La situación familiar y su impacto en la producción

de conductas antisociales
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La historia...

Las relaciones sociales del hombre inician con una perspectiva clara que promueve la interacción e interrelación humana,  estas  actividades parten de las experiencias dentro de un grupo bien definido... la familia.

Desde los orígenes de la humanidad, la necesidad de asociarse con sus semejantes para constituir redes de ayuda mutua, es una característica inherente al hombre.

Los mayores alcances en el desarrollo tecnológico y científico  que lograron la evolución en nuestro entorno, son el resultado del trabajo en equipo, mismo que refleja las vivencias que el individuo aprendió en su ambiente familiar.

 

El concepto...

Pero... ¿qué es la familia?... si se busca en el diccionario este palabra se encuentra el siguiente significado: “Conjunto de ascendientes, descendientes y colaterales de un linaje”... es un núcleo social primario que puede o no compartir características consanguíneas y que cumple una misión de socialización dentro del entorno.

 

La organización familiar, no siempre ha sido la misma. Al principio, en las primeras agrupaciones, dominaba la figura materna, y las sociedades se constituyeron entonces de tipo matriarcal.

Con el dominio de la naturaleza, el desarrollo de la agricultura, el manejo del fuego, y los primeros intercambios socioculturales, las familias se establecieron dando jerarquía a la figura paterna.

Y desde entonces, el predominio paterno en el ejercicio de la autoridad familiar existe en la mayoría de las sociedades humanas.

Las sociedades modernas, muestran una autoridad compartida y en el peor de los casos, la anarquía reina en las familias urbanas del postmodernismo. La figura autoritaria la asume entonces la moda, la mercadotecnia y el poder consumista.

 

Las relaciones intra familiares, gozan desde sus orígenes de códigos secretos que se explicitan a través de la cotidianidad de los intercambios diarios, donde los roles de cada uno de los miembros, quedan definidos por acuerdos tácitos.

 

Y así, en la misma medida, en la que avanza la sociedad humana, la familia sufre variaciones tanto en su conformación, número y ubicación, como en el tipo de funciones que desempeñan cada uno de sus miembros.

 

El ambiente y los roles...

Desde el punto de vista de los ambientalistas el concepto de nicho ecológico, define la “profesión” del organismo en un habitat determinado, y en la familia, se pueden identificar claramente los nichos ecológicos de sus miembros.

 

Nadie ha escrito el papel a desarrollar por cada uno de los integrantes de la familia, pero... social, cultural y legalmente se exigen figuras de comportamiento, se delinean deberes, derechos y obligaciones que en muchos de los casos, son desconocidas y en otros ignoradas u omitadas por los elementos de la llamada célula social primaria.

 

A veces es cuestionable considerar, si la validez moral de la norma dictada a principios del siglo XX es valida contextualmente en la sociedad actual... en ocasiones, también es tema de reflexión el visualizar los comportamientos a través del tiempo, los modos, actitudes y disposiciones de los seres humanos, y... existen momentos en los que es interesante asumir posturas futuristas y realizar predicciones del cómo será la expresión que caracterice a la familia en tan sólo unas cuantas décadas en este tercer milenio. El hombre se modifica y modifica su entorno. Es un ser perfectible y por tanto dinámico, su desarrollo incide en sus acciones y las consecuencias de las mismas modifican sus resoluciones... ¿Se podrá hablar entonces de modelos rígidos del concepto “familia” a través de la historia? 

 

 

 

Economía, sociedad y familia...

El impacto económico, ha definido, de forma muy clara la estructura de una familia, y el contexto socio histórico delinea a veces de forma muy estricta el cómo, el para qué y el de qué manera debe expresarse la familia socialmente.

 

El arquetipo de Papá proveedor, Mamá en casa e hijos dependientes, es muy distante a la realidad actual.

 

Hoy todos en la familia trabajan, tanto la figura paterna, como la materna se transforma. La mujer desempeña en la mayoría de los casos una doble figura: materna y paterna; la tasa de divorcios se incrementa, existe mayor número de madres solteras que a muy temprana edad tienen que enfrentar una triple responsabilidad: crianza, manutención y sostén de su familia... crecen las familias en las que las relaciones disfuncionales son cuestión de todos los días.

Los padres, tienen menores oportunidades de empleo, sus sueldos son reducidos y la mujer, por múltiples razones, desempeña una doble jornada laboral que sumada a los quehaceres propios del hogar se triplica. Los hijos sobreviven a la ausencia de la figura paterna con el apoyo materno, y en otras circunstancias menos favorables, sobreviven solos a la ausencia temporal de ambos.

 

Estamos creando sociedades de seres solos, papá y mamá trabajan, los abuelos también, los tíos estudian o tienen compromisos, las guarderías cierran temprano... y los niños??? ... solos... con la compañía de sus juguetes, sus amigos, sus programas de televisión o cumpliendo un sinnúmero de actividades, que bajo el pretexto de mantenerlos ocupados ahogan su tiempo.

 

Existen escolares que acuden de 7:00 a 15:00 hrs a estudiar a nivel primaria en los llamados colegios bilingües intensivos, en la tarde estudian una actividad artística, una deportiva y una informática... “para mejorar su formación”... por lo que ni siquiera tienen tiempo para realizar la tarea escolar oficial y tampoco tienen tiempo para vivir...

Esto es en el mejor de los casos... En el sentido opuesto, salen del colegio a las 12:30 hrs, y solos se regresan a casa, sitio donde permanecen en espera de que sus padres regresen a las 15:00 hrs del trabajo para recibir sus alimentos, en un encuentro carente de afecto y rebasado por las “prisas” ya que ambos progenitores deben retornar a sus labores profesionales, el niño apenas alcanza a percibir el concepto tradicional de familia.

Por la tarde, su familia es la calle, los amigos, la tele y los animales domésticos que le acompañan.

Crece entonces, el niño de hoy en un mundo totalmente distinto al que podría enmarcar la definición de familia que en el diccionario se encuentra.

La interrelación es mínima, la convivencia escasa y la soledad abruma.

 

Afortunadamente no todos tienen el mismo escenario, punto que logra la diferencia y que intenta rescatar el valor de la familia.

 

La conducta...

No es distante apreciar en este espacio de sucesos las primeras manifestaciones de lo que actualmente se califica como “conductas antisociales”, el niño arremete a sus compañeros, asiste desaseado a clases, se muestra indiferente y callado, se convierte en una “isla”, se  margina o simplemente ignora el esfuerzo de quién intenta formarlo.

 

Y nadie es culpable... o todos tienen culpa compartida... es una cuestión de reflexión... la mamá tiene que trabajar para que el niño esté en el mejor colegio, el sueldo del padre es insuficiente... el niño requiere libros, ropa, juguetes, distracciones... y en un círculo de requerimientos y necesidades sociales y económicas, el concepto de familia se va transformando y con él la familia misma redefine su posición social.

 

La Televisión...

Los medios de comunicación se convierten en el centro familiar, las reuniones filiales se transforman en sesiones de silencio, donde el televisor merece toda la atención; se conoce y detalla la vida de los llamados personajes públicos y se desconoce el nombre del amigo predilecto del niño.

 

Se recuerda con especial agrado el detalle chusco del programa de moda, y se ignora el día de reunión escolar para entrega de boletas.

 

El niño aparentemente no dice, ni reclama nada... pero lo manifiesta... y así tenemos notas de bajo rendimiento académico, reportes de conducta, bajo peso, estatura pequeña, indiferencia ante el vestido, cuidado y aseo y lo peor de todo... estima baja... “quiero ser importante” manifestaba un niño al ser encuestado, “quiero ser importante para que mi padre me vea”...

 

No se necesita cometer un crimen para entender una conducta antisocial. La falta de respeto hacía el cuidado de uno mismo es una conducta antisocial. Buscar explicación conductual en el ambiente es enriquecedor cuando se parte del análisis de la dinámica familiar... si éste no se ha realizado, es poco creíble el sustento ambientalista que se tenga de la conducta de un sujeto.

 

La fórmula...

Forma un individuo con preconceptos, fórmulas mágicas o dogmáticamente carecería de impacto en la conducta. Formarlo e inculcarle valores con frases hechas, o cuestionamientos teóricos está de más. Es difícil formar a un ser que en muchas ocasiones revela nuestros defectos o nuestros talentos, porque implica primero la responsabilidad de formarse, corregirse y reformarse a uno mismo.

 

No hay mayor riqueza que la familia, eso es verdad, pero la familia entendida desde un nuevo concepto, la familia entendida no por constructos arcaicos y estáticos de roles definidos e inflexibles. No por el concepto social que desdeña o mal interpreta lo que se consideran familias desintegradas, ni por los prejuicios de las madres o los padres que integran una nueva expresión de la dinámica social al vivir solos con sus hijos.

 

La familia, puede existir a pesar de la geografía, del tiempo, de la distancia, la familia es un concepto que trasciende papeles y diagramas teóricos, la familia implica sentimiento, actitud, vocación, sacrificio, servicio y equilibrio.

 

La familia...

Es la familia un concepto fácil de expresar pero realmente difícil de vivir como tal.

 

Difícil cuando las condiciones actuales imposibilitan dar con calidad, dar sin quitar. El juego social actual te exige más por menos. Y te hace replantear un tiempo a favor de otro. No hay discusión, se tiene que sobrevivir, pero en ese ejercicio, hay que visualizar a todas las dimensiones; observar todos los enfoques y cuestionar seriamente, haciendo una  reflexión profunda... “si trabajo,  ¿es por mi familia, para mi familia y con mi familia?... el equilibrio de mi vida, no está en cuánto pretendo ganar, sino en cuánto puedo compartir”. Los hijos actualmente tienen un periodo de estancia no mayor de 18 años en la mayor parte de sus hogares, a esa edad, por cuestiones escolares o laborales, habrán de reubicar su “habitat” 18 años que permanecerán en el “nido”, tiempo necesario para crecer y madurar de primera instancia un organismo, pero lapso corto para expresar el sentimiento, los valores y las actitudes que ellos deberán tomar como base para construir su propio espacio.

 

Las conductas antisociales, no provienen necesariamente del entorno, parten de las vivencias que en casa los seres humanos perciben.

 

No levantemos nuestras voces contra los infractores de manera fatalista, miremos hacía su historia y rescatemos de ella los caminos imperfectos que desviaron sus metas... si los apreciamos con detalle, todos parten de la familia...

 

Si tienes una familia...

Si tienes una familia...estúdiala como proyecto, visualízala como suceso y enmárcala como la empresa más importante ya que de los productos que de ella deriven depende una sociedad entera... y si aún no la formas, piensa bien la responsabilidad tan grande que tienes para tú entorno y actúa con conocimiento de causa. Y si la tienes y la consideras perdida, estás a tiempo de replantear la ruta... de mirar hacía tú interior y rescatar los dones necesarios para reestructurar la parte más importante de tú vida... tú familia.

 

La vida en familia es un reto que permite recrear el talento, la imaginación y el intelecto humano con un toque sencillo, pequeño y efectivo de algo que se llama amor... intenta vivirlo... notarás el cambio.