Periódico del mes de Enero
Todos los derechos reservados
Ver página completa

 

¡ Feliz año 2003 !

 

¡Qué la fuerza del Espíritu Divino, la gracia y el don de la vida, los acompañe en este año y eternamente, para que sea su vida una cascada incesante de dicha, alegría, felicidad, luz y producción en beneficio de nuestra comunidad!

Iniciamos un nuevo año, que debe rescatar todos aquellos pendientes para actualizarlos y convertirlos en metas cumplidas. De corazón se les desea lo mejor a ustedes y a sus seres queridos.

Y como se inicia un nuevo “tiempo”, para el médico forense es de especial importancia conocer el periodo transcurrido de muerte de un sujeto, por lo que se seleccionó a continuación para este periódico el tema de “Principios básicos de cronotanatodiagnóstico” esperando sea de utilidad y apoyo en su práctica profesional.

 

“Principios básicos de cronotanatodiagnóstico”

 


Dra. Patricia Rosa Linda Trujillo Mariel

 

Introducción.

 

La finitud del ser humano, condiciona un inquietante cuestionamiento sobre los criterios que permiten al médico diagnosticar con certeza un deceso. De ahí que a lo largo de la historia se han desarrollado métodos no tan sólo para determinar la muerte real sino el tiempo de evolución de la misma. Al conjunto de estos conocimientos a los que se suman procedimientos y técnicas que estiman el tiempo de fallecimiento, se les conoce como Cronotanatodiagnóstico.

 

IMPORTANCIA:

 

El que un sujeto fallezca tiene implicaciones judiciales, civiles, sociales, culturales, religiosas e incluso éticas y biomédicas. Por ello la necesidad de ubicar con mayor probabilidad, la hora en la que falleció el sujeto.

Desde el área médico forense, una de las principales aplicaciones de conocer el tiempo estimado de muerte, es el apoyo que se brinda a la autoridad  en la investigación judicial. La investigación judicial se requiere en todo sujeto que muere por causa violenta, de manera inesperada en vía pública, o en centros hospitalarios sin acceder a la emisión del certificado de defunción correspondiente. El cadáver, es trasladado por orden del Ministerio Público, al servicio médico forense para que allí se le practique bien la necropsia (exploración al cadáver que sólo incluye su examen externo) o bien la necrocirugría (intervención quirúrgica que se realiza al cadáver, mediante la cual a través del examen externo e interno de órganos y cavidades del sujeto permite emitir el diagnóstico de muerte)  En ambos procedimientos, es necesario señalar la hora aproximada de la muerte, dato que repercute de manera contundente, si existe además un presunto hecho delictuoso en investigación judicial. Para ello se requiere independientemente de la experiencia del perito médico forense la ejecución de pruebas que apoyan la emisión diagnóstica. Estos procedimientos y técnicas que parten de la observación directa, pueden complementarse con la ayuda de instrumentos, sustancias o equipos para la detección de la hora del fallecimiento. Dentro de estos se incluyen:

a.                                         Técnicas que estudian los efectos en la circulación sanguínea.

b.                                         Técnicas que estudian la respuesta ocular.

c.                                         Técnicas que estudian la respuesta respiratoria.

d.                                         Técnicas que estudian los efectos en los tegumentos.

e.                                         Técnicas que estudian los efectos en el sistema nervioso

Ver cuadros

Todas estas pruebas deben complementarse con:

Procedimientos observacionales directos específicos e incluso con el apoyo de medios que amplifiquen el campo visual.

Referencias indirectas, que se obtienen de entrevistas con testigos, familiares o el estudio de los documento que brinden alguna referencia sobre la causa de la muerte, el lugar de los hechos y que orienten sobre la posible hora de ocurrencia del deceso.

 

Es importante comentar, que todos los casos de estudio son particulares, es decir el estudio de un cadáver, aunque sistematizado y metódico en cuanto a su ejecución es único en cuanto a que cada individuo representa una unidad específica de estudio. Sin embargo, deben considerarse tres posibles variantes en el cronotanatodiagnóstico:

·                     Cadáveres recientes

·                     Cadáveres no recientes y

·                     Restos óseos

Ya que cada caso ubicado dentro de esta clasificación presenta variantes significativas.

Por todo lo anterior es de importancia considerar en la valoración del cadáver:

 

Edad 
Sexo  
Constitución física   
Estado de Salud

Ocupación en vida   
Sitio del suceso  
Ubicación geográfica 

- Causa de la Muerte
- Antecedentes del hecho
-
Medicación
- Clima
- Altitud
- Temperatura
- Presión


Todas estas variables por si mismas y en vinculación pueden integrar no tan solo los elementos necesarios para estimar el tiempo de transcurrido de muerte de un sujeto, sino su identidad, diagnóstico de muerte y orientar de manera efectiva en los casos en los cuáles la investigación del hecho lo amerite.

La anterior exposición intenta rescatar los criterios mínimos básicos para el conocimiento del cronotanatodiagnóstico que por sus características particulares bien podría ubicarse como tema para un curso completo.