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“LOS
CELOS: LA VIOLENCIA EMOTIVA EN SU VISION INCIPIENTE Y SUTIL” Lic.
María Nilda Bazán Viscido[1] Dr.
Francisco Juan José Viola[2] Editora:
Dra. Andrea R. Sala |
Todo trabajo de investigación comienza con una inquietud
que va tomando cuerpo. De cierto modo algo que sucede en nuestro entorno
nos llama la atención o despierta alguna cascada de opciones que van
directamente a orientarse hacia algún tipo de hipótesis de trabajo.
En el área de sexualidad, esas inquietudes nacen, muchas veces, por
la propia naturaleza de la sexualidad en la interrelación cotidiana.
Es el caso de este trabajo, que la motivación surge a partir de una
afirmación escuchada en rueda de amigos: ¡Si vos no tenés
celos es porque no amas! Esta
afirmación dicha tan taxativamente y reafirmada por los demás a través
de sus palabras y sus silencios fue la primera chispa que encendió
esta inquietud. Lo primero que pensamos, cuando esta inquietud inicial se
fue tornando hacia una investigación, es que era difícil de consensuar
una respuesta única sobre el alcance real de los celos; la simplificación
es obvia frente a ello, pues los celos son antes que nada una emoción [3], relacionada con un
sentimiento. La asociación de los celos al sentimiento pone de manifiesto
lo difícil de conceptualizarlos. Puesto que, paradójicamente, no existe
algo más claro y al mismo tiempo difícil de definir que un sentimiento,
una emoción o una pasión. Y si se duda probemos de definir al amor.
Existe en ello una carga subjetiva que Jung la expone diciendo que
"la naturaleza de la valoración del sentimiento
puede compararse con la percepción intelectual como una percepción
de valor" [4]. La primera premisa que surgió fue: los celos son subjetivos.
§
Los celos son patrimonio
de lo imaginario,
§
El estimulo para ellos
puede ser simbólico,
§
La manifestación es
en el campo de lo real. Los celos no se justifican en lo real, sino en lo imaginario.
Y es allí donde toma su valor más importante. Las sospechas, las pruebas
no implican celos. Implican duda y decisión personal frente a una
situación. O sea, los celos son una actitud frente al otro en una
situación en la que sentimos que está amenazada nuestra posición.
A esa amenaza imaginaria, necesitamos llevarla a un plano real y para
hacerlo nos aferramos a elementos concretos. Sin embargo los elementos
concretos no justifican los celos. Sino que lo transforman en comprobación.
El adulterio, por ejemplo, no puede motivar celos. Puesto que es una
situación concreta donde se afectó la fidelidad [6].
Es parte de nuestra cultura asociar ciertas situaciones a
grandes clásicos del arte que han sabido representar o canalizar un
concepto muy importante. El erotismo asociado al "Kama Sutra",
el amor a "Romeo y Julieta", el romanticismo a "Cyrano
de Bergerac", "Justine" a la perversión y los celos
a "Otelo, el Moro de Venecia".
El ataque a nuestro orgullo es lo que nos pone en situaciones
donde no somos capaces de frenar nuestra propia actitud frente al
otro [8]. Dentro de esa concepción
el concepto de violencia, abuso y agresión se separan y se mezclan.
Uno y el otro van aferrándose a sus propias realidades y diversos
marcos conceptuales. Al mismo tiempo la representación social de estos
términos hace que se encuadren en diversas situaciones, algunas no
muy definidas. En lo físico se llega a un consenso con más rapidez
puesto que la prueba tangible está en la piel misma en hechos objetivables
y en muchos casos mensurables. Pero cuando lo físico no está presente,
la subjetividad toma lugar y al hacerlo queda claro que un mismo comportamiento
será percibido por algunos como violento, abusivo o agresivo y por
otros no. Este concepto fue estudiado, entre otros, por Stein
(1982), Raymond, Gillman y Donner (1978). Ahora bien la violencia que está en juego, en nuestra investigación,
es la violencia llamada psicológica, verbal o emocional según los
diversos autores consultados. Este tipo de violencia tiene un elemento
problemático cual es la reacción del individuo que muestra a los demás,
para muchos, como signo de una debilidad, por ello es creencia fundamental
del individuo el manejar la situación. Larouche (1978) dice que "la agresión
psicológica consiste en atacar directamente la estima de sí mismo
de la víctima". En el siguiente cuadro vemos los indicadores de las representaciones
sociales de la violencia psicológica según los tres constituyentes
de una representación social [16]:
Revisando la literatura señalamos tres investigaciones que
ponen de manifiesto componentes de la violencia psicológica:
Reafirmando nuestra concepción remarcamos la importancia
del texto de Catherine, Kirkwood: "Cómo separarse de pareja abusadora",
donde se explaya sobre testimonios que remarcan estas características.
Señalemos como fundamental que el hombre violento "suele ser profunda y patológicamente
celoso. Ansía la exclusividad, quiere ser el primero y el único en
la atención de su mujer" [20]. Creemos que esta afirmación es que la
que nos da definitivamente el punto de partida y la necesidad de investigar
los celos como actitud hacia el otro y sobre todo como manifestación
de una forma de intercomunicación hacia el otro.
De acuerdo a lo dicho, nos planteamos como hipótesis de trabajo
que los celos pueden ser una forma de
violencia psicológica. La violencia
psicológica es la puerta de entrada a otros tipos de violencias
u otro nivel de intensidad de esta misma violencia.
Para realizar este trabajo se confeccionó una primera encuesta
tipo piloto, la cual se realizó entre
un grupo reducido de 18 personas (9 varones y 9 mujeres) en
un colegio secundario de la ciudad de San Miguel de Tucumán, (Tucumán
- Argentina). A partir de las respuestas encontradas se seleccionaron
diferentes variables que sirvieron de base para operativizar un cuestionario. Discusión Luego
de realizado este trabajo hemos constatado algunas limitaciones a
nuestro trabajo y de allí surgen unas propuestas potenciales a realizar
en un futuro próximo: 1.
Ciertas preguntas se prestaron a respuestas no claras, pues se hablaba
en cierta medida de los celos de uno de la pareja. Es decir se inclinaban
sobre todo a la visión de la mujer. 2.
Sería importante abordar una segunda población dentro de la franja
de edad de 20 y 30 años para poder comparar resultados y sacar conclusiones
más importantes. 3.
Sería aconsejable realizar entrevistas abiertas para poder sacar algunas
conclusiones basadas en el "relato biográfico". Ahora
bien, encontramos algunos elementos a remarcar en nuestro análisis de los resultados:
a.
Que los celos son considerados
en un escaso 5 % de los varones y en ningún caso por las mujeres como
ejemplo de afecto. b. La preocupación que generan los celos está
presente en la mayoría de las personas. Es importante remarcar que
en algunas encuestas se puso de manifiesto que por un lado decían
que no era una preocupación pero en las preguntas específicas todos
respondían con elementos de preocupación. c. Creemos que la gran presencia de "a
veces" en la pregunta sobre la preocupación de los celos está
directamente relacionada con un sistema "sociocultural
de superación" sobre la esfera emotiva. Consideramos necesario
profundizar este punto en la continuación de esta investigación. d. En las sensaciones durante la escena de
celos es importante subrayar que los varones sufren angustia y bronca;
luego de la escena, esa angustia se transforma en bronca y malestar.
También señalamos la gran preponderancia de bronca como reacción de
la mujer y sobre todo respuestas que dejan traslucir aun más la presencia
de una situación de violencia, como ser la impotencia, las ganas de
llorar y la bronca. e. En la pregunta nº 4 es notorio el "a
veces" como respuesta. 53.85 % para los varones y 42.50 % para
las mujeres. Creemos que esto está directamente imbricado en la parte
sociocultural, según nuestro análisis. f. En la justificación posible de los celos,
notamos una presencia predominante de elementos subjetivos, que obviamente
condicionan las posibles discusiones al respecto (cambios de conducta,
comparaciones, coqueteos, falta de atención, etc.). g. Es sumamente importante remarcar que el
"controlar" es el comportamiento más importante que se realiza
para expresarlos, tanto en varones (46.15 %) como en mujeres
(72.50 %), siguen como comportamientos las agresiones verbales, el
gritar y el insultar [21].
Suman estos tres en varones un 57.69 % y en mujeres un 35 % de la
muestra. h. La posibilidad de diálogo presente en todos
no dice mucho. Sería necesario aclarar la forma del dialogo al cual
hacen referencia. Dejamos la inquietud para profundizar en la segunda
parte de esta investigación. i. En la pregunta nº 8 remarcamos la presencia
de la vergüenza y de la humillación como sensaciones que la persona
sufre y teme en un gran porcentaje de la muestra. j. A nivel de causas de los celos surge inexorablemente
la visión subjetiva, (imaginación del otro, coqueteos, etc.). k. Subrayamos que en nuestra muestra, la relación
con infidelidad está puesta en duda. l. La pregunta sobre los límites es una pregunta
que no ofrece mucha información aunque algunas pistas. Creemos que
las respuestas son ambiguas en su conjunto. Por ejemplo, asociando
en una misma respuesta, "nada" con "violencia"
u otra situación. Remarcamos que los "celos patológicos"
no fueron considerados por los entrevistados. m. Sobre los cambios realizados apuntan, sobre
todo, a la no discusión del tema con actitudes como: ocultar las reacciones,
no frecuentar personas, etc.
Es importante señalar que la naturalización
de ciertas situaciones es uno de los temas más importantes a tratar
en la problemática de la sexualidad. Esta naturalización está muy
arraigada y asociada a sentimientos que son bien conceptuados en la
sociedad: maternidad, amor, sacrificio por el otro, por mencionar
algunos.
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estudiar la sexualidad. La "sexualogía": la búsqueda de
una identidad". Presentado en el IX Congreso Latinoamericano
de Sexología y Sexual. México DF.
Anexo 1: Modelo de la Encuesta piloto. Sexo: M__ F__
Edad: ___ años
1)-. ¿Cuáles consideras
que son las razones más frecuentes para tener celos? Sexo: M__ F__
Edad: ___ años
1. ¿Los celos por parte de tu pareja son para ti una
preocupación?:
2. Durante una escena de celos de parte de tu pareja,
¿qué sensaciones experimentas?
Otros
3. Después de una escena de celos
de parte de tu pareja, ¿que sientes?
Otros
4. Cuándo te hacen una escena de
celos, ¿crees que es justificada?
5. ¿Cuál es la justificación más
acorde a tu realidad en una escena de celos?
Otros
6. Frente a una escena de celos,
¿qué comportamientos utiliza tu pareja para expresarlos?
Otros
7. En una escena de celos, ¿puedes
dialogar y explicar la situación a tu pareja? |