Medicina forense

Periódico del Mes de Junio
Dra. Patricia Rosa Linda Trujillo Mariel
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Amigos ciberlectores, con especial aprecio les saludo ahora en el sexto mes del año 2004, el calendario corre con velocidad y ya estamos justo a la mitad del año.

En el periódico pasado, comentabamos un problema que día a día va en aumento y que desde el ámbito psicológico se ubica como Codependencia.

En esa ocasión señalamos que la codependencia puede ser un patrón común dentro de las víctimas de maltrato familiar, especialmente las mujeres.

En este periódico, hablaremos por tanto de “Vìctimas y Victimología” esperando sea de su agrado y de utilidad.

 “Víctimas y Víctimología

La palabra víctima, no delimita, implica la participación activa o pasiva de un sujeto que generalmente es dañado.

Si se consulta un diccionario se aprecia que la definición al respecto cita:

“Víctima: Persona o animal sacrificado o destinado al sacrificio; persona que se expone a un grave riesgo a favor de otra; persona que padece daño por culpa de otros”

Estas expresiones, le dan un peso sobresaliente al victimario, generando un aire de pasividad ante la víctima que hoy en día se sabe no existe del todo.

Y esta concepción es la base de los modernos sistemas de prevención a través de los cuales se pretende incidir sobre víctimas potenciales para salvaguardar la seguridad pública.

La Organización de Naciones Unidas, (ONU) en 1986 definió a la víctima como: "...aquella persona que ha sufrido un perjuicio (lesión física o mental, sufrimiento emocional, pérdida o daño material, o un menoscabo importante en sus derechos), como consecuencia de una acción u omisión que constituya un delito con arreglo a la legislación nacional o del derecho internacional...".

Esta definición que contempla conceptos más amplios, explica con mayor claridad todo lo que ser víctima conlleva tanto para el sujeto que actúa como tal, como para quién investiga este fenómeno.

Y dada la magnitud de la expresión, existe una disciplina, que se encarga de estudiar a la Víctima de un delito y al fenómeno social que esto conlleva  y se denomina Victimología.

Al principio se considero a la Victimología como rama de la Criminología, hoy se estudia de manera separada.

 

Tal vez uno de los avances más importantes dentro del estudio de las víctimas, deriva de las aportaciones de Von Hentig y Mendelsohn (teoría del interaccionismo),  quiénes demostraron que la víctima no es un sujeto pasivo y estático, sino que interactúa con el autor del hecho. La víctima es capaz de influir en la estructura, en la dinámica y en la prevención del delito.

Von Hentig sustenta que el comportamiento tanto de la víctima como del victimario representa un proceso de interacción. Incluso, clasifica a las víctimas según: edad, sexo y capacidad mental. Toma como eje de estudio los delitos de estafa y contrapone víctimas "resistentes" y "cooperadoras".

Mendelsohn, diferencia a las víctimas de acuerdo a su participación en el delito y considera cinco tipos:

a.      Víctima totalmente inocente (o víctima ideal).

b.      Víctima de culpabilidad menor o ignorante: el comportamiento irreflexivo de la víctima desencadena el delito.

c.      Víctima voluntaria (tan culpable como el infractor): suicidio por adhesión, eutanasia, etc.

d.      Víctima más culpable que el infractor: víctima provocadora, imprudente, etc.

e.      Víctima únicamente culpable: víctima infractor, víctima simuladora, etc.

Por su parte, Elías Neuman centra su clasificación en el sistema social básico afectado. Establece varios criterios clasificatorios: actitud jurídico-penal de la víctima, tipología delictual y aspectos personales. Establece cuatro grandes grupos de víctimas (con sus respectivos subgrupos):

*       Individual: sin actitud victimal.

*       Familiares: malos tratos a menores, mujeres, etc.

*       Colectivos: comunidad como Nación, etc.

*       Víctimas de la sociedad o sistema social: enfermos, ancianos, etc.

Los estudios sobre victimización permiten inferir que la victimidad no se reparte homogéneamente entre todas las personas, i. e., no todos tienen la misma capacidad para ser víctima.

Algunos estudios han permitido constatar dos datos: 1) la existencia de factores objetivos determinantes del riesgo y, 2) índices de victimización repartidos en forma desigual entre distintos grupos y subgrupos sociales.

Otros estudios indican que la mayor propensión a ser víctima depende de tres factores:

Factores personales: entre los que figuran los estrictamente biológicos, como la edad, el sexo, la debilidad corporal, la escasa capacidad de defensa, la salud, etc., y los psicológicos, como la agresividad, la alienación, etc. En esta categoría, cabría incluir el factor "estilo de vida". Este concepto hace referencia a las actividades cotidianas del individuo y a sus pautas de conducta, tanto en el ámbito ocupacional como de esparcimiento.

Factores sociales: en los que es la misma sociedad la que victimiza a determinados grupos y minorías (marginados, inmigrantes, etc.)

Factores situacionales: en los que se tiene en cuenta la infraestructura urbana, ecológica,

Cabe señalar que la familia siendo el grupo social primario, también es el generador más importante de víctimas, ya que las situaciones de maltrato que se viven intrafamiliarmente, tienen un riesgo y una expresión alta porque la víctima participa cotidianamente con el él  o los victimarios.

Otra situación especial, se da cuando la víctima se decide a denunciar el hecho que la afecta y padece entonces el llamado fenómeno de victimización secundaria, en el cual, el sistema jurídico penal, no conduce de manera adecuada el procedimiento y por la forma en la que se expresa, convierte a los procedimientos en torturas secuenciales que condicionan el daño en ocasiones más grave que el propio delito a la víctima.

 

Tal vez una de las consideraciones que deben tenerse en cuenta con especial interés, es que no existe un parámetro de seguridad lo suficientemente claro, para señalar contundentemente que algún individuo jamás sufrirá las condiciones de víctima. Porque de alguna manera u otra, todos los individuos en alguna etapa de su vida independientemente del rol que desempeñan sufren la condición de víctima. Si bien es cierto no por efectos de una conducta delictiva, muy seguramente como consecuencia de una conducta antisocial.

 

Dra. Patricia Rosa Linda Trujillo Mariel

Investigadora del Instituto de Medicina Forense

Universidad Veracruzana