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EL CONCEPTO DE RESILENCIA EN LA PRACTICA CLINICA CON
FAMILIAS |
El concepto de resiliencia en la práctica clínica con
familias
La autora integra conceptos tomados de los estudios sobre
resiliencia en individuos e investigaciones relativas al funcionamiento
familiar efectivo.
Dra. Walsh F.
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DESARROLLO |
Resiliencia familiar
como marco de referencia conceptual
La autora de este
trabajo entiende que el concepto de resiliencia familiar es una herramienta
teórica útil para el trabajo clínico y preventivo con familias, y puede
aplicarse tanto a situaciones de funcionamiento saludable habitual como a las
situaciones de adversidad. La
resiliencia, como habilidad para resistir y hallar nuevas respuestas a los
desafíos, involucra procesos dinámicos en el transcurso del tiempo que fomentan
la habilidad para encontrar soluciones, superar obstáculos y entregarse de
lleno a la vida.
En los primeros estudios sobre la resiliencia individual
(fines de los ochenta, principios de los noventa) se consideraba la familia como
factor de riesgo, pero no de resiliencia. En todo caso ésta podía ser
favorecida por la familia, pero era más bien entendida como innata en cada
individuo. La autora entiende que, desde
un punto de vista sistémico, las crisis graves y la adversidad prolongada
afectan a toda la familia y pueden descarriar el funcionamiento de todo el
sistema familiar.
Sostiene Walsh que un marco de referencia teórico familiar
combina los enfoques ecológico y evolutivo que permite ver el funcionamiento
familiar en relación con el contexto sociocultural más amplio y la evolución en
el curso del ciclo vital multi-generacional.
La mayoría de los
estresores son conjuntos de condiciones cambiantes que se prolongan en el
tiempo más que algún acontecimiento puntual. Muchas familias pueden afrontar bien cambios
singulares pero no la concurrencia de múltiples estresores (esperables o
sorpresivos). La historia familiar influye en las expectativas, sea con
esperanza o con temor. Comenta la autora que muchas familias muestran un buen
funcionamiento hasta llegar a un punto del ciclo vital que fue traumático en
una (o alguna) generación anterior. Desde el concepto de resiliencia el clínico
buscaría no sólo los patrones de
conducta problemáticos de la familia de origen sino también las influencias
positivas, como los modos exitosos de enfrentar situaciones de adversidad.
Un modelo de este tipo reconoce que no hay respuestas únicas que sirvan para
todas las familias, y que el bienestar reviste distintas características según
la etapa del ciclo vital de las personas de las familias.
Las claves de la
resiliencia familiar.
Por este motivo el modelo teórico que propone Walsh no se centra en conductas sino en procesos familiares que encuentra
reducen el estrés y la vulnerabilidad en situaciones de alto riesgo, promueven
la salud y el crecimiento y fortalecen a las familias para hacer frente a
situaciones prolongadas de adversidad.
Estos procesos clave son, a criterio de Walsh:
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EL SISTEMA DE CREENCIAS FAMILIARES |
Influencia poderosamente el modo de ver una crisis, el
modo de sufrirla y las opciones.
1. Las familias que
funcionan "bien" sostienen una perspectiva relacional que contrasta con el ethos
individual promovido por el American way of life. Tienen un sentido evolutivo del tiempo que ayuda a los miembros a ver
las transiciones disruptivas como piedras en un camino compartido más
prolongado. Al normalizar y contextualizar el distrés los miembros de estas
familias pueden ampliar su perspectiva y ver sus reacciones y dificultades como
entendibles a la luz de las circunstancias que les toca vivir; y de este modo reducen la tendencia a
culpabilizar, avergonzar y patologizar sentimientos y conductas de sus
miembros. Su desempeño mejora aún
cuando se les ayuda a obtener sentido de coherencia (Antonovsky 1987,
1988): el modo en que la familia capte subjetivamente una situación de crisis y
los recursos de que disponga pueden influir decisivamente en sus respuestas de
afrontamiento y adaptación.
2. Actitud positiva. Varios autores han mostrado que
las familias que poseen un buen funcionamiento tienen una visión más optimista de la vida. La autora entiende que el
concepto de optimismo aprendido de Seligman tiene una relevancia particular
para el concepto de resiliencia. La
desesperanza sustrae significación, propósito y sensación de que pueda haber
posibilidades en el futuro. Desde ya que para que pueda sostenerse el
optimismo necesita que haya experiencias
exitosas y un contexto comunitario que lo nutra. Cuando en un proceso
terapéutico se reafirman las fortalezas y el potencial de las familias en
dificultades, la intervención contrarresta la sensación de desamparo, fracaso y
culpa, e inversamente refuerza la autoestima y la confianza en las propias
capacidades. La iniciativa, la perseverancia y el dominio del arte de lo posible son
vitales para la resiliencia. Es importante que pueda aceptarse que hay
cosas que están fuera de la voluntad y el control, y focalizar en lo que sí se
puede con miras al futuro. Por otra
parte, aunque los hechos del pasado no puedan modificarse, sí es posible
resignificarlos.
3. Trascendencia y
espiritualidad.
Las creencias y tradiciones religiosas y culturales son fuente de consuelo y fuerza para muchas familias. Muchas
encuentran su nutriente espiritual en actividades no religiosas, como el
contacto con la naturaleza y el arte. Estas actividades (religiosas o no) ayudan a regular las emociones y hasta
podrían colaborar en fortalecer el sistema inmunitario.
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PATRONES DE ORGANIZACIÓN FAMILIAR |
En la organización familiar refuerzan la resiliencia una estructura flexible, la cohesión y los
recursos sociales y económicos.
1. Un liderazgo firme pero flexible sería efectivo para el funcionamiento
familiar y el bienestar de los niños en períodos de crisis, que brinde sensación de seguridad y
predictibilidad.
2. Asimismo la cohesión es clave para la resiliencia familiar, que se fortalece con la colaboración mutua en
un "hacer frente común".
3. Las redes sociales y familiares son vitales en las épocas
problemáticas, al brindar apoyo
emocional y en cuestiones prácticas.
4. Los procesos de comunicación fomentan la resiliencia familiar
cuando traen claridad en el conocimiento
y comprensión de las situaciones de crisis, facilitan la expresión de las
emociones, y permiten compartir las decisiones que se tomen.
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CONCLUSIONES |
Entiende Walsh que un marco de referencia basado en la
resiliencia es útil en la clínica, y en el asesoramiento de familias en
situaciones de crisis. Este concepto pude guiar el tipo de intervenciones que
se elijan con una finalidad terapéutica pero también preventiva, fortaleciendo
los recursos adaptativos. La autora dice
que emplea hace ya varios años este marco referencial al atender: A. familias
que atraviesan procesos de reorganización (divorcio, uniparentalidad, ensamble); B. estrés
familiar por desempleo, o transición a nuevos empleos; C. desafíos del estigma
en familias de gays y lesbianas; D. desafíos en situaciones especiales de
paternidad; E. grupos de familias en escuelas donde concurren jóvenes en
riesgo.
Artículo comentado y
traducido por la Lic. Alicia Kasulin, editora responsable de IntraMed en la especialidad de
Psiquiatría.
Fuente: www.intramed.net