Periódico de Septiembre Dra. Patricia Rosa Linda Trujillo Mariel
Amigos Ciberlectores Gracias por estar en este su espacio de Medicina Forense Hoy, en este mes de septiembre en el que los Mexicanos
celebramos nuestra Independencia, iniciamos un ciclo de ciencias auxiliares
de la Medicina Forense y presentamos a ustedes como inicio la caracterización de la Criminología esperando
sea de utilidad para su ejercicio profesional.
La Criminología
I.
Definición y concepto de Criminología
II.
Ciencias y disciplinas de apoyo.
III.
Sustento teórico y científico de la criminología como
ciencia.
IV.
Importancia de la Criminología en el estudio de la
conducta antisocial y delictiva de un sujeto. Definición
y concepto de Criminología La Criminología es la ciencia que intenta descubrir el
por qué de una conducta criminal. Su desarrollo, está ligado a la historia social de la
humanidad, por lo que su origen, avances y prospectiva están vinculadas
y dependen del conocimiento del hombre. El sujeto en su actividad diaria, expresa su ser social,
al establecer desde sus orígenes los parámetros de conducta que enmarcan
la convivencia pacífica caracterizada por el bien común. Y desde esta perspectiva, todas aquellas situaciones
que desvalorizan la participación productiva del hombre, condicionan
la expresión de su antisocialidad. Ciencias
y disciplinas de apoyo. La criminología pretende, no tan sólo comprender el
motivo de una conducta criminal, sino la expresión del carácter
antisocial de la misma, por lo que conjunta los conocimientos de otras
ciencias y disciplinas tales como:
a)
Filosofía, que permite entender
la esencia, causas y efectos de las cosas y que en el área en cuestión intenta explicar el fenómeno criminal razonada,
crítica y exhaustivamente.
b)
Sociología, que brinda la
oportunidad de conocer las condiciones de la existencia, convivencia,
relaciones y desenvolvimiento del hombre en sociedad.
c)
Historia, que al estudiar
en conjunto los sucesos, hechos, narraciones o manifestaciones del hombre
en el pasado, permite entender su presente y proyectarlo hacía el futuro.
d)
Antropología, es la ciencia
que antecede a la Criminología, siendo su precursor Lombroso (1876)
su misión fue en un principio explicar integralmente las características
del hombre delincuente.
e)
Biología, concebida como el
conjunto de conocimientos que estudian al hombre genética, anatómica,
fisiológica y patológicamente.
f)
Psicología, un área importantísima
que estudia el modo de proceder y el comportamiento de una persona y
que es de gran valor en el área criminológica.
g)
Endocrinología, necesaria
para captar el funcionamiento de las glándulas de secreción interna,
y su repercusión en la conducta del sujeto.
h)
Neurología, rama de la medicina
que reúne los conocimientos relativos al sistema nervioso y cada una
de sus partes, mismos que explican un área del comportamiento del individuo.
i)
Psiquiatría, es una disciplina
que dentro del área médica estudia, diagnostica, explica y trata los
trastornos psíquicos y las enfermedades
mentales.
j)
Ecología, área que en la que
se visualiza al hombre como un organismo vivo, en relación con el entorno
y sus elementos, condiciones que en conjunto amplían la percepción conductual
en el estudio criminológico.
k)
Criminalística, ciencia que
conjunta técnicas, métodos y procedimientos para investigar el de qué
manera, dónde, cuándo, con qué, y para qué se desarrollo un hecho delictuoso.
l)
Victimología, con su estudio
se conoce a quienes padecen por el resultado de un hecho antisocial
o criminal.
m)
Medicina Forense, es el conjunto
de conocimientos médicos que vinculan al estudio de las ciencias médicas
con el Derecho, para la mejor y más justa aplicación de la justicia.
n)
Derecho Penal, engloba el
conjunto de ordenamientos jurídicos que determinan la conducta del hombre en sociedad y que son establecidos por el
Estado para regular la conducta social del hombre. Todas estas materias, representan las áreas de apoyo
más sobresalientes para la criminología, misma que sin pretender ubicarse
como una ciencia enciclopédica las sintetiza, para con ello, explicar
la expresión humana antisocial y criminal de la conducta, considerando
a la misma como un fenómeno natural, producto de la cultura, educación
y aprendizaje del hombre. Sustento
teórico y científico de la criminología como ciencia. La teoría y la ciencia criminológica emplean los conocimientos
universales para ofrecer respuestas a las incógnitas que plantea la
conducta criminal considerada el resultado de influencias biológico
organicistas, psicoafectivas y sociales que se argumentan en un contexto
sociohistórico determinado. Las aportaciones del contexto a la conceptualización
de la conducta, son básicas,
al considerar que la expresión de la misma, está en dependencia del
tipo de comunidad y sociedad a la que responde. La diversidad cultural,
expresa heterogeneidad de pautas conductuales, que si bien es cierto
convergen en expresiones universales, caracterizan, identifican y particularizan
a un sujeto. De esta forma, la criminología, alcanza un valor especial,
ya que para entender el por qué de la conducta humana que expresa antisocialidad
o realiza un crimen, debe ubicarse el momento histórico, el sentido
actitudinal, la condición biológica, y la integralidad del trinomio
biopsicosocial que distingue al hombre de los seres vivos que habitan
el planeta. Todo ello, sin dejar de percibir la influencia del ambiente
y la normatividad en la manifestación de un hecho. Por todo lo anterior la criminología se considera una
ciencia natural, que estudia con metodología científica al ser humano,
sintetiza los conocimientos de otras saberes sin limitarse a ninguno
de ellos para explicar razonadamente el por qué de la conducta antisocial
y/o criminal de un sujeto. Es la ciencia del por qué de un hecho antisocial que
analiza el proceder de quién lo realiza y previene la realización de
actos semejantes al describir la causa de lo efectuado. Debe señalarse, que la criminología va más allá de una
simple descripción conductual, posee un gran valor la actitud interrogativa
que asume ya que intenta llegar a los orígenes íntimos del por qué de
un hecho. Analiza los factores biológico organicistas (biología
criminológica); cuestiona las actitudes, afectos, emociones y expresiones
de comportamiento del sujeto (psicología criminológica); visualiza al
hombre desde su enfoque social
histórico (sociología criminológica) e intenta dar una visión integral
del hombre delincuente (antropología criminológica). La criminología, ha desarrollado a lo largo de su historia
un conjunto de conceptos y métodos que conforman una técnica y una sensibilidad
conceptual que va más allá del simple análisis de la conducta, penetra
al panorama, al contexto, al ambiente y entorno que contribuye a la
génesis de la expresión criminal. La criminología por ello, es una ciencia en toda la extensión
de la palabra, porque en este intento de dar cabal explicación a la
causa que condiciona una conducta o un comportamiento, sigue una metodología
que permite ubicar la explicación no tan sólo de un suceso en particular,
sino contrastarlo con casos semejantes, independientemente del tiempo,
el contexto, la geografía o el sujeto mismo. Y encontrar, al desarrollar
este estudio, la explicación que delinea el por qué de su consumación. La criminología es una ciencia natural, no porque base
su sustento teórico en las ciencias naturales o ambientales de manera
primordial, sino porque pretende conocer al hombre en su medio. En el
contacto íntimo de sus acciones con su entorno. Pretende ubicarlo en
su “nicho ecológico” y describir su habitat para así, captar parámetros
comunes que identifiquen un perfil de causalidad y con ello llegar a
la prevención. La criminología también da pautas para la normatividad,
y el tratamiento del sujeto criminal. No es simplemente una ciencia
que conduzca a la clasificación teórica y aterrice en conceptos dogmáticos
que determinen de manera contundente el por qué de un hecho, ya que
abre la posibilidad de modificar positivamente las pautas de comportamiento individual, condición que exige mayor complejidad
y especialización en su resolución. La criminología cree en el hombre, y por ello lo estudia
en profundidad, llegando hasta el nivel de su expresión actitudinal,
considerando que cada uno de sus rasgos de comportamiento, permiten
constituir su persona. Es tan profundo un estudio criminológico, que describe
no tan sólo al sujeto, sino a los elementos, estímulos, factores y condiciones
que provocaron en él, la generación de una respuesta negativa para su
entorno. La magia del estudio criminológico se capta cuando de
entre la diversidad de sujetos, encuentra,
homogeneidad de patrones conductuales que si bien es cierto no estereotipan
al cien por cierto un comportamiento,
si orientan hacia su identificación, indicando su posible proceder e
incluso delineando las alternativas para su rehabilitación. El estudio criminológico es dinámico y esta importante
característica, la impone por sí mismo su carácter social. Hay dinamismo en el estudio del sujeto criminal, porque
se estudia a un ente, que vive en continuo movimiento, bien sea como
agente de cambio, o en su condición de receptor de estímulos. Aún sin movimiento el hombre trasciende y expresa en
su camino grados variables de sensibilidad. Todas las personas con conducta
delictiva y/o antisocial, manifiestan una fase sensible, la mayoría
son muy frágiles, y el despliegue de sus sentimientos tal vez no sea
semejante al que la generalidad de los sujetos realiza, pero ello no
los exime de tenerlos y transmitirlos. Y en el estudio minucioso que la criminología efectúa,
se pueden establecer todos y cada uno de los detalles, que impactan
los sentidos del sujeto y con ello esclarecer y enriquecer el reto de
valorar al hombre delincuente en su estudio integral. Por todo lo anterior, la criminología es una ciencia
más humana que la misma sociología, más completa que la antropología
y más sensible que la psicología, porque
contempla al hombre “normal” para ir más allá y analizar el por
qué deja de serlo, el de qué manera se expresa este hecho en el ambiente
social, el cuándo se inicia ésta expresión y el de qué manera se puede
estudiar, conocer, comprender, analizar, evaluar, interpretar, reflexionar
y actuar para identificar, diagnosticar, tratar y rehabilitar a un sujeto
criminal. Dentro de toda esta descripción, es indiscutible considerar
que la criminología, también contempla de manera muy cercana la normatividad,
las leyes y la manera en las que éstas, al aplicarse influyen en el
hombre. Influencia que se valora desde cuando crea los ordenamientos
idealmente para cumplirlas y que se extiende su estudio en los casos
contrarios cuando los omite, evita o altera. Normas que van desde imperativos morales, hasta conceptos
existenciales. Y que ubicadas en el conjunto de acciones que procuran
el bien común y la convivencia pacífica, unifican los criterios de las
relaciones socialmente aceptadas. Normas, que en muchos casos fueron creadas por grupos
minoritarios, que tuvieron la capacidad de presentar análisis deductivos
e inductivos, que partiendo en el primer caso de una necesidad general,
particularizan; o bien, que derivando de un sentir particular, logran
actuar sobre la generalidad, concibiendo pautas de conductas deseables,
y estableciendo los valores que permiten el crecimiento armónico y sostenido
en una comunidad. Y esas normas, son de especial interés para el estudio
criminológico cuando quien las transgrede actúa considerando su proceder
como “razonable”. Pocos son los sujetos que actúan sin conocimiento
pleno de que su proceder, rompe una reglamentación establecida. Los
ordenamientos, en la mayoría de los casos son voluntariamente omitidos
y el delincuente con esto altera la dinámica social, y el por qué de
esta situación es de interés nuevamente para el saber criminológico.
Así, la criminología, tiene un amplio campo multidisciplinar
de interacción, que le permita ir más allá de una simple entrevista
con el sujeto criminal. Incluso, la criminología, al valerse de los conceptos
sobre el área de comunicación y comprender, a los actores del hecho
criminal, capta, con el análisis detallado de cada uno de los elementos
el mensaje que éstos envían. Dentro de la criminología se debe desarrollar
la capacidad de ubicar con exactitud los criterios de la transmisión,
el código, y los participantes del proceso, para así, entender de una
manera crítica, científica y universal el acto que condicionó el comportamiento
negativo del cual derivó un
hecho criminal o en una manifestación de conducta antisocial.
Importancia de la Criminología en el estudio de la conducta
antisocial y delictiva de un sujeto. La criminología, revela su importancia en la forma
en la que aborda el estudio de un sujeto. Dentro de un estudio criminológico,
el ser humano se contempla, en el centro de una esfera para que justo
allí se visualice objetiva,
científica y detalladamente desde los 360˚ de la perspectiva que este cuerpo geométrico abarca. Y se selecciona el centro de la esfera porque es ese
el lugar en donde todos los puntos equidistan. El carácter multidisciplinario de este planteamiento,
permite una compresión integral del fenómeno humano y genera así, no
tan sólo mayor conocimiento sino el desarrollo de posibilidades de análisis
críticos que razonadamente resueltos enriquezcan la percepción de la
problemática que condicionó la aparición de la conducta delictiva. Es por tanto una valiosa ayuda para integrar, conocer,
estudiar, analizar, prevenir, tratar y rehabilitar al sujeto que incide
en la comisión de un hecho delictuoso o que expresa una conducta antisocial. |