Estrés Laboral-
Síndrome de Burn-Out
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El síndrome de Burn-Out resulta de un estado de estrés laboral
crónico. Siendo su nota distintiva que afecta a todos los ámbitos de
la vida y no solo al profesional. Hace su aparición cuando una situación
laboral nos sobrepasa y queda reducida nuestra capacidad de aceptación.
Se caracteriza por una tríada: cansancio emocional, despersonalización
y falta de realización personal. Este cuadro genera distintos grados
de discapacidad laboral; como ser altos índices de ausentismo laboral,
incremento de morbilidad ( tanto en la espera somática como en el área
mental) aumento de toxicomanías y hasta un incremento del índice de
suicidios. En algunos países es considerada una enfermedad laboral.
El síndrome de Burn-Out - también llamado síndrome de estar quemado,
síndrome de quemazón, síndrome de Tomas o síndrome de desgaste profesional
- hace su aparición cuando una situación familiar, social o laboral
nos ha sobrepasado y ha quedado reducida nuestra capacidad de aceptación.
Podemos describir a este síndrome como: " .... sentirse usado o
exhausto debido a las excesivas demandas de energía, fuerza o recursos
personales. Estado de fatiga y frustración, que es el resultado de la
devoción a una causa, estilo de vida o relación que fracaso en producir
la recompensa esperada "
Entre sus causas principales podemos mencionar: la caída del valor social
de la profesión en nuestro país, la sobrecarga laboral, la carencia
de recursos, la presión horaria, la merma en las retribuciones y estímulos
de distinto tipo.
Se reconocen como factores inherentes a experimentar sufrimiento y estrés
laboral: la naturaleza de la tarea, la variable organizacional e institucional,
la variable interpersonal ( colegas, familia, amigos, redes de apoyo
social), la variable individual ( características personales como edad,
sexo, experiencia, rasgos de personalidad).
Los grupos más vulnerables lo constituyen aquellos que exigen una implicación
personal, una relación constante y directa con las personas: profesionales
de la sanidad, enseñanza, servicios públicos y servicios sociales.
Este síndrome produce repercusiones tanto en el área psíquica como somática.
El cuadro clínico es progresivo y tiene que ver con un proceso crónico
que es reflejo de un esfuerzo de adaptación inadecuado, por el cual
el estrés laboral se convierte en distrés ( estrés negativo ). Si bien
las manifestaciones mas claras abarcan el área psicológica, veremos
también que compromete lo orgánico.
LOS ELEMENTOS MAS CARACTERÍSTICOS
DEL SÍNDROME SON TRES:
1. CANSANCIO EMOCIONAL: se
caracteriza por la perdida progresiva de energía, el desgaste, agotamiento,
fatiga.
2. DESPERSONALIZACIÓN: se
manifiesta por un cambio negativo de actitudes y respuestas hacia los
demás. Desarrollo de actividades negativas, de insensibilidad y respuestas
frías e impersonales hacia los receptores del servicio prestado.
Este es el elemento considerado de mayor jerarquía.
3. FALTA DE REALIZACIÓN PERSONAL:
tendencia a una auto evaluación negativa, que compromete la calidad
de la realización de la tarea con incapacidad de soportar la presión,
y baja autoestima.
PROPENSION AL BURNOUT
Se ha determinado que algunas de las características de la personalidad
pueden llevar más fácilmente a la persona sometida a un exceso de estrés
a desarrollar un burnout. Estas características son:
• Sensibilidad a los sentimientos
y necesidades de los otros.
• Dedicación al trabajo
• Idealismo
• Personalidad ansiosa
• Elevada autoexigencia.
DESENCADENANTES DEL BURNOUT
• Sobrecarga de trabajo y ocupación
poco estimulante.
• Poca o nula participación en la
toma de decisiones.
• Falta de medios para realizar
la tarea.
• Excesiva burocracia: no importa
el resultado, sólo hacer las cosas de una
determinada forma.
• Pérdida de identificación con
lo que realiza
• Percepción de que no se recibe
refuerzo cuando el trabajo se desarrolla
eficazmente, sin embargo, sí se puede producir castigo por hacerlo
mal.
• Baja expectativa de qué hacer
para que el trabajo sea tenido en cuenta y valorado
LOS SÍNTOMAS QUE PODEMOS OBSERVAR
SON:
1. FISIOLÓGICOS: agotamiento
físico, fatiga, resfrios a repetición, alteraciones del apetito, contracturas
musculares dolorosas, cefaleas, hipertensión arterial, disfunciones
sexuales, insomnio, trastornos gastrointestinales, dislipemias, hiperglucemia,
arritmias cardiacas.
2. PSICOLÓGICOS: irritabilidad,
ansiedad, rasgos depresivos, labilidad emocional, tristeza y desesperanza,
actitudes rígidas e inflexibles, sentimientos de frustración laboral
y despersonalización.
3. CONDUCTUALES: expresiones
de hostilidad, conductas impulsivas, incapacidad de concentrarse en
el trabajo, contacto mínimo con las personas, aumento de
las relaciones conflictivas, llegada tarde y salidas anticipadas, aumento
del ausentismo, actitud cínica y aumento del consumo de café, cigarrillos,
alcohol, psicofármacos y drogas.
EN CUANTO A SU EVOLUCIÓN PODEMOS
ESTABLECER CUATRO ESTADIOS:
1.FORMA LEVE: los afectados
presentan síntomas físicos vagos e inespecíficos (cefaleas, dolores
de espalda, lumbalgias), el afectado se vuelve poco operativo.
2.FORMA MODERADA: aparece
insomnio, déficit atencional y en la concentración , tendencia a la
automedicación.
3.FORMA GRAVE: mayor ausentismo,
aversión por la tarea, cinismo, abuso de alcohol y psicofármacos.
4.FORMA EXTREMA: aislamiento,
crisis existenciales, depresión crónica, riesgo de suicidio.
Podemos concluir, entonces, que
entre las complicaciones del síndrome de Burn-Out se encuentran el abandono
personal o de la profesión, la depresión crónica, el alcoholismo, la
drogadicción y hasta el suicidio
Actualmente, la economía de las fusiones, adquisiciones, quiebras y
desempleo esta extendiendo el Burn-out. Siendo la inseguridad laboral
uno de los factores mas estresantes y también la falta de decisión sobre
el trabajo propio, algo común en un mundo de grandes corporaciones.
A modo de conclusión podemos decir que el factor común en todas las
situaciones de burn out es la negación y ausencia de expectativas profesionales
para el trabajador.
El abordaje psicoterapéutico se centra en reorientar la mentalidad,
reeducar los hábitos de trabajo y aprender a controlar el estrés.
¿CÓMO EVITAR EL BURNOUT?
El
imprescindible estudio del burnout viene unido a la necesidad de estudiar
los procesos de estrés laboral, así como al reciente interés que las
organizaciones ha hecho sobre la necesidad de preocuparse más de la
calidad de vida laboral que ofrecen a sus empleados. Actualmente resulta
necesario considerar los aspectos de bienestar y salud laboral a la
hora de evaluar la eficacia de una determinada organización, pues la
calidad de vida laboral y el estado de salud física y mental que conlleva
tiene repercusiones sobre la organización (absentismo, disminución de
la productividad, disminución de la calidad, etc.)
LAS ESTRATEGIAS PARA LA INTERVENCIÓN DEBEN CONTEMPLAR
TRES NIVELES:
• INDIVIDUAL : desarrollo de conductas que eliminen
la fuente de estrés o neutralicen las consecuencias negativas del mismo.
El empleo de estrategias de afrontamiento del control, previene el desarrollo
del síndrome de quemarse por el trabajo, siendo necesarios el entrenamiento
en la solución de los problemas, en la asertividad y el manejo efectivo
del tiempo. Otras actuaciones eficaces son olvidar los problemas laborales
al acabar el trabajo, practicar técnicas de relajación, tomar pequeños
descansos durante la jornada y marcarse objetivos reales y factibles
de conseguir.
• GRUPAL: fomento del apoyo interpersonal y fortalecer
los vínculos sociales entre los compañeros, tanto en el aspecto emocional
como en el profesional.
• ORGANIZACIONAL: desarrollo de programas
de prevención dirigidos a mejorar el ambiente y el clima de la organización.
Resultaría muy positivo acercar a los nuevos profesionales a la realidad
laboral y evitar el choque con unas expectativas irreales. Se deben
instaurar sistemas de retroinformación desde la dirección de la organización
y desde la unidad donde se ubique el rediseño del trabajador. Otras
estrategias serían la reestructuración y rediseño del lugar de trabajo
haciendo participes a los componentes de la unidad, establecer objetivos
claros para los roles profesionales, aumentar las recompensas a los
trabajadores, establecer líneas claras de autoridad y mejorar las redes
de comunicación.
Podemos
concluir, entonces, que entre las complicaciones del síndrome de Burn-Out
se encuentran el abandono personal o de la profesión, la depresión crónica,
el alcoholismo, la drogadicción y hasta el suicidio.
Es
útil fomentar el apoyo social con compañeros y familiares para reducir
los niveles de estrés, proporcionar a los empleados técnicas de afrontamiento
del estrés y considerar el síndrome como un factor presente en las evaluaciones
iniciales de riesgos laborales.
Actualmente,
la economía de las fusiones, adquisiciones, quiebras y desempleo esta
extendiendo el Burn-out. Siendo la inseguridad laboral uno de los factores
mas estresantes y también la falta de decisión sobre el trabajo propio,
algo común en un mundo de grandes corporaciones.
A modo de conclusión podemos decir que el factor común en todas las
situaciones de burn out es la negación y ausencia de expectativas profesionales
para el trabajador.
El abordaje psicoterapéutico se centra en reorientar la mentalidad,
reeducar los hábitos de trabajo y aprender a controlar el estrés.
Andrea R. Sala
Psiquiatría
- Psicología
drasala@ciudad.com.ar