El vaginismo es una disfunción
sexual femenina, que no esta
vinculada con una fase sexual de la respuesta especifica, sino que
aparece en cualquier fase, siempre que se intente penetrar en la vagina.
Como concepto básico podemos decir
que consiste en una contracción
espasmodica e involuntaria de los músculos vaginales, de manera recurrente
y casi constante, que no permite la penetración en el coito.
Cabe recalcar su diagnostico diferencial con lo que llamamos
coito doloroso o dispareunia,
en el cual la penetración –a pesar de acarrear molestias o dolor- es
posible en forma parcial o total. En
el vaginismo la penetración no es posible puesto que, ante la introducción
del pene o de un dedo o un tampón, los músculos de la vagina se contraen
de manera no voluntaria.
El Dr. Andrés Flores Colombino hace un interesante recorrido acerca de
las diferentes definiciones realizadas por vario autores.
Quijada dice: se trata de una hiperestesia vulvovaginal por
la que cualquier excitación directa –a veces solo psíquica- produce
espasmos o contractura dolorosa de los músculos que estrechan el conducto,
imposibilitando el coito o la introducción de un dedo o instrumento.
Meyer afirma simplemente que es el espasmo de la musculatura perivaginal
que dificulta o imposibilita la penetración.
Haslam adhiere a esta última definición y agrega que no
debe existir base orgánica para el dolor y que las relaciones de pareja
deben ser satisfactorias en otros aspectos, hasta el punto de que puedan
desarrollar excitación y orgasmo mediante caricias, siempre que no intenten
el coito.
Master y Johnson dicen que el vaginismo implica la contracción espastica
de todos los músculos pelvianos que recubren el perineo y el tercio
externo de la vagina, de carácter involuntario, y se estimula con los
intentos de penetración vaginal, fueren imaginarios, anticipados o reales.
Kaplan lo define como un espasmo involuntario de los músculos
que rodean la entrada vaginal –específicamente el esfínter de la vagina
y el elevador del ano- que se da siempre que se intenta introducir un
objeto en el orificio vaginal.
Según el DSM III, el vaginismo
funcional ocurre cuando existe una historia de espasmo involuntario
recurrente y persistente de
la musculatura del tercio externo de la vagina, que interfiere el coito,
no causada exclusivamente por enfermedades físicas.
En la versión más reciente del
DSM IV, estudia al vaginismo entre los trastornos sexuales por dolor, y hace una definición
descriptiva interesante: Se trataría de la contracción involuntaria,
de manera recurrente o persistente, de los músculos perineales del tercio
externo de la vagina, frente a la introducción del pene, los dedos,
los tampones o los especulos. Provoca
malestar o dificultad en las relaciones interpersonales. Agregando que algunas mujeres contraen espasticamente
los músculos vaginales ante la sola idea de ser penetradas; pudiendo
la contracción ser ligera, con rigidez o malestar o intensa hasta impedir
la penetración.
Hay casos excepcionales en que
el vaginismo es situacional,
y solo ocurre ante la posibilidad del coito, y no ante otro tipo de
maniobra. Pero en la mayoría de los casos, aun el examen
clínico es imposible.
Puede aparecer después de unos
pocos coitos normales o dolorosos (vaginismo
secundario), aunque generalmente se instala luego de la primera
relación sexual, que no puede realizarse, pues el
vaginismo es primario. Por
eso es causa frecuente de matrimonios
no consumados, a veces de largos años de evolución.
Como generalmente conservan el deseo y la excitación sexual
sin alteraciones, así como la capacidad orgásmica, las parejas se
entregan a todo tipo de manipulaciones y caricias sexuales, desinhibiéndose
progresivamente hasta altos grados de enriquecimiento sexual: “todo”,
excepto el coito.
Es un cuadro más común en mujeres
jóvenes, las que mantienen actitudes negativas frente a la sexualidad
y con antecedentes de abuso o violencia sexual.
Aparece bruscamente, ante el primer examen ginecológico o el
primer coito, por lo general.
Según el Dr. Flores Colombino,
constituye un 12,5% de las mujeres
portadoras de disfunciones sexuales, según su experiencia clínica.
Las causas orgánicas que lo provocan, en realidad son el conjunto de enfermedades
ginecológicas que alteran algo
más que la vida sexual de la mujer, y se tratan con terapias médicas.
Así podemos nombrar:
Ø
Ausencia de lubricación.
Ø
Congestión pelviana crónica.
Ø
Himen rígido o imperforado.
Ø
Lesiones cicatriciales por episiotomía.
Ø
Vagina corta normal con un pene largo normal, puede hacer
dolorosa una relación y la
instalación de un vaginismo secundario.
Ø
Retroversión fija uterina.
Entre las causas psicológicas, son aquellas que producen un vaginismo funcional, que es la forma más
conocida y clara de disfunción.
Ø
Intento de violación.
Ø
Intento de realizar el coito doloroso.
Ø
Incesto.
Ø
Sentimientos o sensaciones de culpa.
Ø
Rechazo al acto sexual.
Masters
y Johnson señalan las siguientes
causas de vaginismo:
Ø
Disfunción eréctil del hombre.
Ø
Ortodoxia religiosa.
Ø
Trauma sexual.
Ø
Homosexualidad.
Ø
Dispareunia.
Ø
Ambivalencia respecto al matrimonio, en que inconscientemente
la mujer no acepta al marido, lo rechaza, lo vive incestuosamente, muy
agresivo o invasivo.
También podemos agregar:
Ø
Rechazo
a la maternidad: temiendo el embarazo, por fantasías trágicas sobre
el parto y temor a morir en el.
Ø
Fobia a
la penetración, primaria o secundaria al vaginismo.
Ø
Trastornos
de identidad: rechazando sus genitales, una mala identificación con la
madre, componentes homosexuales claros y a veces transexuales.
Las consecuencias de esta disfunción
son dramáticas para las portadoras de la misma; se puede desarrollar
una fobia sexual a la penetración, que con la evitacion consiguiente
aleja la posibilidad del coito, y complica el curso de la terapia.
Pero también surgen temores a ser
abandonadas, sentimientos de insuficiencia, de rabia, humillación y
frustración.
A veces, se forman parejas patológicas que refuerzan mutuamente sus patologias,
prolongando por años y décadas la no consumación, mantenida en secreto
y engaños a sus allegados sobre los motivos de su esterilidad.
Es frecuente la asociación de impotencia
primaria masculina o eyaculacion precoz, al vaginismo, a veces en clara
relación etiológica.
El diagnostico se realiza por examen físico obligatorio e ineludible. La historia clínica por interrogatorio es insuficiente
para diagnosticar esta disfunción sexual.
Haslam señala
que al examen aparece un trípode
signologico:
El diagnostico
se realiza por palpación digital de la contractura muscular, descartando
un proceso orgánico, como la existencia de un himen resistente, un proceso
inflamatorio o tumoral.
Disfunciones sexuales y Terapias Sexuales del 2000.
Dr. Andrés Flores Colombino (adaptación).
|