Título: INSUFICIENCIA RENAL AGUDA (prerrenal)

Problema:

Sindrome caracterizado por una disminuida perfusión renal, producida por disminución del volumen intravascular, hipotensión relativa, producción cardíaca disminuida o síndrome hepatorenal. La hipoperfusión renal leve o moderada, la disminución rápida del filtrado glomerular (horas o días), produce retención de productos de desecho nitrogenados y la alteración del equilibrio hidroelectrolítico y ácido base. A menudo es transitoria y completamente reversible, pero en los casos prolongados puede evolucionar a la necrosis tubular aguda severa, la más de las veces producida por isquemia o toxinas. Constituye el 75% de todas las formas de Insuficiencia Renal Aguda.

Objetivos terapéuticos:

1. Restaurar el equilibrio hemodinámico
2. Mantener la homeostasis y corregir las anormalidades bioquímicas
3. Prevenir el daño renal


Selección del medicamento de elección:

Medicamento
Eficacia
Seguridad
Conveniencia
Costo
(Tratamiento
diario)

Solución salina al 0.9%

+ + +
+ + +
+ + +
6.50

Lactato ringer

+ +
+ +
+
5.50

Dextrosa al 5%

+ +
+ +
+
4.00


Medicamento de elección - condiciones de uso:

Sustancia activa:
Solución salina al 0.9%

Presentación:

Frascos de 500 y 1000 ml.

Posología y forma de administración:

La cantidad de líquidos debe ser determinada sobre una base individual, sin embargo, pueden emplearse de 500 a 1000 ml de solución salina normal en un período de 30 a 60 minutos; idealmente el reemplazo de líquidos y electrolitos debe ser igual al volumen perdido.
La administración de líquidos debe ser cautelosa en pacientes oligúricos.
Idealmente el reemplazo de líquidos y electrolitos debe ser equivalente al volumen perdido.


Duración:  

Hasta corregir el volumen perdido. La administración posterior de líquidos debe ser cuidadosa, para evitar la sobrecarga de volumen.


Precauciones:

El aumento de la diuresis, puede permitir una administración más liberal de líquidos y electrolitos. Eventualmente puede ser necesario el empleo de diuréticos, en casos de sobrecarga de volumen. No existen evidencias a favor del empleo de diuréticos en la prevención de la Necrosis Tubular Aguda. En cambio se justifica su empleo, cuando existen evidencias clínicas de que exista una sobrecarga de volumen de líquidos y electrolitos, en cuyo caso se recomienda la prueba con una combinación de diuréticos tiazídicos o furosemida. Como los diuréticos deben ser secretados y filtrados, deben administrarse dosis superiores de los mismos. Cuando mejora la diuresis después de una inyección de furosemida, puede tratarse con una infusión continua de furosemida de 10 a 20 mg / hora, o con inyecciones repetidas cada 6 a 8 horas, para revertir la situación clínica de oliguria. Sin embargo, se debe enfatizar que esta circunstancia no mejora el pronóstico, con referencia a una potencial Necrosis Tubular Aguda.
Se debe tener cuidado con la posible sobrecarga de volumen, condición en la cual se sugiere el empleo de diuréticos.
La hiperkalemia es frecuente y cuando es leve puede ser tratada con restricciones dietéticas y resinas; la hiperkalemia severa requiere medidas especiales en centro especializado, inclusive diálisis urgente.
La hiperkalemia puede ser una amenaza seria para la vida del paciente, y cuando no sea posible su corrección por diálisis en centro especializado puede considerarse su remoción empleando diuréticos de asa en dosis elevadas y la desviación del potasio intracelular, para lo cual se recomienda la administración de agonistas ß2 inhalados tipo salbutamol, en dosis superiores a las empleadas en el asma o EPOC, hasta 10 veces más, con poco éxito; la infusión intravenosa de insulina y glucosa (5-10 U de insulina de rápida acción IV + 1 ampolla de 50 ml dextrosa al 50%), durante 10 a 20 minutos), bicarbonato de sodio; estos procedimientos desvían el contenido del K intracelular, pero no disminuyen el K corporal total, hasta cuando pueda ser sometido a diálisis.


Efectos indeseables:

Los eventuales acontecimientos o complicaciones son propias de la enfermedad (infección, hiperpotasemia, uremia, sangrado, anemia, etc.).
Usualmente se requiere un monitoreo continuo de líquidos, electrolitos séricos, diuresis. Una fase diurética puede ocurrir durante la recuperación.


Observaciones:

* La acidosis metabólica es leve y generalmente no necesita tratamiento.
* La administración de cualquier medicamento debe dosificarse considerando el grado de disfunción renal.
* Recientes meta-análisis no demuestran el beneficio de usar dopamina.
* Diálisis según indicaciones en centro especializado.

 

cursosparamedicos® - Todos los derechos reservados