamos decir que pueden ser tratados.
En general se trabaja
con técnicas específicas, con terapias focalizadas;
en algunos casos de aversiones y fobias graves o ataques de pánico frente
a la escena sexual incluso tenemos que medicar. En otros
casos no llegan a consultar personalmente pero lo develan en las consultas
por Internet o en encuestas anónimas.
DR.
SAPETTI:
que no tengan vergüenza de consultar cuando se sientan solos, desalentados
o “no tengan esperanzas en el pobre corazón” -como dice el tango-; que
se animen: es mejor intentar
y fracasar que quedarse en la casa sin hacer nada en los días mediocres. A todos ellos les dejo lo que decía el genial J.
W. Goethe:
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