¿QUE SABEMOS DEL ORGASMO FEMENINO?

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Tal vez a la simple observación pueda parecer ingenuo plantear esta pregunta. Sin embargo, aun hoy la respuesta orgásmica de la mujer sigue siendo el contenido de las consultas más frecuentes que realizan no solo las mujeres sino los hombres en la consulta médica.

Desde la pregunta: ¿Dra.: no se si alguna vez tuve un orgasmo? a ¿ Dra.: no se como hacer que mi Sra. llegue a tener un orgasmo?; se plasman los mas variantes interrogantes sobre el Orgasmo Femenino.

Creemos como en muchos de los temas que abarcan la Sexualidad, que gran parte de estos interrogantes surgen de una falta de educación sexual y un desconocimiento del propio cuerpo como fuente de placer y comunicación afectiva con el otro.

 

Para comenzar podemos ver que en  la respuesta sexual de la mujer se describen cuatro etapas que han sido denominadas: excitación, meseta, orgasmo y resolución. Estas etapas son un proceso continuo que ocurren durante la respuesta sexual y en la mujer demora por lo general unos 15 minutos, a diferencia del hombre que usualmente llega al orgasmo entre 3 y 5 minutos.

 

Según Masters y Jonson, el orgasmo es un breve episodio de liberación física del aumento previo de la tensión muscular, de la congestión pélvica y de la sensación corporal de excitación, y la percepción subjetiva de este clímax.  Esta liberación energética se evidencia por descargas musculares rítmicas a nivel genital;  aunque también comprometen el resto del cuerpo.

Estas contracciones son sumamente placenteras para ambos sexos y producen una sensación de alivio y relajación. Después de ella, al hombre y a la mujer los invade una sensación de placidez, bienestar y afecto mutuo.

 

De lo anteriormente citado, podemos desprender que el orgasmo sirve fisiológicamente como un efecto liberador de la tensión placentera acumulada.  Básicamente desde este punto de vista su función es la descongestión tensional y,  desde lo subjetivo, la intensa vivencia de placer.

Así, la percepción de la respuesta orgásmica varia según la intensidad, la duración, la cantidad, el grado de excitación, el cansancio  y las tensiones previas y del estado de ánimo.

Podríamos decir, entonces, que hay distintas cualidades de percepción del orgasmo; por lo tanto, no todos los orgasmos son vividos de igual manera.

 

¿Orgasmo vaginal o clitoridiano?. Esta es otra consulta frecuente y debemos afirmar que la respuesta orgásmica es una sola, aun cuando los estímulos pueden recibirse a través de distintas zonas del cuerpo (estimulación de los pezones, caricias del monte de venus, etc.), o con la fantasía. También están aquellas mujeres, que constituyen el grueso de la población femenina, que terminan si son estimuladas en la zona del clítoris y de los labios menores.

 

Por tal motivo cabe aclarar, que lo que conocemos como por clítoris, como un pequeño y suave botón de placer, es apenas la parte visible y palpable de un órgano muy complejo y extenso, que hunde sus raíces cabalgando y abrazando la entrada del conducto vaginal, de tal manera que cuando tocamos el clítoris y este se llena de sangre, hace relieve sobre el techo de los primeros milímetros de la vagina.

 

Tocar el clítoris, rozarlo con el pene, acariciarlo con los dedos, “tironear” la apertura de la vagina hacia el ano, son maniobras que tienden a llenar los cuerpos cavernosos del clítoris y por lo tanto, a excitar a la mujer.

 

No existe el orgasmo femenino sin la intervención directa o indirecta del clítoris.   El despertador del orgasmo femenino es el clítoris, es el que dispara los orgasmos.

 

Inclusive en aquellas mujeres que dicen que solo logran el orgasmo con la penetración, se sorprenderían si supieran que lo obtienen, porque el pene roza la entrada de la vagina, y golpetea con el hueso pubiano y las bolsas testiculares la zona de la vulva.

 

También es importante recordar que muchas mujeres necesitan que el clítoris sea estimulado directamente para poder llegar al orgasmo.  Es decir, no basta solo con la penetración para que una mujer llegue al orgasmo.  En muchos casos, durante la penetración vaginal, el clítoris no recibe la necesaria estimulación;  por eso se debe recurrir a la estimulación manual, oral o buscar otras posiciones que proporcionen estimulación directa y consistente del clítoris.

 

Más allá de estas consideraciones, actualmente se considera normal tener un orgasmo, con independencia de la vía de estimulación a la que la mujer y su pareja recurran.

 

En referencia al tiempo y a la cantidad de orgasmos; a diferencia del varón, algunas mujeres tienen la posibilidad de obtener múltiples orgasmos, tantos como la continuidad del juego amoroso lo permita.

 

Las mujeres tienen umbrales y niveles orgásmicos diferentes. Algunas alcanzan a tener un orgasmo a través de la estimulación clitoridiana. Tales mujeres son el extremo muy amplio de variaciones de la población femenina sexualmente activa.

 

Solo un 20 al 30 % de las mujeres experimentan con la penetración exclusivamente, otro 20 al 30 % de las mujeres alcanza el orgasmo con la penetración, pero con estímulos clitoridianos simultáneos. Y existe también, un grupo de mujeres, quizás otro 20 a 30 % que solo tienen orgasmo sin la penetración, acariciándose ellas solas, ya sea delante del compañero, o solas.

 

Vale aclarar, que una mujer tenga muchos orgasmos no ocasiona ningún trastorno y también que la cantidad no es indicativa de un mejor funcionamiento sexual (referencia también valida para el varón). Hay muchas mujeres que tienen un solo orgasmo de gran intensidad, después del cual quedan satisfechas.

 

Es importante destacar que el orgasmo en una mujer, es un comportamiento que se aprende y no algo que se sabe naciendo. Obtener el primer orgasmo es un proceso que requiere un  conocimiento de nuestro cuerpo, práctica  y paciencia.

 

Otro punto a destacar es la importancia de la lubricación vaginal.  Una vagina que no este lubricada lo suficiente, resultara en una penetración dolorosa bloqueando la obtención del placer y  por consiguiente, evitando que la mujer llegue al orgasmo.  Por eso es importante que previo a la penetración, durante la fase de excitación, la mujer reciba el suficiente estimulo erótico para poder lubricar la vagina y lograr que esta se expanda y crezca para recibir el pene.

 

Una aclaración importante es que la presencia de lubricación vaginal no necesariamente indica que la mujer se encuentre lista para la penetración, aunque son muchos los varones que creen que ese indicio es suficiente para comenzar la copula.  Esta concepción suele ir acompañada por la creencia de que los besos, caricias, y abrazos son “juegos preliminares”, en lugar de integrarlos como parte inseparable del acto sexual.

 

El secreto para obtener el mayor placer de una relación sexual es conocer lo que ocurre en nuestro cuerpo, con nuestro propio erotismo, de nuestras zonas erógenas: que nos agrada y que necesitamos como personas, al igual que en el de nuestra pareja, y mucha comunicación.  El sexo no solo se practica, sino que también se habla; lo cual muchas veces constituye el real problema de la no satisfacción sexual y amorosa de las parejas.

 

Para culminar este acercamiento a conocer la respuesta orgásmica femenina, una pregunta que muchas mujeres hacen en la consulta es: ¿Como se siente un orgasmo?.  Pregunta difícil de contestar, dada la subjetividad de la sensación de placer que con lleva el mismo.

 

Pero podríamos decir que el orgasmo, es un abandonar nuestro propio cuerpo y sentir que no existe tiempo ni espacio. Durante el orgasmo se siente que todo se pierde y todo se gana. Es como sentirse inmerso en un mundo nuevo e impensable.

 

Dra. Andrea R. Sala

drasala@ciudad.com.ar