“PSICOSIS EN LA TERCERA EDAD”

PRIMERA PARTE

 

Dr.  Alberto Monchablon Espinoza

 

 

Edición y adaptación: Dra. Andrea R. Sala

drasala@ciudad.com.ar

 


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PSICOSIS MANÍACO DEPRESIVAS TARDÍAS

 

Aunque infrecuente, suelen presentarse bipolos endógenos tardíamente. Estos deben diferenciarse de algunos bipolos latentes detonados por un accidente vascular cerebral, por el uso de antidepresivos, pos-traumatismo de cráneo, en su momento por la sífilis cerebral, etcétera. Quizá la única forma de diferenciarlos sea, que los primeros tienen antecedentes familiares y los segundos no. Por lo que una manía en un anciano siempre debe estudiarse clínicamente para descartar una encefalopatía, quizá la causa más común. Por otra parte el síndrome maníaco no suele verse con toda su sintomatología, como sucede en el adulto no geronte. Son estados hipomaniformes en donde a veces predomina la irritabilidad sobre la euforia. Otras, suele suceder que el bipolo se instale en una personalidad determinada previamente, por ejemplo, muy religiosa, y que el estado hipomaniforme lo transforme en un delirio místico. Acá habrá que diferenciarlo con una esquizofrenia tardía a forma delirante mística (con alucinaciones religiosas y delirio de inspiración).

 

PARANOIAS TARDÍAS

 

La frecuencia de presentación de los delirios paranoicos, que como sabemos, son delirios desarrollados crónica e insidiosamente en estructuras previas de personalidad y, que se observan en la etapa media de la vida. Pero, perfectamente pueden presentarte como tales, en la tercera edad. Obviamente, una caracteropatía paranoica puede descompensarse en la involución y, sobre un ánimo desconfiado organizar un delirio interpretativo de persecución. Lo mismo sucede en algunos casos con el delirio de celos, aunque siempre debe tenerse presente que no sea secundario o síntoma de una demencia arterioesclerótica incipiente, alcoholismo. A veces, esta idea de celos hacia el cónyuge puede ir asociada con la idea de estar siendo envenenando. También, el delirio sensitivo de relación de Kretschmer puede surgir en mujeres solteras de 60 años. Es rara la erotomanía, pero si tienen mucho contenido sexual ciertas organizaciones delirantes en mujeres solteras, que creen o sospechan que saben de sus intimidades, o que, alguien las acecha sexualmente. También puede verse a personalidades hipocondríacas que se tornan paranoicas en la tercera edad.

 

También se observan delirios persecutorios de este tipo, sin antecedentes previos, en pacientes ciegos: delirio paranoide de los ciegos, y en pacientes sordos: delirio paranoide de los sordos/hipoacúsicos, que se desarrollan en aquellos pacientes predispuestos. Obviamente, no todos los ancianos ciegos o sordos organizan estos tipos de delirios. Incluso delirios de celos o celotipias delirantes suelen observarse en pacientes gerontes normales. La paciente dice: “que su esposo la engaña” cuando a simple vista éste es incapaz, ya que, está enfermo, medicado y agobiado y, sin embargo la paciente afirma que “sale con mujeres jóvenes y que allí gasta todo su dinero”. Este tipo de afirmaciones sobre la infidelidad de un cónyuge, descartado que sea un proceso alcohólico previo, -donde también suele verse con más frecuencia-, debe ser considerado como un desarrollo delirante celotípico en una estructura previa de personalidad. Quizá, hayan sido celópatas toda su vida y, en la involución, se manifiestan cuasi delirantemente. Es notable además, como estos sistemas se atenúan con el tratamiento neuroléptico. Son frecuentes las recidivas.

 

Hay formas graves y formas leves, unas permanentes y otras que remiten. Otras de propensión periódica. Posiblemente la unidad psicopatológica sea el desarrollo delirante sobre una caracteropatía paranoica. Estos pacientes sufren, son agobiantes, su mundo está estrechado y angostado. A veces suele observarse el modelo de la folie a deux o locura de a dos o de a tres, en donde la segunda involucrada suele ser una débil mental o una esquizofrenia de larga data.

 

Finalmente, dentro de las paranoias tardías se presentan, muy raramente, sobre una personalidad previa místico religiosa delirios místicos, de inspiración, megalomanía religiosa, acompañado a veces de síntomas alucinatorios de tipo también místico. En estos tipos de psicosis puede haber descompensaciones en el sentido de agitación psicomotriz. Son muy sensibles a la medicación neuroléptica aunque el delirio místico religioso se sostiene en el tiempo de una manera solapada. Es notable la indemnidad intelectual de estos pacientes.

PSICOSIS PARANOICAS O DELIRIOS PARANOIDCOS CRÓNICOS
1. Psicosis Interpretativa de Serieux y Capgras 2. Deliro Pasional de Clérambault 3. Delirio Sensitivo de relación de Kretschmer

a. Persecución (interpretación paranoica de persecución).

megalomanía (interpretación paranoica de grandeza.

a. Delirio de reinvidicacón:

1. los querellantes procesales (paranoia querulante).

2. los idealistas apasionados (paranoia apasionada o fanática.

3. los inventores delirantes (paranoia de los inventores).

4. delirio hipocondríaco (paranoia hipocondríaca).

b. La erotomanía (paranoia del amor.

c. El delirio de celos o celotipíco (paranoia de celos.

 

 

 

LOS TRASTORNOS  ORGÁNICOS Y LAS PSICOSIS CONFUSIONALES


 

La Confusión Mental es un trastorno que se refiere a dos situaciones diferentes:

 

1)- psicopatológica pura, esto es, la perteneciente a las psicosis endógenas estrictamente, debida a un trastorno del pensamiento (del curso, de la asociación lógica del mismo y al mantenimiento de la idea directriz). El dato semiológico esencial es la perplejidad (frente a si mismo, frente al mundo, frente al cuerpo etc.). Notablemente, la atención, la sensopercepción y la memoria –los fundamentos de la lucidez- pueden estar normales. Pero el pensamiento también puede estar alterado tanto en su curso como en su contenido por situaciones afectivas.

 

2)- más vinculada a la neurología y la clínica médica, ya que, se produce un descenso del nivel de conciencia, o sea pérdida de la lucidez, pudiendo terminar luego de diferentes gradaciones, en el coma (abolición de la conciencia). Esta confusión mental, entonces es mucho más orgánica y mucho más reversible, aunque en términos generales, la primera, la endógena remite rápidamente con neurolépticos y, la segunda, la orgánica cuando desaparecen las causas que la provocaron, se regulariza prontamente. Semiológicamente la mirada se muestra con el clásico párpado velado o caído, el adormilamiento, que no excluye categóricamente a la perplejidad, pero el descenso del nivel de conciencia, remata en su abolición.

En ambos casos –endógena y orgánica-, el paciente no puede comprender la realidad y por consiguiente no puede dirigir sus acciones. En las psicosis de la tercera edad lo mas frecuente de observar es la confusión mental orgánica o sea los descensos del nivel de conciencia, siempre no-lúcidos.

PSICOSIS EXÓGENAS ( ORGÁNICAS) AGUDAS BREVES
1. DELIRIUM.

2. SINDROME AMNÉSICO ORGÁNICO AGUDO.

3. SINDROMES DELIRANTES ORGÁNICOS EPISÓDICOS.

4. SINDROMES AFECTIVOS ORGÁNICOS EPISÓDICOS.

5. SINDROMES CONDUCTUALES DESINHIBIDOS.

6. SINDROMES ANSIOSO-PANICOSOS ORGÁNICOS EPISÓDICOS.

 

 

El diagnóstico diferencial entre delirium y demencia es crucial ya que el primero con seguridad remite y la segunda tiene un curso inexorablemente malo, salvo las demencias reversibles como la demencia por hipotiroidismo, pelagra, Hakim-Adams, etcétera.

 

Según Frierson:

EL DELIRIUM PRESENTA LA DEMENCIA
  • Comienzo agudo.
  • Déficits cognitivos múltiples.
  • Curso fluctuante.
  • Descenso del nivel de la conciencia.
  • Déficit mnésico.
  • Fallas en el lenguaje.
  • Signos neurovegetativos.
  • Antecedentes de abuso de sustancias.
  • Déficits cognitivos múltiples.
  • Déficits mnésicos.
  • Fallas del lenguaje.
  • Tendencia a la irreversibilidad.
  • Antecedentes de abuso de sustancias.

 

 

 

Debemos recordar que presentan manifestaciones psicóticas la epilepsia del lóbulo temporal, al igual que la corea de Huntington, la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple, las neoplasias de cerebro, las arterioesclerosis cerebral etc. Entre estos síntomas figuran: ideación delirante persecutoria, alucinaciones múltiples, síndrome de Capgras (delirio del doble), percepciones delirantes, etcétera.

 

La enfermedad tiroidea, los trastornos adrenales y el lupus eritematoso sistémico diseminado están entre los que producen mayormente síntomas psicóticos.

 

CONFUSIÓN MENTAL AGUDA

 

1. Perplejidad Ansiosa

 

  • Trastorno de la motricidad y del lenguaje.
  • Descenso del nivel de conciencia (párpado velado o caído).
  • Desorientación.
  • Delirio Onírico (inquietud ocupacional).
  • Alteraciones somáticas generales.
  • Síndrome de Korsakoff agudo.

 

2. Delirio Agudo.

 

Las formas clínicas de la confusión mental son:

 

-Delirium.

-Incoherente pura.

-Incoherente alucinatoria.

-Incoherente delirante.

-Incoherente agitada.

-Incoherente asténico-depresiva.

-Formas combinadas.

 

Las manifestaciones psicoticas agudas de la demencia de Alzheimer, arterioesclerótica y otras

 

Los episodios alucinatorios y delirantes son habitualmente de corta duración. Sin embargo, pueden ser más durables las ideas delirantes de persecución, sobretodo ideas de perjuicio. Las ideas de persecución son con frecuencia vagas, siempre estereotipadas y relacionadas con las personas más próximas que lo rodean (vecinos, familiares).

 

Otro tipo de delirio involutivo, vinculado a algunas formas delirantes hipocondríacas zoopáticas externas es el delirio de Ekbom, que es un particular delirio, en donde el enfermo cree firmemente estar parasitado externa o internamente. Por lo general, la idea de una parasitosis interna en los órganos, pertenece al círculo de las psicosis endógenas, más precisamente, a la depresión psicótica hipocondríaca (con o sin delirio hipocondríaco), que se presenta en personas más jóvenes; en cambio, la parasitosis externa surge en pacientes mayores, generalmente asociados con trastornos orgánicos cerebrales como la arterioesclerosis cerebral. Se trata, en lo básico, de un síndrome alucinatorio táctil con fenómenos seudo-alucinatorios visuales, con interpretación delirante secundaria. Sigue la línea básica de alucinaciones seguidas de un delirio hipocondríaco.

 

 Previamente, pueden registrarse cenestopatías superficiales en la piel como disestesias, picazón, pinchazos, pruritos, etcétera. y que, un buen día, el paciente interpreta como “gusanitos debajo de la piel”. Generalmente éste ya se está aplicando pomadas antipruriginosas o ha consultado un dermatólogo, etcétera. Continuando, dice, que siente como le caminan, por lo cual surge un fenómeno nuevo, ya que de una picazón o un prurito común y comprensible, pasa a la sensación de que algo le camina por debajo de la piel y remata con la idea del “agusanamiento” debajo de la piel, verdaderamente una ectoparasitosis delirante. Lo que se sacan generalmente como producto del rascado intenso (lesiones por rascado) son trozos pequeños de la capa cornea de la piel, pero ellos lo ven como la confirmación de tales gusanitos o bichitos. Muestran con mucha seguridad y certeza, a tales gusanitos, que traen en una gasa como prueba: …“mírelos, ve que son gusanitos,... ya sé que están muertos”. Además, estos pacientes tienen sintomatología cognitiva en grado variable. Están deteriorados, seniles, ansiosos, con antecedentes de hipertensión arterial, de haber padecido algún ACV o algún episodio confusional episódico. Son pacientes que generalmente están tratados por estos problemas médicos.

 

Una forma clínica delirante especial es el delirio de Capgras (delirio del doble). Si bien puede vérselo en el marco esquizofrénico,en edades más tempranas,es mas frecuente observarlo en la tercera edad. Generalmente, por lesión del hemisferio derecho. Una paciente post-accidente vascular cerebral dice que su esposo es su esposo, inmediatamente de verlo, pero luego dice que no lo es, para luego afirmar que es un doble, que lo han reemplazado por otro, y este último es un impostor. En el reconocimiento noético o intelectual de un rostro íntimo, la paciente afirma que es su esposo, pero surge el desconocimiento pático, íntimo, afectivo; no lo siente su verdadero esposo y remata con una explicación delirante secundaria: me lo han suplantado por otro (delirio del doble).

 

En otras situaciones como la agnosia de la mitad del cuerpo o hemisomatoagnosia, puede surgir el delirio de duplicación corporal, generalmente post-accidente cerebrovascular; el paciente suele afirmar, o que tiene duplicado la mitad de su cuerpo, o que tiene pegada a su cuerpo a otra persona, sobretodo de noche, que incluso abusa sexualmente de ella, que cuando mira para verlo, éste se escapa rápidamente para volver a aparecer. Obviamente, sobre este trastorno somatoagnósico se organiza una interpretación delirante secundaria.

 

CONSIDERACIONES SOBRE LA TERAPÉTICA

 

El arsenal terapéutico está limitado por factores biológicos y psicológicos.

          Entre los primeros tenemos:

 1)- la farmacocinética diferencial en el anciano,

 2)- enfermedades hepáticas, renales o sistémicas de la vejez, comórbidas con o sin tratamiento,

3)- interacciones medicamentosas con la inevitable polifarmacia actual de esta edad.

 

Y entre los psicológicos: reacciones vivénciales anormales de desesperanza y espera de la muerte, que hacen que no quieran medicarse ni tratarse, además, si agregamos una falta de conciencia adecuada, de continencia social y familiar, la soledad, el desamparo, etcétera, hace que el tratamiento efectivo esté lleno de dificultades para una buena adherencia.

 

De todos modos, todos los antidepresivos de última generación pueden ser administrados. Con los antipsicóticos típicos y atípicos en gotas y en solución es generalmente fácil solucionar los trastornos delirantes de esta etapa.

 

CONCLUSIONES

 

Siempre el diagnóstico y el tratamiento de las psicosis en la tercera han sido un gran desafío para el clínico general y el psiquiatra. Pues si bien las psicosis serían, por un lado, una prolongación de la clínica tradicional en la edad geriátrica, surgen, por otra parte, elementos propios en esta etapa, situaciones clínicas completamente diferentes, tal cual son las demencias y todos los cuadros clínicos, precisamente de esta edad, capaces de producir, además de diferentes deterioros cognitivos, síntomas psicóticos variables.

 

Las psicosis del anciano pueden ser formas crónicas, evolutivas o no de psicosis preexistentes (esquizofrenias, parafrenias) o cuadros psicóticos de aparición inicial en la tercera edad. El diagnóstico clínico exhaustivo es imprescindible para evaluarlas fehacientemente. Por ello, es fundamental, un estudio completo, hasta donde se pueda, de estos pacientes. No pueden hoy obviarse los estudios de neuroimágenes, neurofisiológicos y neuropsicológicos, como tampoco, el estudio de todo el cuerpo.

 

Por lo tanto las psicosis de la tercera edad abarcan un amplio campo patológico y requiere de esfuerzos avezados interdisciplinarios para su diagnóstico y tratamiento.

 

BIBLIOGRAFIA

Monchablon Espinoza, Psicosis en la Tercera Edad, Alcméon, Año XIV, Vol. 11, Nº2, abril de 2004.

 

 

FORO DE PSIQUIATRIA Y PSICOFARMACOLOGIA

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