Título: ARTRITIS REUMATOIDEA (no complicada)

Problema:

Enfermedad crónica inflamatoria, dolorosa, multisistémica, de etiología desconocida, poliartritis que afecta en forma primaria las articulaciones periféricas y los tejidos periarticulares, caracterizada por inflamación persistente de las articulaciones, deformación y erosiones subperiósticas. De comienzo variable y pronóstico impredecible. Comienza como una insidiosa poliartritis simétrica, a menudo con síntomas inespecíficos de tipo sistémico. Enfermedad degenerativa prevalente en nuestro medio.

Objetivos terapéuticos:

1. Aliviar la inflamación y el dolor
2. Preservar la capacidad funcional de las articulaciones afectadas
3. Controlar el curso de la enfermedad y de las manifestaciones sistémicas
4. Mejorar la calidad de vida del paciente

Selección del medicamento de elección:

Medicamento
Eficacia
Seguridad
Conveniencia
Costo
(Tratamiento
diario)

Ibuprofen

+++
+++
+++
0.40

Diclofenac

+ + +
+ + +
+ + +
1.00

A. acetilsalicílico

+ +
+ + +
+ +
0.50





Medicamento de elección - condiciones de uso:

Sustancia activa:
Ibuprofen


Presentación:

Tabletas de 200 y 400 mg

Posología:

200 a 600 mg tid, en adultos se puede usar hasta 1.2 – 1.8 g, divididos en 3 a 4 dosis al día, llegando hasta 3.2 gms. Las dosis usuales son 0.6 a 1.2 g al día.


Instrucciones:

Diclofenaco o ibuprofen pueden usarse con igual indicación.
No se ha demostrado que un AINES sea más efectivo que los demás. Administrar analgésicos en forma regular y continua, el tiempo necesario.

Precauciones:

Especial cuidado en pacientes con antecedentes de afectación gastrointestinal y renal, y también en personas ancianas. Administrar después de las comidas o con el estómago lleno. No masticarlo. El tratamiento farmacológico es exclusivamente sintomático, por lo tanto debe variar su posología, de acuerdo con la severidad de las manifestaciones clínicas y la respuesta. Se recomienda averiguar por antecedentes de hipersensibilidad a la aspirina u otros AINES.

Precauciones:

Los medicamentos anti-inflamatorios no esteroidales y/o esteroidales, se consideran como la causa más importante de enfermedad ácido - péptica, de tal manera que deben tomarse las precauciones necesarias, como la ingestión con estómago lleno. Estos fármacos no se deben emplear durante el embarazo, salvo que sea absolutamente necesario.
No se recomienda su administración en niños menores de 2 años.


Efectos indeseables:

Náusea, vómito, ardor epigástrico, erupciones cutáneas, edema y más raramente cefalea, insomnio, vértigo, tinnitus.

Tratamiento no farmacológico:

Reposo, fisioterapia, evitar cambios bruscos de temperatura ambiental.

Observaciones:


* La mayoría de AINES, incluido el ácido acetilsalicílico poseen propiedades anti-inflamatorias parecidas, sin embargo éste último ha perdido su primer lugar en esta indicación por ser menos tolerado. Los AINES preferidos son el diclofenaco y el ibuprofen.
* Los corticoides no curan ni alteran la evolución de la artritis reumatoidea, sin embargo tienen potente acción anti - inflamatoria. Es difícil, en la práctica, suspender su administración una vez instalada.
* Los inmunosupresores alteran la evolución de la enfermedad, por producir un retardo en el desarrollo de lesiones óseas y pérdida de tejido cartilaginoso. La tendencia actual es el uso precoz de estos medicamentos, especialmente cuando se detectan lesiones tisulares o cuando se están empleando corticoides. Se usará la droga mejor indicada a la menor dosis posible. Entre éstas mencionamos al metotrexato (10-15 mg / semana), cloroquina (200 mg / día). Una de ellas, deberá usarse en forma indefinida.
* No existen evidencias que demuestren que los inhibidores Cox-2 sean más eficaces o confiables que los AINES.
* En osteoartritis de la mano, han demostrado su utilidad los AINES topicos, los AINES por via oral y posiblemente la inyeccion intraarticular de corticosteroides en la articulación trapeciometacarpiana.

Medicamentos que modifican el curso de la enfermedad
A más de aliviar los síntomas y mejorar la función articular, apuntan a detener o disminuir la progresión del daño estructural, evitando la deformación articular y el empeoramiento funcional. Mientras más precoz el tratamiento mejor el resultado. Por el balance de beneficios vs riesgos se recomienda como los más adecuados a la hidroxicloroquina, metotrexate, minociclina y sulfalazina, también los corticosteroides (prednisolona) en dosis reducidas y por cortos períodos de tiempo. También se recomienda la asociación de los anteriores, teniendo como base el metotrexate.
El metotrexate debe indicarse cuando otras medicaciones mejor toleradas han sido ineficaces, se debe definir claramente su administración semanal: tabletas de 2.5 mg, dar cada semana 7.5 mg de una sola vez o en tres dosis seguidas cada 12 horas (dosis máxima 15 mg). Los efectos indeseables a veces graves, mortales, son principalmente hematopoyéticos, renales, pulmonares, etcétera. Pueden aparecer aún con dosis pequeñas y aumentan en función de la dosis, de la insuficiencia renal, de asociaciones con otros medicamentos. Suspender la administración si aparece estomatitis o diarrea.

 

 

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